Balón de Oro 2026: Mejor entrenador con acento español
El Balón de Oro suele mirarse desde el césped, no desde el banquillo. Pero dentro de dos meses, cuando el fútbol mundial se reúna en Londres, habrá otra estatuilla que pesará casi tanto como la del mejor jugador: la que coronará al mejor entrenador de 2026. Diez técnicos, diez proyectos, un solo nombre en el trofeo.
La lista ya está sobre la mesa. Y dice mucho de hacia dónde se mueve el juego.
Nominados masculinos: una mesa casi reservada para España
Los candidatos en la categoría masculina son:
- Mikel Arteta (Arsenal)
- Luis de la Fuente (selección española)
- Unai Emery (Aston Villa)
- Vincent Kompany (Bayern Munich)
- Luis Enrique (Paris Saint-Germain)
Cuatro españoles de cinco. No es una anécdota, es un patrón. El banquillo de élite habla español.
Mikel Arteta llega con un argumento que pesa: Premier League para Arsenal y final de Champions. Dos objetivos que durante años parecían un sueño lejano en el norte de Londres, convertidos en realidad con un fútbol reconocible, agresivo con balón y sin miedo a mandar en los grandes escenarios.
Luis Enrique presenta algo todavía más demoledor: repetir título de Champions con Paris Saint-Germain. Donde otros se han estrellado contra el peso del vestuario y la ansiedad de Europa, el técnico asturiano ha conseguido continuidad, control y una identidad ofensiva que se ha consolidado en el torneo más exigente.
Unai Emery vuelve a hacer lo que ya casi se da por hecho cuando él aparece en un sorteo europeo: ganar. Esta vez, con Aston Villa, levantando la UEFA Europa League y llevando a un club históricamente grande, pero dormido, de vuelta a la primera línea. Su capacidad para convertir proyectos en armas competitivas en Europa ya es una marca registrada.
Y luego está Luis de la Fuente. El seleccionador que ha levantado “el” título, el más grande de todos. El éxito con la selección española le coloca automáticamente entre los favoritos. Dirigir a un combinado nacional hasta la cima implica gestionar generaciones, presión de país y muy poco margen de error. Lo ha hecho. Y eso pesa en cualquier votación.
En medio de esa marea roja aparece el único “intruso”: Vincent Kompany. Belga, sí, pero con ADN táctico claramente influido por Pep Guardiola. Su Bayern Munich ha firmado un doblete implacable: Bundesliga y DFB Pokal, dominando en Alemania y dejando partidos de alto voltaje ofensivo. No es solo lo que ha ganado, es cómo lo ha ganado: presión alta, posesión valiente, automatismos muy trabajados. Un equipo con sello reconocible en muy poco tiempo.
El dato es imposible de ignorar: el banquillo de referencia hoy es español, incluso cuando el entrenador no lo es. Media Europa se hace la misma pregunta: ¿cómo lo ha conseguido España?
Nominadas femeninas: un Balón de Oro que estrenará nombre
En la categoría femenina, el guion es distinto, pero igual de atractivo: ninguna de las entrenadoras y entrenadores nominados ha ganado antes este Balón de Oro. Pase lo que pase, el trofeo tendrá una nueva firma.
Los candidatos son:
- Jonatan Giráldez Costas (OL Lyonnes)
- Andrée Jeglertz (Manchester City)
- Nils Nielsen (selección de Japón)
- Pere Romeu (FC Barcelona)
- Elena Sadiku (BK Häcken)
Aquí, el currículum de cada uno es una colección de trofeos.
Jonatan Giráldez Costas ha arrasado en Francia con OL Lyonnes: campeonato de liga, Copa de Francia y Copa de la Liga. Un triplete doméstico que habla de superioridad sostenida, de plantilla bien gestionada y de una capacidad notable para mantener la tensión competitiva durante toda la temporada.
Andrée Jeglertz ha llevado a Manchester City a dominar en Inglaterra, conquistando la WSL y la FA Cup. Dos títulos que exigen consistencia en liga y carácter en los duelos directos a vida o muerte. Un doblete que coloca al club en la cima del fútbol inglés femenino.
Nils Nielsen aparece con un logro muy distinto, pero igual de potente: ganar la Asian Cup con Japón. Un torneo corto, de alta presión, en el que cada error se paga. Lo ha hecho desde el banquillo de una selección que mezcla tradición técnica con una disciplina táctica férrea. Ahora mismo está sin club, pero su título continental pesa tanto como cualquier liga.
Elena Sadiku ha llevado a BK Häcken a levantar la Europa Cup, colocando al club sueco en el mapa continental con un título que exige competir fuera de la zona de confort, gestionar viajes, contextos diferentes y rivales con estilos muy variados.
Y luego está Pere Romeu, al frente del rodillo que hoy simboliza el dominio en el fútbol femenino de clubes: FC Barcelona. Su temporada es un catálogo de conquistas: UEFA Women's Champions League, Copa de la Reina, Liga y Supercopa de España. Cuatro títulos, cuatro maneras de confirmar que su equipo no solo gana, sino que marca una era.
Un botín así siempre pesa en una votación. Y, sin embargo, el contexto, la narrativa de cada proyecto, también cuenta.
El Balón de Oro a mejor entrenador y entrenadora de 2026 no solo premiará a quien más ha ganado. También señalará hacia dónde mira el fútbol cuando busca liderazgo, ideas y personalidad en el banquillo.
Hoy, casi todo apunta hacia la pizarra española. La cuestión es cuánto tiempo durará este dominio… y quién será el primero en romperlo.






