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Yasin Ayari: el nuevo talento de Brighton que sorprende al mercado

En Brighton están acostumbrados a que sus estrellas salgan disparadas hacia la élite europea. Lo han visto con Caicedo, Baleba, Marc Cucurella, Alexis Mac Allister. La cadena de producción funciona. Descubren, pulen, venden. Pero con Yasin Ayari algo chirría: nadie se lanzó este verano, y eso ha sorprendido incluso a una voz autorizada como Bobby Zamora.

De apuesta menor a activo de élite

Ayari encarna a la perfección el modelo Brighton. Llegó al Amex Stadium en enero de 2023 desde AIK por apenas 3,5 millones de libras, una cifra casi simbólica para el nivel que está mostrando ahora. Antes de asentarse en la élite, el club lo envió a foguearse: cesiones a Coventry y Blackburn, minutos, golpes, aprendizaje.

Ese recorrido pagó dividendos. La pasada temporada, ya en la Premier League, firmó cuatro goles y tres asistencias con la camiseta de los Seagulls. No se quedó ahí. Este curso ha arrancado igual de afilado, con Brighton instalado en la tercera plaza tras cinco jornadas y con el sueco plenamente integrado en la estructura de un equipo que juega con ritmo, valentía y sin complejos.

No es un lujo puntual. Es un engranaje que sostiene el plan.

Zamora, rendido: “Estoy sorprendido de que nadie viniera”

Zamora, que ha seguido de cerca la evolución del centrocampista durante el último año y medio, no oculta su admiración. Desde el entrenamiento hasta el día de partido, lo ve como uno de esos futbolistas que ganan enteros cuando se les observa de cerca, lejos de los focos y los titulares fáciles.

Para el exdelantero, Ayari es el típico jugador que “va un poco bajo el radar”, pero que, cuando se le ve trabajar, deja claro que posee “un talento real” y que, a su edad, solo se puede hablar de “cosas muy brillantes” por delante. Zamora admite su sorpresa por la ausencia de ofertas serias en el último mercado y no duda en proyectar un gran movimiento para el sueco si mantiene la línea actual: si sigue por este camino, alguien intentará llevárselo.

No es una exageración. Es la lectura de alguien que conoce el club, la liga y el mercado.

Un contrato que marca el próximo movimiento

En los despachos también han tomado nota. Ayari está vinculado al Amex hasta el verano de 2027, con opción de ampliar un año más. Es margen, pero no infinito. Brighton ya trabaja para blindarlo con un nuevo contrato, consciente de que el siguiente salto puede estar a la vuelta de la esquina y de que cada detalle cuenta cuando los gigantes europeos empiezan a mirar.

El tiempo juega a dos bandas: da estabilidad al jugador y al club, pero también marca la cuenta atrás para una decisión importante. Brighton, que ha convertido la gestión de activos en un arte, no quiere que este caso se le escape del guion.

Hürzeler, encantado con su evolución

En el césped, Fabian Hürzeler disfruta del presente. El técnico alemán no entra en fuegos de artificio, pero su discurso sobre Ayari destila confianza. Habla de “gran jugador”, de una “gran evolución” en los últimos dos años, de alguien que ha crecido “como futbolista y como personalidad”.

No es solo lo que hace con el balón. Hürzeler subraya sus cualidades en posesión y sin ella, su capacidad para asumir más responsabilidad y para “tomar propiedad” del juego y de los objetivos del grupo. Le ve como un ejemplo del mensaje que intenta inculcar al vestuario: todos tienen una cuota de responsabilidad en los logros del equipo, todos importan, todos deben expresarse dentro de su personalidad y su calidad.

Ayari encaja perfecto en esa idea. Corre, muerde, juega. Y se hace cargo.

El técnico, claramente satisfecho, no esconde su deseo: quiere seguir trabajando con él “durante más tiempo”. Brighton también. El mercado, por ahora, ha mirado hacia otro lado. La pregunta es cuánto tiempo más podrá permitirse ese lujo.