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Mourinho y la tormenta arbitral: Real Madrid al límite

Apenas ha pasado un mes desde que arrancó la temporada 2026-27 y el clima alrededor del arbitraje en torno al Real Madrid ya está al rojo vivo. El club blanco venía acumulando quejas en los primeros partidos, pero el punto de ebullición llegó en el derbi madrileño. Ahí saltó todo por los aires.

El colegiado Ortiz Arias quedó en el centro del huracán. Expulsó a Dean Huijsen, dejó sin roja dos acciones muy protestadas de jugadores del Atlético, Cuti Romero y Kang-In Lee, y obvió un posible penalti por mano de Marc Pubill dentro del área rojiblanca. Demasiadas decisiones polémicas para un solo partido. Demasiadas para un Real Madrid que siente que el vaso ya se ha desbordado.

La bronca no terminó con el pitido final. José Mourinho, fiel a su estilo, cargó con dureza contra la federación y los árbitros del encuentro. No rebajó ni una coma. El mensaje fue directo, público y sonó como una declaración de guerra en un momento en el que la relación entre el club blanco y el estamento arbitral vuelve a estar bajo sospecha.

Una reunión clave… sin Mourinho

En medio de este contexto inflamable, estaba programada para este martes la tradicional reunión anual de entrenadores. Un foro en el que técnicos de Primera y Segunda se sientan a hablar de problemas comunes, con dos asuntos que siempre flotan en el ambiente: dinero y arbitrajes.

Son encuentros que suelen contar con una presencia amplia y significativa. No faltan habitualmente representantes de los tres grandes: Real Madrid, FC Barcelona y Atlético de Madrid. Diego Simeone casi nunca se ha ausentado. Esta vez, sin embargo, el guion cambia.

Según informó Diario AS, Mourinho no acudirá. Ya ha comunicado sus motivos y ha decidido quedarse fuera de un escenario que, precisamente este año, se antojaba especialmente delicado. El portugués elige no sentarse en la mesa justo cuando el ruido arbitral que rodea a su equipo es más intenso.

La duda también planea sobre Simeone, cuya presencia es incierta por motivos personales. Quien sí estará es Hansi Flick, técnico del Barça, llamado a ser una de las voces fuertes en una cita donde el arbitraje, inevitablemente, volverá a ocupar el centro del debate.

La Liga se mira al espejo

La sucesión de episodios con el Real Madrid y los árbitros ha dejado de ser un simple runrún de vestuario para convertirse en un conflicto abierto, expuesto ante la opinión pública. Ya no se trata solo de jugadas aisladas; es una sensación de desgaste, de desconfianza acumulada.

En este escenario, los organismos que mandan en el arbitraje y en la competición —CTA, RFEF y La Liga— se ven obligados a reaccionar. No se trata únicamente de calmar a un club concreto, sino de proteger algo mucho más frágil: la percepción de integridad de una de las grandes ligas del fútbol europeo.

Las decisiones, o la ausencia de ellas, marcarán el tono de los próximos meses. Si las quejas de los entrenadores y clubes no encuentran cauces claros y respuestas firmes, el ruido no hará más que crecer. Y entonces la pregunta dejará de ser qué pasó en el derbi, para convertirse en algo mucho más incómodo: quién manda realmente sobre el juego en España.