Mika Baur: De Celtic a la Selección Alemana bajo Klopp
Jürgen Klopp no tardó en dejar su sello en la selección alemana. Primera convocatoria, lista gigantesca de 44 futbolistas repartidos en dos grupos… y un nombre que, fuera de Escocia y de la Bundesliga, todavía obliga a mirar dos veces: Mika Baur.
El centrocampista de 22 años de Celtic ha sido una de las grandes sorpresas del estreno del exentrenador de Liverpool al frente de Alemania. No es casualidad. Es una apuesta.
Un salto valiente hacia Glasgow
Baur dejó el verano pasado el confort de la Bundesliga para aterrizar en un entorno tan exigente como Glasgow. Salió de Paderborn, recién ascendido, tras una temporada 2025/26 en la que prácticamente no se bajó del once titular. Celtic pagó alrededor de seis millones de libras por él. No era una operación menor, ni para el club escocés ni para un jugador que todavía daba sus primeros pasos en la élite.
Klopp lo sabe y lo valora. El técnico alemán reveló que ya había hablado con Baur sobre su decisión de cruzar la frontera futbolística y cultural.
“Lo considero realmente emocionante. Está absolutamente preparado”, explicó en declaraciones a STV Sport.
Entre bromas, también salió el tema del clima en Glasgow, un terreno que Klopp conoce bien de sus días de batalla bajo la lluvia en Liverpool. Pero detrás del guiño había un mensaje claro: ese cambio de vida y de liga no es un capricho, es un paso duro, deliberado. “Con este movimiento, ha dado un paso muy desafiante”, subrayó.
De novato en Celtic a pieza clave
El riesgo ha empezado a dar frutos. Bajo la batuta de Martin O’Neill, Baur se ha asentado con una rapidez que sorprende incluso en un club acostumbrado a reciclar talentos. No solo se ha ganado un sitio en el once; ha dejado en el banquillo a un nombre mucho más hecho, Alex Oxlade-Chamberlain, fichaje de verano y símbolo de experiencia en grandes escenarios.
Hubo un partido que terminó de ponerlo en el radar: ante St Johnstone, a comienzos de mes, Baur firmó el gol de la victoria y se llevó el premio al mejor jugador del encuentro. Un mediocampista recién llegado, decidiendo partidos en un entorno donde la presión no perdona.
Después llegó el otro lado de la moneda: el Glasgow Derby en Ibrox. Celtic cayó 3-0 ante Rangers, una derrota que siempre deja cicatriz. Baur, sin embargo, jugó los 90 minutos completos. O’Neill no lo protegió ni lo escondió. Lo dejó en el campo en uno de los escenarios más hostiles del fútbol europeo. Ese tipo de noches también construyen internacionales.
El ojo de Klopp y una convocatoria gigantesca
En su primera lista, Klopp ha roto el molde. Cuarenta y cuatro jugadores, divididos en dos grupos. El primero se medirá a Países Bajos y Grecia; el segundo, en el que entra Baur, se enfrentará a Serbia y Grecia. El mediocampista de Celtic se unirá a la concentración alemana a partir del 28 de septiembre.
No llega solo desde las categorías inferiores. Baur ya había compartido vestuario en la sub-21 alemana con Said El Mala, Finn Jeltsch y Brajan Gruda. Los tres también han recibido la llamada del nuevo seleccionador. Klopp no está tirando de nombres por inercia; está rescatando una generación que conoce bien el ritmo de las inferiores y quiere dar un salto conjunto.
Para Baur, la cita es algo más que un premio simbólico. Es la puerta de entrada a una selección en plena reconstrucción, con un entrenador que no teme arriesgar con jugadores que han decidido salir de la zona de confort.
Camino a un club muy selecto
Si el centrocampista debuta con la absoluta, su nombre se sumará a un listado breve, pero significativo, de alemanes que vistieron la camiseta de Celtic y la de su país: Andreas Thom y Andreas Hinkel. Dos referencias que dejaron huella en Glasgow y que, durante años, fueron casi una rareza en el puente futbolístico entre Alemania y Escocia.
Ahora ese puente tiene un nuevo rostro. Un jugador que cambió la Bundesliga por el ruido permanente del Celtic Park, que se ha ganado un lugar por delante de un veterano como Oxlade-Chamberlain y que, de repente, se ve en el centro del nuevo proyecto de Klopp.
La apuesta ya está hecha. La pregunta, para Alemania y para Celtic, es hasta dónde puede llegar Mika Baur si mantiene este ritmo en uno de los escenarios más implacables del fútbol británico.






