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Alpha Cisse: El futuro del Milan y la selección italiana

El Milan ha encontrado esta temporada una chispa inesperada en Alpha Cisse, pero su salto definitivo a la absoluta de Italia tendrá que esperar. El talento está ahí, el momento también. La convocatoria, no.

Con solo 19 años, Cisse se ha presentado en la Serie A con una personalidad que no suele verse a esa edad. Sus dos goles con la camiseta del Milan comparten escenario y guion: Turín como telón de fondo y una zurda que no tiembla. Primero, ante el Torino, inaugurando el curso con el tanto que abrió la temporada. Después, frente a la Juventus, entrando desde el banquillo y golpeando desde una zona casi calcada, como si quisiera demostrar que lo suyo no fue un accidente.

Ese doble impacto encendió el debate. ¿Era el momento de que diera el salto a la selección absoluta de Italia tras sus dos apariciones con la Sub-21? Muchos veían en él el símbolo perfecto de una renovación necesaria, el mensaje de que la Azzurra estaba dispuesta a romper inercias.

La realidad ha sido más conservadora.

De acuerdo con MilanNews, Roberto Mancini sigue muy de cerca la evolución de Cisse. El seleccionador lo tiene marcado en rojo. También el director técnico Claudio Ranieri se ha propuesto analizarlo con lupa en los próximos meses. El jugador ha entrado en el radar correcto, en los despachos correctos. Pero no en la lista definitiva.

Para los próximos encuentros de la UEFA Nations League, su nombre no aparecerá entre los convocados de la absoluta. En su lugar, Cisse volverá a la Sub-21 durante el parón internacional, donde Italia se medirá a Polonia y Armenia. Un escenario menor en comparación con la Nations League, pero aún así un escaparate importante para un futbolista que parece ir siempre un paso por delante de su edad.

La sensación es clara: la llamada de la Azzurra llegará tarde o temprano. Podría haber sido ahora. De hecho, pocos habrían discutido una decisión valiente que subrayara un cambio de rumbo profundo en la selección, un corte con el continuismo que tantos cuestionan. No ha ocurrido.

El resultado es un poso amargo. Cisse sigue creciendo, el Milan disfruta de su descaro, y la selección italiana, por ahora, mira desde la distancia. La pregunta ya no es si está preparado. Es cuánto tiempo más puede permitirse Italia dejarlo esperando.