Mancini presenta 34 nombres para la nueva era de Italia
Roberto Mancini ha vuelto y no ha perdido el tiempo. Apenas unas semanas después de regresar al banquillo de la selección italiana, el técnico ha presentado una lista de 34 jugadores para la Nations League que marca con claridad su idea: cortar con la inercia, rejuvenecer, competir ya.
Italia afronta un parón internacional frenético de dos semanas, con cuatro partidos de alto voltaje: doble duelo ante la Türkiye de Vincenzo Montella y exámenes de prestigio frente a Bélgica y la Francia dirigida por Zinedine Zidane. El punto de partida de esta nueva etapa llega el viernes 25 de septiembre, cuando los Azzurri reciban a Bélgica en el Stadio Olimpico de Roma.
Nueve debutantes: aire fresco para los Azzurri
Mancini no se ha limitado a retocar. Ha abierto de par en par la puerta de Coverciano. Nueve caras nuevas entran por primera vez en una convocatoria absoluta, una cifra que habla de ruptura y de apuesta.
En la portería aparece Massimo Pessina, guardameta del Bologna, que se gana su primer llamado en un puesto históricamente blindado. En la defensa, la novedad pasa por Daniele Ghilardi, central de la Roma, y por Michael Kayode, lateral del Brentford, perfil moderno, agresivo, de ida y vuelta.
La zaga se completa con otra incorporación llamativa: Eddy Kouadio, defensor del Monza, que se suma a una línea en plena transformación. En la sala de máquinas, Mancini tiende la mano a Alessandro Romano, centrocampista del Cagliari, mientras incorpora también al talento de Sporting CP, Issa Doumbia, una apuesta que mira claramente al futuro inmediato.
Arriba, el giro es todavía más evidente. Sebastiano Esposito, delantero del Sassuolo, y Antonio Vergara, atacante del Napoli, se estrenan en una convocatoria que también incluye al punta del Nurnberg, Mohamed Ali Zoma. Tres perfiles distintos, tres maneras de agitar un ataque que pedía variantes.
Continuidad selectiva: confianza para Ahanor e Inacio
Entre tanta novedad, Mancini no renuncia a ciertos pilares emergentes. Honest Ahanor, defensor del Crystal Palace, mantiene su sitio tras sus últimas apariciones en amistosos. Lo mismo ocurre con Samuele Inacio, delantero del Borussia Dortmund, a quien el seleccionador vuelve a respaldar para que consolide su rol en la rotación ofensiva.
No es una revolución ciega: el técnico mezcla irrupciones con continuidad, probando fórmulas sin romper del todo el hilo de los últimos meses.
Regresos de peso: Fagioli, Zaniolo y la sorpresa Mandragora
La lista también recupera nombres que habían desaparecido del radar azzurro. Nicolò Fagioli, centrocampista de la Fiorentina, y Nicolò Zaniolo, atacante del Udinese, vuelven a vestir la camiseta de Italia después de un largo paréntesis: ninguno de los dos jugaba con la selección desde octubre de 2024. Dos regresos que añaden calidad técnica y personalidad a la zona ofensiva y creativa.
Más inesperado resulta el nombre de Rolando Mandragora. El mediocampista del Torino no se enfundaba la camiseta nacional desde marzo de 2021. Su vuelta habla de la atención de Mancini al rendimiento reciente y a la necesidad de sumar experiencia en un grupo que, de golpe, se ha llenado de debutantes.
En el capítulo de ausencias, destaca la de Marco Palestra. El defensor del Chelsea se queda fuera de la lista, tal y como se preveía, al no haber disputado aún un solo minuto esta temporada por una lesión que sigue condicionando su disponibilidad.
Calendario exigente y laboratorio abierto
La selección se reunirá en Coverciano el lunes 21 de septiembre para la primera sesión de trabajo. A partir de ahí, el calendario no da respiro.
Tras el estreno ante Bélgica en Roma, Italia viajará a Türkiye para medirse a la selección de Montella el 28 de septiembre. Después llegará uno de los grandes termómetros del parón: la visita a la Francia de Zidane el viernes 2 de octubre, un choque que medirá sin anestesia la solidez de esta nueva Azzurra. El cierre de la ventana internacional será en casa, el 5 de octubre, en el Stadio Dall’Ara de Bolonia, de nuevo frente a Türkiye.
Cuatro partidos, 34 nombres, nueve debutantes, varios regresos sonados y una ausencia ilustre. Mancini ha puesto las cartas sobre la mesa. Ahora la pregunta es otra: ¿está lista esta Italia renovada para convertir la Nations League en el primer gran argumento de su nueva era?






