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Dani Alves deberá pagar 1,7 millones a Pumas tras fallo del Tribunal Federal Suizo

El Tribunal Federal Suizo cierra el caso: Dani Alves deberá pagar a Pumas

La última batalla de Dani Alves ya no se libra en un campo de juego, sino en los despachos judiciales. Y la sentencia es definitiva.

El Tribunal Federal Suizo ha rechazado el recurso del ex lateral brasileño y ha ratificado el fallo previo del Tribunal de Arbitraje Deportivo (CAS). Según informó ESPN Brasil, la decisión, emitida el 11 de junio y ya de obligado cumplimiento, ordena a Alves pagar 1,7 millones de libras (2,3 millones de dólares) en concepto de indemnización a Pumas UNAM. Con ello se cierra una disputa larga, áspera y simbólica para el fútbol moderno.

Pumas lleva la pelea hasta el final… y gana

El club mexicano no se conformó con una derrota inicial. Pumas reclamaba originalmente 5 millones de dólares por daños, más otro millón por derechos de imagen ya abonados al jugador. Su argumento se apoyaba en una cláusula de incumplimiento de contrato activada tras la detención de Alves en Barcelona por cargos de agresión sexual, episodio que derivó en la rescisión de su vínculo en enero de 2023.

La primera respuesta fue un portazo: el Tribunal de Fútbol de la FIFA desestimó la reclamación. Pero Pumas no levantó el pie. Acudió al CAS, logró revertir el escenario y, ahora, ve cómo el máximo órgano judicial de Suiza confirma la victoria. No hay más instancias. No hay más apelaciones.

Para el club de la UNAM, el fallo tiene un peso que va más allá de la cifra económica: refuerza la idea de que las cláusulas disciplinarias en los contratos de los futbolistas pueden hacerse valer hasta las últimas consecuencias.

Un coste económico y simbólico para Alves

La condena no se limita a la indemnización principal. A sus 43 años, el ex lateral derecho deberá asumir también 17.000 francos suizos en costas legales y otros 19.000 francos en gastos procesales. Una factura completa.

Alves ya había pagado otro precio, el de la privación de libertad: pasó 14 meses en prisión antes de ser puesto en libertad en marzo de 2025, después de que un tribunal español anulara su condena. Ahora, el capítulo deportivo-legal con Pumas queda sellado con un golpe directo a su patrimonio y a su imagen contractual.

Del césped al despacho: un nuevo rol bajo presión

Retirado de la élite, Alves intenta reescribir su historia lejos de la banda derecha. Ha girado su carrera hacia la gestión y la propiedad de clubes en Europa. Su último movimiento: la adquisición del Sporting Clube de Sao Joao de Ver, un equipo de la tercera categoría portuguesa, con el que aspira a construir un proyecto propio desde los cimientos.

Ese nuevo rol, sin embargo, arranca con una losa financiera clara: antes de mirar de lleno al futuro, el brasileño está obligado a saldar sus cuentas con Pumas conforme al fallo suizo. El mensaje para el resto del mercado es nítido: los contratos, hoy más que nunca, se juegan también en los tribunales.

La pregunta, ahora, no es qué más puede ganar Dani Alves en el fútbol, sino cuánto está dispuesto a perder para sostener su nueva vida fuera del campo.