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Haitham Hassan, nueva estrella egipcia en la Europa League

La UEFA volvió a encender la noche del viernes. Tras el torbellino del sorteo de la Champions League, llegó el turno de la Europa League y el ambiente en el salón del sorteo volvió a cargarse de electricidad. Bolas, bombos y un murmullo constante: la sensación de que esta edición no dará tregua desde la primera jornada.

El nuevo formato ofrece una fase liguera llena de cruces pesados. Grandes históricos del continente se cruzan muy pronto, obligados a mostrar sus cartas desde el inicio. No hay margen para esconderse. Cada partido pesa. Cada punto puede marcar el camino hacia el título o hacia una eliminación temprana.

En medio de todo ese ruido, aparece una historia que mira directamente a Egipto.

El sello egipcio, ahora en Celtic

El fútbol europeo vuelve a contar con acento egipcio. Esta vez, la atención se posa sobre Haitham Hassan, joven talento que ha recalado este verano en el Celtic y que se prepara para su primera aventura continental con la camiseta del gigante escocés.

No llega con red de seguridad. El sorteo no tuvo piedad con el Celtic.

El equipo de Glasgow afrontará ocho duelos de enorme exigencia ante estilos muy distintos: Olympique Marseille, Benfica, Ferencvaros, Union Saint-Gilloise, Celta Vigo, Omonia, Besiktas y Utrecht. Un auténtico recorrido por varias escuelas futbolísticas de Europa, del rigor táctico al vértigo ofensivo, pasando por ambientes siempre hostiles lejos de casa.

Para un debutante en competiciones europeas como Haitham Hassan, el escenario es ideal y cruel al mismo tiempo. Ideal porque cada partido es un escaparate de primer nivel. Cruel porque el margen de error es mínimo.

Un grupo que no perdona

El calendario del Celtic está cargado. El peso histórico de clubes como Olympique Marseille, Benfica o Besiktas se mezcla con el hambre de equipos que viajan sin complejos, decididos a tumbar jerarquías y hacerse un nombre en el torneo.

No hay partidos cómodos. No hay noches de trámite.

Ferencvaros, Union Saint-Gilloise, Celta Vigo, Omonia y Utrecht representan ese perfil incómodo: rivales que quizá no intimidan por escudo, pero sí por intensidad, organización y la capacidad de convertir cualquier despiste en un problema serio.

En ese contexto, el Celtic y Haitham Hassan se enfrentan a una prueba real de carácter competitivo. La misión es clara: demostrar que pueden convivir con los grandes, resistir la presión de un calendario asfixiante y, desde ahí, pelear por uno de los billetes hacia las rondas eliminatorias.

La Europa League ya ha marcado el camino. Ahora le toca a Hassan decidir qué huella deja su nombre en este recorrido.