Wayne Rooney presenta su nuevo podcast: ¿Puedes vencer a Wayne Rooney?
Wayne Rooney se prepara para mostrar una versión distinta de sí mismo. No será con botas ni en un banquillo, sino al frente de un nuevo podcast visualizado de la BBC con un título tan directo como provocador: Can You Beat Wayne Rooney?
El histórico delantero del Manchester United, habituado en el último año a desmenuzar partidos desde el plató como analista táctico, da ahora un giro de tono. Deja la pizarra para ponerse en el centro del escenario. Ya no se trata de explicar el fútbol de otros, sino de poner a prueba su propia memoria y su instinto competitivo frente a un carrusel de invitados famosos.
El formato, presentado por el cómico Alex Brooker, se emitirá a través del canal de YouTube de BBC Sport y en BBC iPlayer. Llega poco después de The Real Rooneys, la serie documental que abrió las puertas de su vida doméstica y lo humanizó ante el gran público. Ahora, la BBC quiere otra cosa: bucear en los archivos del juego, rascar en la historia reciente del fútbol con Rooney como hilo conductor.
Un reto nacido de un pique viral
El germen de esta idea no está en un despacho, sino en un desafío público que se hizo viral. Erling Haaland, estrella del Manchester City, lanzó en su día un reto muy concreto a Rooney: remar a través del río Hudson en Nueva York tras una apuesta de alto voltaje.
Rooney había prometido que cumpliría esa hazaña si Noruega ganaba a Brasil en un partido del Mundial. El 2-1 para el conjunto escandinavo convirtió la fanfarronada en obligación. Y Rooney, fiel a su naturaleza, no se echó atrás. Cumplió. Aquella imagen, la de una leyenda del United llevando al extremo una apuesta en público, recordó al mundo lo que ya sabían en Old Trafford y en la selección inglesa: su instinto competitivo no entiende de contextos ni edades.
La BBC ya había explorado el tirón del exdelantero con The Rooney Show, cuyo último episodio se emitió en julio. Pero esta vez el planteamiento apunta más alto: más interacción, más roce, más confrontación directa. El concurso usará el trivial como excusa, como trampolín para algo más interesante que un simple marcador de aciertos.
Rooney, a pecho descubierto
Rooney no se esconde. Él mismo ha dejado claro que no piensa tomarse el programa como un pasatiempo ligero. “Quien me conoce sabe que soy competitivo, ya sea en un campo de fútbol, jugando al pádel o en un campo de golf, e incluso remando en el río Hudson”, ha explicado.
Su recuerdo del reto de Haaland es elocuente: “Cuando Erling me llamó para que cumpliera mi promesa después de que Noruega ganara a Brasil, no había ninguna posibilidad de que me echara atrás. Por eso sé que voy a disfrutar tanto esta serie. Hemos evolucionado el podcast para apoyarnos en ese lado competitivo de mi personalidad, porque sé que es algo que a la gente le encanta ver”.
La premisa es sencilla: preguntas, puntos, un ganador. Pero el verdadero valor está en lo que se abre detrás de cada respuesta. El programa busca disparar la nostalgia y, al mismo tiempo, ofrecer ángulos nuevos sobre grandes noches del fútbol moderno.
Un viaje guiado por uno de los grandes
Pocas figuras están mejor situadas que Rooney para ese viaje. Mundial tras Mundial, Eurocopas, finales de Champions League, títulos con el United, convivencias con vestuarios plagados de estrellas y entrenadores legendarios. Su archivo personal es inagotable.
El formato juega precisamente con eso: una pregunta concreta, un detalle estadístico, un nombre, y de pronto se abre una puerta. Un vestuario antes de una final. Una charla con un técnico de peso. Un grito en el túnel de vestuarios. Un compañero que marcó su carrera. Rooney lo resume con sencillez: “Una sola pregunta puede devolverte de golpe a un vestuario, a un partido o a un momento en el que no habías pensado en años. Tenemos grandes invitados preparados, muchas risas y conversaciones de fútbol fantásticas”.
El reto, para él, ya no es batir a un central en carrera ni superar a un portero en un mano a mano. Ahora se trata de defender su reputación de enciclopedia viviente del fútbol frente a celebridades dispuestas a destronarle en su propio terreno.
La pregunta ya no es si Rooney sigue siendo competitivo. Eso quedó claro en el Hudson. La verdadera incógnita es otra: ¿habrá alguien capaz de ganarle en su nuevo campo de juego?






