Draymond Green celebra el regreso de Ben Simmons a la NBA
Ben Simmons vuelve a la NBA. Y no es un regreso cualquiera. Es el retorno de un ex All-Star que pasó un año completo en silencio, fuera de las canchas, dejando que su cuerpo —y su cabeza— intentaran recomponerse. Draymond Green lo ve claro: la liga necesitaba que el australiano reapareciera.
Simmons, tres veces All-Star, se pasó el verano trabajando casi en la sombra. Sesiones privadas, entrenamientos específicos, un plan claro desde que arrancó la offseason: prepararse para tener otra oportunidad. La recompensa llegó con la llamada de Sacramento Kings, que le han firmado por un año y 3,5 millones de dólares tras quedar convencidos por lo que vieron en esos entrenamientos.
La apuesta de los Kings no es sentimental. El curso pasado, Simmons no disputó ni un solo minuto y quedó como agente libre sin restricciones, mientras terminaba de recuperarse de los persistentes problemas de espalda que arrastra desde su etapa en Philadelphia 76ers. Esa espalda le borró de la temporada 2021-22 y condicionó las tres últimas campañas de su carrera.
En el último episodio de “The Draymond Green Show”, la voz del vestuario de Golden State Warriors no se guardó nada al hablar del australiano.
“Number one, I'm happy to see Ben Simmons back in the NBA”, dijo Green. Para el cuatro veces campeón, la liga recupera un tipo de jugador que no aparece todos los días: un base de 2,08, con visión de juego de élite y una lectura defensiva que en su pico le llevó al All-NBA.
Green apuntó directamente a las lesiones como la gran razón por la que Simmons dejó de parecerse al All-Star que fue. No fue una cuestión de actitud en pista, sino de un cuerpo que dejó de responder. Y subrayó algo que suele quedar fuera de las estadísticas: el impacto mental de convivir con una lesión de espalda crónica.
“Las lesiones no siempre son amables”, vino a explicar, recordando que habló personalmente con Simmons y que notó algo distinto: ilusión. Ganas de volver a jugar al baloncesto, de “hacerlo bien” después de años de dudas, críticas y ausencias.
Un fichaje con efecto colateral: Darius Acuff Jr.
Sacramento no ha firmado a Simmons para que sea el típico veterano de vestuario que da discursos antes de los partidos. No lo ven como ese perfil. Sin embargo, Green cree que su presencia puede ser oro para el proyecto joven de los Kings, y en especial para su elección número 7 del draft, Darius Acuff Jr.
“Cuando miro este fichaje, pienso que es genial para Darius Acuff”, señaló el ala-pívot de los Warriors. Su razonamiento es sencillo: un Simmons hambriento, con necesidad de reivindicarse, va a volcarse en el trabajo diario. Va a “darte el juego”, compartir experiencia, detalles, lecturas. Y va a hacerlo desde la urgencia de quien sabe que esta oportunidad puede no repetirse.
Green insistió en una idea: por todo lo que ha sido y por todo lo que todavía puede ser, “Ben Simmons es Ben Simmons”. Un nombre que sigue generando ruido, atención mediática y debate constante.
Ese foco, según el propio Draymond, puede convertirse en un escudo perfecto para Acuff Jr. Mientras la conversación se centre en el australiano —en si está sano, en si puede volver a ser determinante, en si encaja en Sacramento— el novato tendrá más margen para crecer sin la lupa diaria sobre cada error.
La historia, ahora, depende de Simmons. Los Kings ya le han abierto la puerta. Green ya ha lanzado el mensaje: el talento sigue ahí. Falta saber si el cuerpo y la cabeza le permitirán escribir, por fin, el capítulo que lleva años esperando.






