Lothar Matthäus y el futuro de la portería alemana: ter Stegen, Karius y Urbig
Lothar Matthäus ve venir un terremoto bajo los palos de Alemania. En su columna en Sky, el campeón del mundo dibuja el mapa de la portería en la era Jürgen Klopp… y los nombres que coloca no dejan indiferente a nadie.
Uno de ellos es Marc-André ter Stegen, ahora en Ajax. El guardameta, que durante años vivió a la sombra de Manuel Neuer, vuelve a aparecer en la conversación para el puesto más expuesto del fútbol alemán. Matthäus lo tiene claro: “estará definitivamente en la pelea” y, si mantiene el nivel en Ámsterdam, lo ve como candidato “al número uno en la portería de Alemania”.
No es solo un guiño. Es casi una invitación a un último gran baile internacional para un portero que nunca ha sido titular en un gran torneo con la selección.
El futuro se llama Jonas Urbig
Matthäus, sin embargo, mira más lejos. En su hoja de ruta, el futuro número uno tiene nombre y apellidos: Jonas Urbig, de Bayern Munich. Hoy es suplente de Neuer en lo que se espera que sea la última temporada del mito. Mañana, si todo sigue el guion que imagina el ex capitán de la Mannschaft, será el dueño del arco.
El mensaje es directo hacia la DFB: hay que “construir” a Urbig, darle recorrido, rodaje, jerarquía, “para tener un número uno claro en los torneos del futuro”. La lógica es fría, casi matemática: por edad, es el que más campeonatos puede disputar.
En esa lista de porteros con presente y futuro, Matthäus incluye también a Loris Karius, de Schalke 04, y a Noah Atubolu, de Eintracht Frankfurt. Dos perfiles distintos, dos caminos muy diferentes para intentar colarse en las primeras convocatorias de Klopp.
Una lucha a ocho manos… con una baja segura
El ex internacional calcula que hay “siete u ocho” guardametas con opciones reales de entrar en la primera lista del nuevo seleccionador. A los cuatro que él mismo destaca, se suman nombres que ya han sido vinculados recientemente con la Mannschaft: Alexander Nübel (Besiktas), Finn Dahmen (Augsburg), Mio Backhaus (Freiburg) y Oliver Baumann (Hoffenheim).
Baumann, sin embargo, parece caerse de la carrera antes de empezar. Según Bild, Klopp no tiene intención de nominarlo. Un aspirante menos en un casting ya de por sí abarrotado.
Karius, de Kiev al renacer en Schalke
En el caso de Karius, Matthäus va un paso más allá. Para él, el portero de Schalke tiene “una buena oportunidad” de ser llamado si el criterio principal es el estado de forma. No habla de sensaciones vagas: se apoya en la temporada pasada, en la que el guardameta fue clave en el ascenso del club de Gelsenkirchen. Bajo presión, respondió. Y no solo en Segunda.
Incluso ya en la élite, con partidos como el 0-0 ante Bayern Munich, Karius ha mostrado que el talento sigue ahí. Que el portero que se hundió en Kiev en 2018 no es el mismo que hoy sostiene a Schalke.
Matthäus pide algo muy concreto: que “el pasado que vivió con Klopp en Liverpool se quede en el cajón”. Un pasado que marcó su carrera. Karius fue el portero titular del técnico alemán hasta aquella final de Champions contra Real Madrid, donde dos errores graves le costaron el título al club inglés y le cambiaron la vida.
Después llegaron las cesiones a Besiktas y Union Berlin. Nunca volvió a jugar para Klopp. La relación se enfrió, según informó la revista kicker, y el portero terminó saliendo gratis de Liverpool en 2022. Parecía una historia que se apagaba lentamente.
Hasta que apareció Schalke. En enero de 2025 firmó por el club minero y el movimiento ha sido, para todas las partes, un auténtico golpe de suerte. Karius ha recuperado confianza, minutos y, lo más difícil, crédito en el debate público alemán.
Ter Stegen, el eterno aspirante
El otro gran nombre del debate es ter Stegen, una figura extraña en la historia reciente de la selección: uno de los mejores porteros de su generación que nunca arrancó un gran torneo como titular con Alemania.
Para que ahora vuelva a ponerse la camiseta de la selección con ambición real, lo lógico es que exija algo más que una simple presencia en la lista. Después de años siendo el número dos de Neuer y de una colección de lesiones inoportunas, el guardameta de 34 años jamás tuvo la oportunidad de empezar un gran campeonato como primera opción.
El plan, en teoría, ya estaba escrito: ter Stegen iba a ser el titular en el Mundial 2026. Pero Neuer regresó de su retiro con la DFB y el guion saltó por los aires. Luego llegó otro golpe: su propio cuerpo le falló.
Las lesiones lo apartaron también del foco en Barcelona. Perdió peso en el club, descendió en el orden interno y terminó en una espiral complicada. Tras una larga saga y una operación de espalda, salió cedido a Girona el pasado invierno. Allí, una lesión en el muslo volvió a frenarle.
Este verano, otra cesión: Ajax hasta final de temporada. Un nuevo intento de reconstruirse, de volver a ser el portero dominante que marcó una época en LaLiga.
Por ahora, los números no impresionan: 11 goles encajados en siete partidos y un error en la fase previa de la Conference League que no pasó desapercibido. Su contrato con Barcelona se extiende hasta 2028, pero su futuro allí, a estas alturas, es prácticamente inexistente. Todo lo que pueda ganar, lo hará lejos del Camp Nou.
Klopp, una nueva era y un arco en disputa
El estreno de Jürgen Klopp al frente de Alemania llegará con un viaje de alto voltaje: visita a Países Bajos en la Nations League. Para ese arranque, se habla de una convocatoria XXL, una lista amplia para ver de cerca a casi todos los candidatos.
El bloque inicial de partidos incluye cuatro duelos: además del clásico contra Países Bajos, dos encuentros frente a Grecia y un choque en casa contra Serbia. Un mini laboratorio perfecto para probar, medir nervios y ver quién soporta el peso de la camiseta bajo los focos.
Neuer encara su último curso como guardián del arco alemán. Detrás, una fila de porteros empuja con fuerza: ter Stegen buscando su gran torneo, Urbig esperando su momento, Karius reclamando que se juzgue el presente y no los fantasmas de Kiev, Atubolu, Nübel, Dahmen, Backhaus… todos mirando el mismo puesto.
La pregunta ya no es solo quién será el siguiente número uno. Es quién se atreverá a agarrar ese dorsal y no soltarlo en los grandes torneos que vienen.






