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Troy Parrott brilla en el Betis: victoria y asistencia decisiva

El regreso de Troy Parrott al once titular de Real Betis dejó claro un mensaje en el Benito Villamarín: el delantero irlandés quiere sitio fijo en el equipo de Manuel Pellegrini. No marcó, pero encendió el partido desde el primer minuto y volvió a ser decisivo en la jugada que rompió el muro de Getafe.

Betis se impuso 1-0 y se encarama a la tercera plaza de La Liga, igualado a 15 puntos con Real Madrid y solo por detrás en la diferencia de goles. Por delante, un Barcelona perfecto, seis de seis y 18 puntos. El contexto de la noche no era menor.

Un aviso desde el centro del campo

Parrott, titular por tercera vez con la camiseta verdiblanca tras quedarse sin minutos en el 2-1 en Villarreal, necesitó apenas cinco minutos para dejar su firma. Robo en la zona de medios, mirada al frente y osadía: vio adelantado a David Soria y probó un globo larguísimo desde casi el círculo central. El portero de Getafe voló hacia atrás y, con la yema de los dedos, evitó un golazo para repetir en bucles.

Ese gesto marcó el tono. Betis mandó en el balón, en el ritmo y en el territorio. Getafe, 15º en la tabla, se encogió cerca de su área y aceptó el papel de equipo asediado. El problema, para los locales, estaba donde tantas veces: en el área rival.

Antony tuvo dos ocasiones claras y las desperdició con disparos altos, ansiosos, casi de desahogo. El dominio era absoluto, pero el marcador seguía quieto. Hasta que apareció la sociedad que necesitaba el partido.

Parrott, cerebro de la jugada del gol

Minuto 45. Justo cuando el descanso asomaba y el murmullo amenazaba con instalarse en la grada, Betis hiló la mejor acción de la noche saliendo desde atrás. Abde Ezzalzouli tomó la pelota en la medular y aceleró la jugada, encontrando a Antony abierto en la banda.

El brasileño tiró el desmarque y, por dentro, Parrott leyó el espacio. Recibió al borde del área, levantó la cabeza y, en lugar de buscar el disparo, eligió el pase que dolía: un envío raso y cruzado hacia el segundo palo. Allí llegaba de nuevo Abde, que había seguido la acción, para rematar ajustado y bajo, imposible para Soria.

El Villamarín respiró. Betis encontraba por fin el premio a su dominio y Parrott se marchaba al vestuario habiendo rozado un gol de antología y firmando la asistencia en la jugada que abría el partido.

Getafe se encierra, Pellegrini mueve fichas

El guion del segundo tiempo fue todavía más claro. Getafe se hundió unos metros más, cerró líneas y aceptó vivir de un posible error bético o de una contra aislada. Betis, mientras, buscó el segundo tanto que matara el encuentro.

Parrott, Isco y Abde lo intentaron entre líneas, pero el partido empezó a espesarse. Las combinaciones perdieron precisión, el ritmo bajó y los espacios se hicieron mínimos. A mitad de la segunda parte, Pellegrini decidió agitar el árbol: retiró a los tres y renovó por completo el frente de ataque, en busca de piernas frescas y un golpe definitivo.

El segundo gol nunca llegó. Y el 1-0 empezó a parecer corto ante el empuje final de Getafe.

Sufrimiento final y una clasificación que habla

En los últimos minutos, el equipo visitante se soltó por primera vez. Se acercó al área de Betis, colgó balones y obligó a la defensa verdiblanca a abrochar el resultado con oficio. No hubo concesiones. El 1-0 se mantuvo hasta el pitido final, entre cierto nerviosismo en la grada y la sensación de que el partido debía haber quedado resuelto mucho antes.

El triunfo tiene peso en la tabla. Betis se instala en la tercera posición, empatado con Real Madrid y por detrás solo por la diferencia de goles. Por encima, un Barcelona intratable. Por detrás, un grupo de perseguidores que no perdona tropiezos.

Y en medio de ese escenario aparece el nombre de Troy Parrott. Hace dos semanas, el irlandés ya había sido protagonista al marcar el gol de la victoria ante Real Madrid en su primer partido en casa en el Estadio La Cartuja, infligiendo la primera derrota del curso al equipo de José Mourinho. Ahora, de vuelta al once, responde con una actuación llena de carácter y con la asistencia que decide otro encuentro.

Betis suma, escala y se reafirma. Parrott también. La pregunta, viendo su impacto cada vez que pisa el césped, es cuánto tardará en convertirse en pieza intocable en los planes de Pellegrini.