Roma se enfrenta al Inter: Gasperini y un Malen desatado
Gian Piero Gasperini no disimula. El duelo que se avecina no es un partido más: es el termómetro definitivo para saber hasta dónde puede llegar esta Roma renacida. Antes del choque de alto voltaje, el técnico italiano se detuvo ante las cámaras de DAZN Italia con la serenidad de quien sabe que su equipo ya no es el mismo que se derrumbó la temporada pasada.
“Hubo un gran desnivel entre los equipos el año pasado, sobre todo cuando nos pasaron por encima en la vuelta”, recordó, sin edulcorar nada. Aquella goleada dolió. Marcó. Pero, para Gasperini, fue también el punto de inflexión. “Ahí nació la verdadera Roma”, subrayó, aludiendo a la escalada posterior en resultados, actitud y mentalidad. De una humillación, un carácter. De una herida, un proyecto.
Inter como vara de medir, Como como amenaza emergente
El entrenador no se esconde al hablar del rival. Inter sigue siendo el norte magnético de la Serie A. “Inter es el punto de referencia de esta liga, un equipo fuerte señalado por todos como el mejor de Italia”, admitió. Esa es la montaña que Roma pretende escalar.
Pero Gasperini introdujo un matiz que dice mucho de cómo ve el campeonato: “Aunque creo que Como se está acercando”. Una frase corta, pero cargada de lectura. El técnico percibe una Serie A que ya no gira en torno a un solo coloso, con proyectos emergentes que recortan terreno. En ese paisaje competitivo, Roma quiere dejar de ser aspirante teórico para convertirse en amenaza real.
Por eso define el choque como una oportunidad, no como una trampa. Una ocasión para “medirse con los mejores” y demostrar que el equipo puede rendir por encima de sus últimas actuaciones. El mensaje es claro: no basta con competir, hay que dar un salto más.
Malen, el fichaje que ya se paga solo
En ese salto, un nombre brilla por encima del resto: Malen. El club invirtió 25 millones de euros para atarlo en propiedad procedente de Aston Villa en mayo de 2026, después de una cesión deslumbrante: 15 goles en 20 partidos. Una apuesta fuerte. Hoy su rendimiento la hace parecer hasta barata.
El delantero neerlandés ha arrancado la temporada como un martillo. Ya suma seis goles y ha entrado en un rincón muy selecto de la historia del club: se ha convertido en apenas el tercer jugador de Roma que supera las cinco dianas en las primeras cuatro jornadas de Serie A. Solo Pedro Manfredini, en la 1960-61, y Francesco Totti, en la 2001-02, habían logrado algo así.
No es un dato menor. Es un sello. Un aviso. Malen no solo marca, condiciona todo el plan de Gasperini en el último tercio del campo. Su filo en el área se ha convertido en el eje del dispositivo ofensivo: desmarques agresivos, ataques al espacio, definición rápida. El equipo se estira hacia él, se organiza alrededor de su instinto.
De la goleada al desafío
La narrativa es casi circular. Roma se mide de nuevo al gigante que la expuso la temporada pasada, pero ya no llega con la misma cara. Entonces recibió un castigo que destapó todas sus carencias. Ahora se presenta con una identidad más firme, un entrenador que reivindica aquel golpe como origen y un delantero que rompe registros históricos.
Inter sigue siendo el espejo. Roma, el aspirante que quiere romperlo. La pregunta ya no es si puede competir unos minutos o sostenerse durante un tramo del partido. La cuestión, esta vez, es otra: ¿está preparada para mirar al campeón a los ojos durante todo el recorrido de la temporada?






