Aston Villa asegura a Ibrahim Mbaye y deja a Liverpool sin opción para Salah
Aston Villa ha irrumpido con fuerza en el mercado y ha alcanzado un acuerdo con Paris Saint-Germain para el fichaje de Ibrahim Mbaye, uno de los nombres más codiciados del verano y objetivo prioritario de Liverpool para el día después de Mohamed Salah.
El desenlace rompe el guion previsto. Mbaye, de 18 años, jugará en la Premier League, sí, pero no vestirá de rojo en Anfield, sino de claret and blue en Birmingham.
Liverpool se baja de la puja
Liverpool tanteó seriamente la operación. Buscaba un extremo derecho de impacto para anticiparse a un futuro adiós de Salah y el perfil de Mbaye encajaba: joven, desequilibrante y ya contrastado en la élite. Pero se topó con la barrera del precio.
PSG fue modulando sus exigencias durante todo el verano en función del pretendiente. Al club de Anfield le pusieron sobre la mesa una cifra de 70 millones de euros. Existía la sensación de que se podía rebajar, pero en Liverpool decidieron no enredarse en una negociación larga y desgastante.
El club inglés cambió entonces de prioridad y volcó sus esfuerzos en cerrar a su gran objetivo, Bradley Barcola. Ese giro abrió una puerta que Aston Villa no dudó en cruzar.
Villa aprovecha el momento
Mbaye llevaba tiempo en el radar de Villa. Ya en enero el club de Birmingham quiso llevárselo, pero PSG se negó a vender. El contexto ahora es distinto: el futbolista quiere minutos, continuidad y un papel central que en París se le ha ido escapando.
Según informó David Ornstein (The Athletic), Aston Villa ha alcanzado un acuerdo con PSG por 55 millones de euros, una cifra notablemente inferior a la que se le planteó a Liverpool. La buena sintonía entre Nasser Al-Khelaifi y Nassef Sawiris ha facilitado el cierre de la operación.
El fichaje está en fase de remate: Mbaye firmará un contrato de larga duración y se convertirá en pieza estratégica del proyecto de Unai Emery. No es un capricho de última hora, sino un objetivo sostenido en el tiempo por la dirección deportiva de Villa.
Un joven con muchos kilómetros de élite
A sus 18 años, Mbaye llega con un bagaje que pocos jugadores de su edad pueden exhibir. Suma 42 partidos oficiales con PSG y ya sabe lo que es competir en dos grandes escaparates de selecciones: disputó la Copa Africana de Naciones en invierno con Senegal y el Mundial este verano.
Ese crecimiento acelerado tuvo un frenazo en la segunda mitad del pasado curso. Tras regresar de la AFCON, sus minutos en París se redujeron de forma drástica. De ahí nace su decisión: necesita un entorno donde pueda jugar, equivocarse, aprender y liderar.
Ese lugar será Villa Park.
Emery reclamaba otro extremo para ampliar recursos por fuera, abrir defensas cerradas y sostener el nivel competitivo de un equipo que se ha acostumbrado a mirar hacia arriba. Mbaye encaja en ese molde: vertical, acostumbrado a la exigencia máxima y con margen enorme de evolución.
Giro en el plan de banda de Emery
El movimiento por Mbaye llega, además, en medio de otro frente abierto. Aston Villa llevaba días en conversaciones con Rafael Leao, de AC Milan. El perfil era distinto, el impacto mediático también, pero el portugués se ha inclinado por Galatasaray, poco convencido por la propuesta contractual del club inglés.
Ese “no” obligaba a reaccionar. El acuerdo por Mbaye aterriza, así, en el momento justo para evitar que el proyecto de Emery se quede corto por fuera.
Villa se lleva a uno de los talentos más prometedores de su generación, arrebata a Liverpool una opción seria para el futuro post-Salah y manda un mensaje claro al resto de la Premier: ya no es un invitado ocasional en la zona alta. Está dispuesto a quedarse. La siguiente pregunta es obvia: ¿está preparado Mbaye para asumir ese peso desde el primer día?






