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Expectativas de Huth sobre la nueva era de Klopp en Alemania

Robert Huth no necesitó rodeos para explicar qué espera de la selección alemana bajo el mando de Jürgen Klopp. El exinternacional, campeón del mundo en 2014, lo resumió con una crudeza que retrata a la perfección el estado de ánimo del país futbolero.

“Ser menos mierd*”. Así, directo. “El listón no está muy alto ahora mismo”, añadió en declaraciones a GOAL, en una entrevista realizada a través de SportsbookReview.com.

Alemania viene de años grises. Eliminaciones prematuras, identidades difusas, una desconexión evidente entre selección y afición. Klopp todavía no ha dirigido un solo partido, pero su sola llegada ha removido algo profundo.

“Lo que ese nombramiento ya ha hecho en Alemania, sin que Alemania haya jugado todavía, es traer de vuelta esa unión de inmediato”, explicó Huth. “Pasó el mismo día que lo nombraron. Todo el mundo decía: ‘sí, sí, ahora tenemos al tipo que queríamos hace 10 años’”.

El efecto Klopp, incluso sin balón en juego

Huth se detuvo en la figura del técnico que marcó época en Borussia Dortmund y Liverpool. No solo por sus títulos, sino por algo menos tangible y quizá más poderoso: su capacidad para encender un vestuario y un país.

“Tiene esa personalidad, esa mentalidad, ese conocimiento de lo que hace falta para volver a juntar a una nación”, subrayó el exdefensa. La primera rueda de prensa de Klopp como seleccionador le golpeó de lleno. “No sé si la viste, pero yo estaba como: ‘¿dónde están mis botas?, quiero ponérmelas otra vez y empezar a jugar’. No es que me fueran a convocar, pero ya me entiendes.”

Huth imaginó por un momento ser de nuevo jugador activo y escuchar a Klopp hablarle directamente. Sin adornos. Sin discursos vacíos.

“No hubo tonterías. No hubo palabras rebuscadas”, relató. “Fue como: ‘escucha, si quieres jugar para Alemania vas a tener que correr un poco más, vas a tener que luchar más, esto va a significar un poco más cuando te pongas el escudo’”.

Sin excusas, sin culpar al pasado

Klopp heredará una selección marcada por decepciones recientes en Eurocopas y Mundiales. El camino fácil habría sido señalar a los anteriores seleccionadores. Huth destaca que no lo hizo.

“Podría haber sido muy fácil tirar a los anteriores entrenadores debajo del autobús, decir ‘eso fue una basura’, y no creo que lo hiciera”, apuntó. “Simplemente dijo: ‘necesitamos un poco más si nos comparamos con otras naciones que llegaron más lejos en la Eurocopa y en el Mundial’”.

Ese tono, exigente pero sin rencor, ha gustado en la Bundesliga. Según Huth, el nuevo seleccionador ya se ha dejado ver por numerosos partidos, tanto en pretemporada como en encuentros oficiales, tomando el pulso al fútbol local y a sus protagonistas.

“Hasta ahora habla muy bien el juego. El feedback ha sido bueno desde los clubes de la Bundesliga. Ha ido a muchos partidos. Sobre el papel, pinta genial”, resumió.

Expectativas reales, ambición intacta

Huth no vende humo. No promete títulos. Sí anticipa una Alemania muy distinta a la que se ha visto desde 2014.

“Imagino plenamente que Alemania va a ser mucho mejor en los próximos torneos de lo que ha sido en el pasado”, afirmó. “No digo que la vayan a ganar. Ellos mismos han dicho: ‘vamos a intentar ganarla, por supuesto, ese es el objetivo, pero ahí están Francia, Inglaterra, Brasil, Argentina… hay otras naciones de fútbol de verdad ahí fuera. Pero vamos a salir y vamos a dejarlo todo en el campo’”.

Ahí está la clave para él: volver a sentir que la Mannschaft lo entrega todo. Algo que, a su juicio, se había perdido.

“Eso no ha sido así en la situación de Alemania en los últimos años. Así que estoy ilusionado. ¡Vamos, Alemania!”, lanzó, casi como un hincha más.

“Hemos sido una mierd* desde 2014”

La frase golpea, pero resume el diagnóstico de Huth: “Hemos sido una mierd* desde 2014, así que unas semifinales estarían bien”.

No suena a conformismo, sino a punto de partida. A partir de ahí, el sueño va más lejos. Huth mira al Klopp de Liverpool y Dortmund y se ilusiona con una posible traslación de ese estilo a la selección.

“Si Alemania puede replicar de alguna manera la intensidad, el ritmo, la energía, el espíritu de Liverpool y Dortmund, me estoy emocionando”, confesó. Sabe que no es sencillo trasladar un modelo de club a un combinado nacional, con menos tiempo de trabajo y menos continuidad. Pero no se baja del tren de la ilusión.

“Sé que es difícil replicarlo en una selección, pero si pueden hacerlo, si tú puedes hacerlo… ¡sería heavy metal football!”, remató.

Alemania lleva años buscando un nuevo sonido. Klopp ya ha subido el volumen. Falta saber si, cuando empiece a rodar el balón, la banda estará a la altura del director.