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Como mueve el tablero: Morata se va y Ricci llega

El sorteo de la Champions ha encendido definitivamente los despachos de Como. El club del lago ha pasado de la expectativa a la acción en cuestión de horas: sale peso ofensivo, se reordena la defensa y se apuesta fuerte por el centro del campo.

Morata, salida necesaria

Alvaro Morata ya es jugador de Leganes. Oficialmente. El delantero abandona Como cedido, con una opción de compra al final de la temporada para el club español. Operación limpia, casi quirúrgica: el club aligera masa salarial y plantilla, el jugador encuentra minutos y continuidad en un entorno que conoce bien.

La decisión no sorprende dentro del proyecto. Con la fase de grupos de la Champions en el horizonte, Como necesita una plantilla corta, manejable y con roles muy definidos. Morata, pese a su experiencia, quedaba atrapado en la rotación.

Van der Brempt, pieza clave para Sassuolo

El siguiente movimiento afecta al lateral: Ignace Van der Brempt se prepara para vestir la camiseta de Sassuolo. Según coinciden varios medios italianos, entre ellos Sky Sport Italia y Sportitalia, el acuerdo está cerrado: cesión con obligación de compra al final del curso por un paquete total de 6,5 millones de euros.

No es un simple ajuste. Van der Brempt ha sido un perfil muy seguido en la Serie A, y Sassuolo lo considera una apuesta estructural para su defensa. El club neroverde también había perseguido a Rafik Belghali, de Hellas Verona, pero el argelino parece ahora más cerca de Torino. El hueco, por tanto, se abre de par en par para el lateral de Como.

Ricci, el fichaje que cambia el centro del campo

Mientras se cierran salidas, el movimiento más simbólico del día llega en sentido contrario. Samuele Ricci ya está en Como para pasar reconocimiento médico. El centrocampista de Milan aterriza como una apuesta seria para darle otro tono al juego interior del equipo.

La operación está definida: cesión por 1,5 millones de euros, con opción de compra al final de la temporada por otros 22 millones más bonus ligados al rendimiento. No es una cifra cualquiera. Sobre todo porque Milan había invertido fuerte en él el verano pasado, cuando lo sacó de Torino por 23 millones más variables.

Ricci, sin embargo, nunca terminó de consolidarse en San Siro: 34 partidos oficiales, un solo gol y la sensación permanente de estar a medio camino entre promesa y realidad. En Como, el contexto cambia por completo. Aquí no llega para completar, llega para mandar.

Un Como distinto para Europa

En cuestión de horas, el club ha redefinido tres zonas del campo: se despide de un delantero de peso como Morata, libera a un lateral con mercado como Van der Brempt y abre la puerta a un centrocampista que, si explota, puede convertirse en el eje del proyecto.

El mensaje es claro: Como no quiere ser un invitado de piedra en la Champions. Está desmontando y reconstruyendo a toda velocidad. La pregunta ya no es a quién vende o a quién ficha, sino hasta dónde se atreve a llegar este equipo en su regreso al gran escaparate europeo.