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Luis de la Fuente exige el Balón de Oro para un español

Luis de la Fuente ha dejado a un lado la diplomacia. A un mes largo de la gala del Balón de Oro, el seleccionador español ha aprovechado su paso por El Larguero para lanzar un mensaje directo al escaparate del fútbol mundial: ya es hora de que el premio más deseado del planeta vuelva a manos de un futbolista español.

España presenta este año veintiséis candidatos en las distintas categorías. Una demostración de fuerza. Pero para De la Fuente, no basta con figurar en las listas: el gran galardón se le está escapando desde hace demasiado tiempo a una generación que, a su juicio, domina el juego como ninguna otra.

“Creo que lo tiene que ganar un español, porque son los mejores del mundo en muchos aspectos, incluido el entendimiento del juego. El futbolista español es un jugador casi, casi perfecto. Han hecho méritos más que suficientes este año… Y parece que cuesta dar ese reconocimiento a nuestros jugadores”, lamentó el seleccionador.

Lamine Yamal, sin complejos en la élite

En ese debate por el trono individual aparece un nombre que ya se ha instalado en la conversación global: Lamine Yamal. El joven talento de Barcelona no se esconde y se ha colocado en la misma mesa que Kylian Mbappé. Palabras mayores para un adolescente, pero que De la Fuente no interpreta como un exceso.

El técnico defiende la ambición del extremo y la sitúa en su contexto natural: el césped. Para él, lo que dice Lamine describe mejor la realidad competitiva que una pose de cara a la galería.

“Hay que ver en qué contexto se dice. Y creo que Lamine lo dice simplemente porque ha hecho méritos suficientes, igual que Mbappé. Son dos jugadores con un toque diferente y que, en los próximos años, respetando a los demás, van a marcar el fútbol. No me parece una falta de respeto que digan que han hecho méritos para ganarlo”, explicó.

Para De la Fuente, Lamine Yamal y el recién fichado Mbappé en Real Madrid encarnan tanto el presente inmediato como el futuro a largo plazo del juego en la cúspide competitiva. Dos polos opuestos en edad, unidos por el mismo nivel de impacto.

Más allá de las portadas: la cruzada por el reconocimiento

Mientras el ruido mediático se concentra en los nombres de siempre, el seleccionador no se olvida de los que sostienen el andamiaje de su equipo campeón. Y ahí aparece con fuerza un futbolista al que considera infravalorado a escala global: Fabián Ruiz.

El centrocampista de Paris Saint-Germain, pieza clave en la sala de máquinas de la selección, es para De la Fuente el ejemplo perfecto del jugador que rinde de forma sobresaliente sin recibir el eco internacional que sí rodea a otros.

Cuando le plantearon elegir entre Rodri y Lamine Yamal para el Balón de Oro, el técnico aprovechó para meter a otro actor en escena: “Y Fabián, de quien siempre nos olvidamos. El otro día dije que echaba de menos a Mikel Oyarzabal, que como mínimo debería estar entre los 30, para reconocer el talento de un futbolista fantástico y que ha sido el máximo goleador de la selección campeona del mundo”.

La idea es clara: el éxito colectivo de España debería pesar más que las campañas individuales en clubes concretos. “Esas cosas en este momento hay que ponerlas en valor, independientemente de que luego lo ganen o no. También me sorprende que Pedri no esté, pero de los que están, no apuesto por ninguno en concreto. Gane quien gane, de los futbolistas españoles, estaré muy feliz”, remató.

La portería, territorio español

El discurso de De la Fuente no se queda en los jugadores de campo. También mira a la portería, donde España ha colocado un dominio casi silencioso… hasta que las nominaciones lo han hecho evidente.

Los tres guardametas de la selección en el último Mundial —Unai Simón, David Raya y Joan García— figuran en la lista para el premio al mejor portero. No es una casualidad, es una tendencia que el seleccionador lleva tiempo subrayando.

“Vamos a apostar por lo nuestro y a valorarlo. Creo que el Balón de Oro lo debe ganar un español, por supuesto. Del mismo modo que, en el trofeo para porteros, es un privilegio tener nominados a los tres porteros del Mundial. Y siempre hemos dicho que entre los cinco mejores porteros del mundo hay siempre tres españoles, como mínimo”.

Es el retrato de una selección que no solo gana, sino que reclama el peso simbólico que siente que le corresponde. El 26 de octubre se sabrá si el mensaje cala en los votantes o si España tendrá que seguir peleando, no ya en el campo, sino en los despachos del reconocimiento individual.

Luis de la Fuente exige el Balón de Oro para un español