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Zidane toma el mando de Francia: Cherki se prepara para el examen definitivo

El momento que el fútbol francés llevaba años esperando ya tiene fecha y protagonista en el banquillo. Zinedine Zidane, leyenda absoluta de los Bleus y exentrenador de un Real Madrid de época, se dispone a dirigir por primera vez a la selección de su país en este parón internacional. No es un amistoso más. Es el inicio de una era que llega cargada de expectativa, peso histórico y una presión que pocos pueden soportar… y Zidane conoce bien ese territorio.

En su primera lista aparece un nombre que simboliza el relevo generacional: Cherki, mediapunta creativo del City, uno de los elegidos para estrenarse bajo las órdenes del nuevo seleccionador. A sus 23 años, el ex del Lyon ya no es una promesa difusa. Suma 14 internacionalidades y dos goles con la camiseta de Les Bleus, y se ha ganado un sitio estable en las convocatorias. Ahora, el listón sube varios peldaños.

Ilusión en el vestuario: “un honor, sobre todo con Zidane”

El impacto del nombramiento de Zidane se ha dejado sentir en el vestuario francés. Esta generación ha crecido viéndolo levantar el Mundial, la Eurocopa y Champions League. Hoy lo tendrá a pocos metros, dando órdenes, corrigiendo detalles, marcando el tono competitivo.

Cherki lo resumió con una mezcla de respeto y ambición en una entrevista con Canal+: «Va a ser un honor incorporarnos a un nuevo seleccionador, sobre todo Zidane. Tenemos muchas ganas de empezar a trabajar con él y de disfrutar de la experiencia».

No es una frase de compromiso. El mediapunta llega al parón con la confianza por las nubes.

Cherki, en racha con el City

Su estado de forma respalda el entusiasmo. El fin de semana, Cherki vio portería en la victoria del City por 5-3 ante el Sunderland en la Premier League, un partido loco en el que volvió a demostrar por qué se ha ganado un lugar en la élite. Con ese tanto, ya acumula tres goles en cinco encuentros de liga. Ritmo de jugador importante, no de simple complemento.

Los números globales de este inicio de curso también hablan por él: cuatro goles y dos asistencias en ocho partidos oficiales entre todas las competiciones. Producción constante, participación directa en el marcador y una sensación clara de que cada vez pesa más en los ataques de su equipo.

Ese impulso llega en el momento perfecto. La puerta de la selección está abierta, pero con Zidane al mando nadie tendrá el sitio garantizado por nombre o pasado. Habrá que ganárselo cada concentración.

El laboratorio de Zidane se pone en marcha

Mientras tanto, el nuevo seleccionador ultima los detalles de su estreno en la banda. Esta semana, la plantilla se reunirá para empezar a trabajar sobre el césped las primeras ideas tácticas y la identidad que Zidane quiere imprimir al grupo. Será el primer contacto real entre su libreta y un vestuario que mezcla campeones consagrados con talentos emergentes como Cherki.

Se avecinan sesiones intensas, mucho vídeo, correcciones al milímetro y, sobre todo, una adaptación rápida a la filosofía de un técnico que en el fútbol de clubes se caracterizó por la gestión del vestuario y la capacidad de activar a sus jugadores en los momentos clave. Ahora deberá trasladar ese sello al escenario internacional, con menos tiempo de trabajo y mucha más urgencia en cada partido.

Una oportunidad dorada para consolidarse

Para Cherki, estos encuentros no son solo amistosos ni simples pruebas. Son una oportunidad dorada para fijar su nombre en la nueva hoja de ruta de Zidane. Si consigue trasladar su brillantez con el City al contexto de la selección, podrá dar un salto definitivo en su jerarquía dentro del grupo.

El reto es mayúsculo: convencer a uno de los mayores iconos de la historia del fútbol francés de que puede ser pieza fija en su proyecto. Con la confianza del club, los números a favor y la ilusión de trabajar con su ídolo, el escenario está montado.

Ahora, el balón pasa a los pies de Cherki… y a la pizarra de Zidane.