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La Champions vuelve: ¿quién destronará a PSG?

La Champions League regresa y ya tiene fecha y escenario para su veredicto: 5 de junio, Madrid. El trofeo más codiciado de clubes vuelve a ponerse en juego y la pregunta es directa: ¿alguien será capaz de arrancárselo de las manos a Paris St-Germain?

El campeón parte a por un histórico triplete consecutivo justo cuando se estrena la fase de liga. Cinco equipos ingleses se cruzan en su camino, con Arsenal señalado por muchos como el gran aspirante a ir un paso más allá tras su papel de subcampeón la temporada pasada.

Entre la lógica del favoritismo y la intuición del vestuario, las miradas se cruzan: Julien Laurens y Guillem Balague ponen nombres y matices a una Champions que llega cargada de historias.

Arsenal, Bayern, PSG: el triángulo del poder

Julien Laurens no duda en valorar lo que intenta PSG. Tres títulos seguidos serían una gesta descomunal. Pero ahí traza la línea.

Para él, dos coronas consecutivas ya rozan lo extraordinario; la tercera, sin un jugador del impacto de Cristiano Ronaldo, entra en el terreno de lo casi irreal. Aun así, no ve a los parisinos cayendo pronto. Los coloca, como mínimo, en semifinales. Muy cerca. Pero no en lo más alto.

Su final soñada tiene otros colores: Bayern Munich y Arsenal. Dos equipos que, a su juicio, junto a PSG, han sido los que más han merecido estar en la élite absoluta del torneo en las dos últimas temporadas. Y ahí, en el partido que decide todo, Laurens se inclina con claridad: Arsenal campeón.

Su argumento es sencillo y contundente: considera que el conjunto londinense tiene, de largo, la mejor defensa de Europa. Y en este nivel, sentencia, son las defensas las que te dan títulos. En su hoja de ruta, PSG se queda en semifinales, Bayern como gran finalista derrotado y Arsenal levantando la copa.

El desgaste del campeón y la amenaza de Barcelona

Guillem Balague mira al mismo PSG, pero desde otro ángulo. El inicio irregular de temporada del campeón le parece la prueba evidente de lo difícil que es sostener un nivel tan alto durante tanto tiempo.

Luis Enrique sigue exigiendo al límite: fútbol dinámico, presión asfixiante, un equipo que viva permanentemente en la vanguardia del juego. La fase de liga, para él, será un laboratorio. Un periodo de transición, de resultados extraños, de probaturas. El juicio real, apunta Balague, llegará a partir de enero.

Con ese contexto, espera que PSG vuelva a acercarse mucho al título. La estructura está, la idea también. El colmillo competitivo, intacto.

Pero hay otro gigante que asoma con fuerza: Barcelona. Para Balague, el equipo vuela. Hansi Flick querría un central más y un nueve puro para dar el salto definitivo, pero siente que el grupo ya va camino de la cima. Falta algo de ajuste, sí, pero la sensación es de ascenso constante.

Arsenal entra de nuevo en el foco. Ha aprendido a ganar con regularidad, ha roto ese bloqueo psicológico que tantas veces lo frenó. Con esa mochila fuera, los jugadores se sueltan, juegan mejor, arriesgan con más naturalidad. Para Balague, PSG, Barcelona y Arsenal deberían estar en semifinales… salvo que el sorteo los cruce antes de tiempo.

La cuarta plaza en ese cuadro ideal se la reparten, siempre según el bombo, Bayern Munich, Real Madrid o Manchester City. Tres colosos para un solo hueco.

Bellingham, Kvaratskhelia, Paz: los nombres que vienen

Laurens pone el foco en cinco futbolistas que pueden marcar esta edición. El primero, Jude Bellingham. Para él, la temporada es enorme en lo individual y en lo colectivo para el inglés, instalado en ese rol de número 10 en el Real Madrid de Jose Mourinho que, cree, le encaja como un guante.

Tras un gran Mundial, Laurens espera que el impulso continúe. Lo ve sumando muchos goles, dominando partidos, decidiendo eliminatorias.

De Bellingham pasa a un escenario muy distinto: Como. En su primera participación en la Champions, el equipo dirigido por Cesc Fàbregas gira alrededor del talento de Nico Paz, su número 10. Todo lo que hacen con balón pasa por él. Laurens lo define como un jugador especial, todavía en construcción, pero con un techo altísimo. Ve muy cerca el salto definitivo a la élite.

