Gales vuelve a la élite con Cian Ashford y sin Joe Rodon
Craig Bellamy afronta su primer gran examen al mando de Gales en la Nations League con una mezcla de bajas pesadas, decisiones valientes y un calendario que no perdona. En su lista de 28 hombres para el regreso a la League A aparece un nombre nuevo, fresco y sin complejos: Cian Ashford, delantero de Cardiff City, citado por primera vez con la absoluta.
Y al mismo tiempo falta uno de los pilares. Joe Rodon, el central de referencia, se queda fuera por una lesión de isquiotibiales justo cuando delante asoman Erling Haaland y Cristiano Ronaldo.
Sin Rodon en la trinchera
El sorteo no tuvo piedad con Gales: Portugal, Dinamarca y Noruega como rivales en la máxima categoría de la Nations League. Un grupo duro. Y lo será aún más sin Rodon, fuera de combate por un problema muscular que le aparta de la concentración.
No es la única grieta atrás. Dylan Lawlor, su socio natural en el eje de la zaga, tampoco entra: aún no ha jugado esta temporada por una lesión de rodilla. Otro defensa de Cardiff, Ronan Kpakio, también se pierde la cita. Bellamy deberá reconstruir su línea defensiva sobre la marcha, en el tramo más exigente de su etapa.
El calendario no da margen. Gales abre fuego el 24 de septiembre en Portugal, ante los vigentes campeones de la Nations League. Luego llegan dos duelos frente a Dinamarca, con la visita de Noruega a Cardiff colocada en medio. Cuatro partidos en una ventana internacional alargada que pondrá al límite el fondo de armario.
El regreso del capitán y caras conocidas
En medio del ruido, una buena noticia: Ben Davies sigue. El capitán mantiene su sitio tras haber estado en la lista para los amistosos de verano sin llegar a jugar. El defensor de 33 años no había vuelto a competir desde la grave lesión de tobillo sufrida con Tottenham en enero, pero ya ha regresado con los Spurs y apunta a su primera aparición con Gales desde octubre de 2025, cuando alcanzó las 100 internacionalidades.
El bloque ofensivo recupera piezas importantes. Harry Wilson, de Leeds United, y Jordan James, centrocampista de Wolves, vuelven tras perderse por lesión los amistosos de junio ante Ghana y Rumanía. También regresan Mark Harris y Liam Cullen, mientras que Wes Burns, ahora en Leicester City, recibe una nueva llamada: el extremo de 10 internacionalidades podría disputar su primer partido con la selección desde 2024.
En defensa, otra vuelta clave: Ben Cabango, de Swansea City, refuerza una línea que llega tocada por las ausencias.
Ashford irrumpe, Koumas asoma
En ese contexto aparece Cian Ashford, 21 años, delantero de Cardiff, premiado por su arranque de temporada en Championship. Su inclusión habla del giro generacional que Bellamy está dispuesto a acelerar. No llega solo: entre las opciones de ataque también figura Lewis Koumas, de Liverpool, otro nombre que simboliza el intento de refrescar el frente ofensivo.
No todo son buenas noticias para Cardiff. Isaak Davies y Rubin Colwill, también atacantes del club galés, están descartados por lesión. En el centro del campo, se queda fuera Kai Andrews pese a su destacado inicio en Oxford United, cedido por Coventry City y bajo la influencia de Aaron Ramsey. Un mensaje claro: Bellamy no se deja llevar por la emoción del momento; la selección se gana en un contexto más amplio que un buen mes de competición.
Un banquillo que también cambia
El ruido alrededor de la selección no se limita al césped. Estos serán los primeros partidos oficiales de Gales desde que Bellamy estuvo muy cerca de abandonar el cargo tras mantener conversaciones con Burnley, de Championship. No se fue, pero el terremoto dejó consecuencias en su entorno.
Dos figuras clave del cuerpo técnico han salido. Su segundo, Piet Cremers, se marcha a un puesto en Bélgica. James Rowberry deja también la selección para centrarse en su rol de asistente en Stoke City. Bellamy pierde confianza y continuidad en el banquillo justo antes de medirse a gigantes europeos.
Sus sustitutos tienen peso propio en el fútbol galés: el ex capitán Ashley Williams y el ex técnico de Swansea City Alan Sheehan se suman al staff. Dos voces con jerarquía para acompañar un periodo que se anuncia áspero.
Una racha preocupante y un reto mayúsculo
El contexto competitivo no ayuda. Gales encadena cuatro partidos sin ganar. Su último golpe serio ante una gran selección se remonta a octubre de 2023, aquel 2-1 contra Croacia. Desde entonces, nada ante rivales del top 20 del ránking mundial. Y con Bellamy en el banquillo todavía no ha logrado vencer a una selección mejor situada en la clasificación FIFA.
La herida más reciente sigue abierta: la derrota en la tanda de penaltis ante Bosnia-Herzegovina en la repesca de marzo dejó a Gales fuera del Mundial. Ahora vuelven a la competición oficial con esa carga emocional y con un grupo que no perdona errores.
El dato es frío, pero habla por sí solo: Gales es hoy 38ª del mundo, su peor posición desde agosto de 2014. Desde ahí tendrá que mirar hacia arriba mientras se cruza, casi sin respiro, con Portugal, Dinamarca (21ª del ránking) y una Noruega que viene de ser cuartofinalista mundial.
Ronaldo, Haaland y un calendario sin red
Los rivales aún no han publicado sus listas, pero todo apunta a que Cristiano Ronaldo estará en la convocatoria de Portugal para los primeros encuentros bajo el mando de Jorge Jesus, su antiguo técnico en Arabia Saudí. Enfrente también asoma la sombra de Erling Haaland con Noruega. Dos de los delanteros más determinantes del planeta, sin el central titular de Gales disponible.
El itinerario es brutal: primero Portugal, actual campeona de la Nations League. Después, viaje a Copenhague para enfrentarse a Dinamarca, un equipo que rara vez concede en casa. Más tarde, Noruega aterriza en Cardiff el 1 de octubre. Y, para cerrar, el 4 de octubre, la vuelta contra los daneses.
Entre lesiones, cambios en el banquillo y una racha que invita a la preocupación, Bellamy ha optado por una mezcla de experiencia y riesgo. Ha protegido el liderazgo de Ben Davies, ha recuperado piezas clave como Wilson, James y Cabango y ha abierto la puerta a jóvenes como Ashford y Koumas.
El escenario es claro: Gales vuelve a la élite de la Nations League con la sensación de caminar sobre una cornisa. La pregunta ya no es si el reto es grande. La cuestión es si este grupo, con nuevas caras en el campo y en el banquillo, está preparado para derribar por fin a un gigante.






