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Lamine Yamal y la obsesión del Barça por la Champions

Lamine Yamal no tiene ninguna intención de rebajar el listón del vestuario del Barcelona. Al contrario. El joven talento azulgrana celebra que el club viva con la Champions League entre ceja y ceja y lanza un mensaje directo: renunciar a ese objetivo sería “muy cobarde”.

Han pasado muchos años desde la última noche grande de los culés en Europa, aquel título de 2015 que todavía se recuerda como el cierre de una era. Desde entonces, decepciones, eliminaciones dolorosas y una sensación de deuda pendiente con la competición. Con Hansi Flick, el Barça ha vuelto a pisar rondas altas —unas semifinales y unos cuartos de final—, pero el vacío en el palmarés europeo sigue pesando.

En ese contexto, Yamal no compra el discurso del miedo ni el de la prudencia excesiva. Lo explicó en Movistar, con una madurez que desentona con su edad.

“Me gusta que la gente venga al vestuario y crea que podemos ganar la Champions League”, afirmó. Para él, el problema no es la ambición, sino el triunfalismo. “Creo que el problema sería si alguien dijera que la vamos a ganar sí o sí, porque nunca lo vas a saber. Pero estar obsesionados con ganarla creo que al final es algo bueno”.

La palabra “obsesión” suele incomodar en el fútbol, pero Yamal la resignifica: no como una carga, sino como motor competitivo. El Barça, recuerda, no es un club cualquiera.

“Somos el Barça y el Barça ha tenido momentos de ser el mejor equipo de la historia y ha ganado la Champions League. Tenemos equipo para hacerlo y sería un poco cobarde por nuestra parte no pensar: ‘este año vamos a por la Champions League’ y decir ‘solo vamos a por la Liga’”.

No es un desafío vacío. Es una declaración de intenciones hacia dentro, hacia un vestuario que se sabe observado y exigido, y hacia fuera, hacia una afición que lleva más de una década esperando otra gran noche europea.

Pero Yamal no olvida el territorio doméstico. La Liga sigue siendo un pilar. El extremo apunta alto: quiere un triplete de títulos ligueros con Hansi Flick en el banquillo. El mensaje es claro: no se trata de elegir, sino de competir en todo.

“De hecho, vamos a por la Liga, podemos ganar la Liga y la Champions League”, subrayó. La clave, para él, está en la capacidad del equipo para sostenerse en los momentos en que el partido se tuerce. “Tenemos que ser un equipo que sepa mantenerse unido en esos 20 minutos malos”, apuntó, señalando esos tramos cortos que deciden temporadas enteras.

Es ahí donde se juega la diferencia entre un buen año y un año histórico. Entre un Barça que compite y un Barça que vuelve a mandar en Europa. Yamal ya ha elegido de qué lado quiere estar.