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Manchester City supera a Liverpool 6-0 y continúa invicto en la WSL

Noche de nervios, goles y giros bruscos en el Joie Stadium. Manchester City sufrió, se equivocó, reaccionó y acabó doblegando a un combativo Liverpool de Gareth Taylor en un 6-0 que mantuvo viva su racha sin derrotas en la WSL.

Lauren Hemp y Bunny Shaw marcaron la pauta. Alice Bergström y Vivien Endemann castigaron los errores. Un autogol de Grace Fisk y otro zarpazo final de Hemp cerraron un partido que se jugó al límite hasta el descuento.

Un arranque eléctrico

City salió con intención de imponer condiciones desde el primer minuto. Con Yamashita bajo palos y una línea de inicio formada por Wamser, Greenwood, Rose, Beney, Hasegawa, Blindkilde Brown, Hemp, Mead, Fowler y Shaw, el equipo celeste buscó profundidad por fuera y ritmo alto con balón.

El premio llegó pronto. Minuto 13. Carlotta Wamser, uno de los nuevos rostros del once, filtró un balón preciso que cayó en los pies de Hemp. La ’11’ no dudó: control orientado, zancada y disparo cruzado para batir a su excompañera Khiara Keating. Ventaja temprana y el Joie Stadium en pie.

Parecía el escenario perfecto para que City manejara el encuentro. Pero el partido no iba a seguir un guion cómodo.

Liverpool responde y golpea

Seis minutos después, el marcador ya estaba otra vez igualado. Un error defensivo de las locales abrió una grieta que Alice Bergström aprovechó sin contemplaciones. La atacante del Liverpool se plantó con opción clara y no perdonó ante Yamashita. 1-1 y aviso serio: el equipo de Taylor había venido a discutirle la noche al City.

El golpe descolocó a las de casa y Liverpool lo olió. Nueve minutos más tarde, llegó la remontada visitante. Vivien Endemann apareció en zona de remate, muy cerca de la portería, y fusiló desde corta distancia. Yamashita no logró evitar que el balón terminara en la red. De ir ganando con cierta comodidad a verse por detrás en apenas un suspiro.

El Joie Stadium quedó en silencio unos instantes. City necesitaba una reacción inmediata.

Shaw castiga el fallo de Keating

La respuesta llegó desde el área rival. Esta vez, el error fue del otro lado. Un disparo desviado de Hemp complicó a Keating, que no logró blocar y dejó el balón suelto en el corazón del área. Bunny Shaw, siempre al acecho, apareció donde viven las grandes delanteras: a un metro del gol. Toque sencillo, pero decisivo. 2-2 y el partido volvía a arder.

Con el empate, el duelo se estabilizó. City intentó bajar pulsaciones y Liverpool, con Keating, Alejandra Bernabé, Fisk, Clark, Kerr, Nagano, Endemann, Natalia Ramos, Kapocs, Bergström y Olsson de inicio, se mantuvo ordenado, sin renunciar a salir con peligro cuando encontraba espacios.

Un segundo tiempo en tensión contenida

Tras el descanso, el choque cambió de tono. Menos ocasiones claras, más precauciones. City tuvo más balón, movió de lado a lado con Hasegawa como faro, pero le costó encontrar la última conexión. Liverpool se replegó mejor, cerró líneas de pase y forzó a las locales a probar desde fuera o a colgar balones que la zaga visitante supo gestionar.

La sensación era de partido atascado. El ritmo del primer tiempo había quedado atrás. Cada pérdida pesaba. Cada decisión en campo propio se tomaba con un ojo en el marcador y otro en el reloj.

Pero este City tiene pólvora y fe. Y cuando el partido parecía dirigirse a un empate trabajado, la presión terminó por romper la resistencia del Liverpool.

El autogol de Fisk cambia todo

Minuto 90. Centro desde la izquierda de Grace Clinton buscando a Shaw en el área. La jamaicana se lanzó al remate, pero no llegó a conectar. La que sí tocó el balón fue Grace Fisk. En su intento de despejar, la capitana del Liverpool desvió la trayectoria hacia su propia portería y superó a Keating.

Gol en propia puerta. 3-2. Golpe demoledor para las visitantes. Respiro profundo para el Joie Stadium.

Parecía la estocada definitiva. Pero aún quedaba una última carrera.

Hemp firma la noche

Hemp había inaugurado el marcador y se guardaba el cierre. En el añadido, la ’11’ arrancó desde más allá de la línea del centro del campo. Cabalgó con metros por delante, ganó el duelo físico, levantó la cabeza y se encontró de nuevo mano a mano con Keating.

Mismo escenario, distinto momento del partido. Mismo desenlace. Disparo certero, balón a la red y partido sentenciado. City colocaba el 4-2 y enterraba cualquier opción de reacción del Liverpool.

El Joie Stadium explotó. No era solo una victoria. Era una demostración de carácter en una noche en la que el equipo tuvo que levantarse dos veces del golpe.

City mantiene viva su racha invicta en la WSL y sale reforzado de un examen incómodo. Liverpool, pese a irse de vacío, dejó claro que tiene argumentos para incomodar a cualquiera. La temporada apenas empieza a definirse, pero partidos como este marcan algo más que tres puntos: señalan quién está preparado para sobrevivir a las noches en las que nada sale fácil.