Luego aparece un apodo que ya pesa: “Mr Champions League”. Khvicha Kvaratskhelia. Sus dos últimas temporadas en PSG han sido demoledoras, sobre todo la pasada, destrozando defensas desde la banda izquierda, capaz de ir hacia dentro o hacia fuera, de amenazar con ambas piernas, de firmar goles de videojuego. Para Laurens, está en plena carrera por el Balón de Oro. Es de esos futbolistas que te obligan a incorporarte del sofá. “Es el tipo”, resume.

La lista sigue con Lens, de vuelta a la Champions tras pelearle la Ligue 1 a PSG hasta el final. Ahí, el nombre propio es Ismaelo Ganiou. Central poderoso, 21 años, rápido, físico, cómodo con balón. Laurens casi da por hecho que acabará el curso camino de un gran club de la Premier League.

Cierra su quinteto Donyell Malen. Desde que dejó Aston Villa rumbo a Roma, su rendimiento ha explotado: casi un gol por partido como nueve solitario en el sistema de Gian Piero Gasperini. Roma regresa a la Champions y vuelve a ser un equipo atractivo para el espectador. Laurens cree que veremos a Malen recuperar su mejor versión.

Kane, Yamal, Odegaard: el peso de las estrellas

Balague mira a otros perfiles. En Bayern Munich, ve a Harry Kane en plena campaña hacia el Balón de Oro. Considera que merece estar en la conversación y no espera una caída de nivel: el estilo del conjunto bávaro parece hecho a su medida.

En Barcelona, la mirada se posa en Lamine Yamal. Un adolescente con hambre, decidido a dejar huella ya en la Champions. Con Flick apostando por un equipo que defienda alto, con intensidad y valentía, el contexto parece ideal para que el joven extremo brille.

Kvaratskhelia reaparece en su análisis. Para Balague, todavía tiene otro escalón por subir. Con un PSG que, pronostica, llegará lejos, el georgiano volverá a rescatar al equipo en noches grandes. Lo ve como futuro ganador del Balón de Oro.

El radar se desplaza después a Shakhtar. El club mantiene su tradición: convertir talentos brasileños en grandes traspasos europeos. El siguiente en la lista podría ser Kaua Elias, delantero de 20 años, al que Balague ve preparado para seguir esa ruta.

Cierra con Martin Odegaard. Tras una temporada complicada, marcada por las lesiones, el noruego ha arrancado esta campaña a gran nivel. Balague lo ve capacitado para dominar partidos, para asumir el liderazgo de un Arsenal más seguro de sí mismo, que lo necesita precisamente en ese rol de dueño del juego.

Fabregas, Viking, Sabah, LASK: las otras historias de la Champions

No todo son gigantes en esta Champions. Hay proyectos que, lejos del foco principal, pueden dejar huella.

Balague se detiene en Como y en lo que está construyendo Cesc Fàbregas. Le encanta que el técnico haya decidido quedarse pese a recibir ofertas interesantes en los dos últimos años. Esa estabilidad le da margen para arriesgar, equivocarse sin consecuencias devastadoras y seguir puliendo sus ideas. Para Balague, Fàbregas ha nadado a contracorriente y ahora viaja en primera fila del tren del fútbol moderno. Su apuesta: ve a Como alcanzando las rondas de eliminación directa.

Desde Austria, LASK llega con credenciales claras: superar a Celtic en la previa demostró un nivel competitivo alto. Balague les marca un objetivo razonable para su primera participación: una victoria en casa, un botín de puntos respetable y la sensación de haber estado a la altura. No los ve clasificándose, pero sí compitiendo.

Más al este, Sabah representa el proyecto de organización y solidez. El premio, eso sí, viene con un peaje durísimo: visitas a Arsenal y Manchester United y partidos en casa frente a Barcelona y Borussia Dortmund. Balague cree que arrancarán uno o dos resultados sorprendentes, pero no los suficientes como para pasar de ronda.

El último nombre propio es Viking. El cuadro noruego comparte grupo con Bayern, Atlético, Napoli y Aston Villa. Un grupo que asusta. Pero Balague recuerda que el fútbol noruego está lleno de entrenadores y jugadores inteligentes, competitivos, acostumbrados a maximizar recursos. No descarta que, desde esa aparente desventaja, Viking se cuele en las eliminatorias.

La Champions arranca con PSG defendiendo corona, Arsenal oliendo sangre, Barcelona acelerando y una constelación de talentos dispuestos a reclamar su noche. El escenario está listo. La pregunta, también: ¿quién se atreverá a cambiar el orden establecido en Madrid?