Dimarco negocia su futuro mientras Inter enfrenta al Real Madrid
Noche grande en el Santiago Bernabéu, pero no solo sobre el césped. Mientras Inter abre su camino en la Champions League ante Real Madrid, otro partido, más silencioso pero igual de delicado, se juega en la grada.
Federico Dimarco ni siquiera está disponible por lesión, obligado a seguir el debut europeo desde fuera. Aun así, su nombre pesa sobre el club como pocos dentro del vestuario. Y no solo por lo que hace en el campo.
Según informó Sky Sport Italia, su agente, Arturo Canales, viajó a Madrid y aprovechó la cita de alto nivel para reunirse cara a cara con el nuevo director deportivo de Inter, Dario Baccin. No fue una simple visita de cortesía. Fue una reunión clave.
Un campeón que quiere su sitio
Dimarco llega a esta negociación desde una posición privilegiada. El lateral zurdo acaba de ser elegido mejor jugador de la Serie A en la temporada 2025/26, un reconocimiento que confirma lo que ya se intuía: es uno de los pilares del proyecto nerazzurro.
Su contrato actual vence en junio de 2028, un margen que, sobre el papel, daría tranquilidad al club. Pero el contexto es otro. El internacional italiano ya había expresado su malestar por no haber recibido todavía una propuesta concreta de mejora, algo que considera acorde a su peso deportivo y a su evolución en los últimos años.
Inter lo sabe. Y sabe también que el mercado observa.
Nuevo jefe, mismo dossier urgente
La cita en Madrid sirvió también para marcar territorio en la nueva estructura directiva. Dario Baccin, durante años mano derecha de Piero Ausilio, ha asumido el mando como director deportivo y hereda expedientes sensibles. El de Dimarco está arriba del todo en la pila.
Reunirse con Canales en un escenario como el Bernabéu no es casualidad. Es un mensaje: el club quiere encauzar la situación, fijar prioridades y dejar claro que su jugador estrella en banda izquierda no es negociable a corto plazo.
Mientras el balón rueda en la Champions y las cámaras apuntan al césped, otra parte del futuro de Inter se decide en un palco. La pregunta ya no es si Dimarco merece un contrato a la altura de su estatus. La cuestión es cuánto tardará el club en poner esa oferta sobre la mesa.






