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NCS brilla con Jade Bordeleau ante SMU

NCS firmó una goleada con sello propio y una protagonista indiscutible: Jade Bordeleau. La delantera convirtió un partido exigente ante SMU en un escaparate de eficacia, movimiento y olfato dentro del área, liderando un ataque que no dio respiro.

Bordeleau, omnipresente

El aviso llegó pronto y con nombre y apellidos. Jade Bordeleau abrió el marcador culminando una jugada bien trenzada, asistida por Daisy Duda y Madison Casteen. Un tanto que no fue solo estadística: marcó el tono. NCS se instaló en campo rival y comenzó a mandar.

La conexión funcionó tan bien que la acción se repitió en el acta: Bordeleau volvió a aparecer como finalizadora, de nuevo con Duda y Casteen en la construcción. SMU no encontraba la manera de cerrar líneas ni de seguir las rupturas constantes de la delantera.

Entre esos golpes, el acta refleja dos tantos de NCS atribuidos al “TEAM”, síntoma de la avalancha ofensiva colectiva. El conjunto local atacaba en oleadas, con muchas camisetas llegando al área y obligando a SMU a defender casi sobre su propia portera, Aubrey Brown.

SMU responde desde los once metros

Cuando el dominio de NCS parecía absoluto, SMU encontró oxígeno desde el punto de penalti. Brooke Bunton asumió la responsabilidad y no falló: primer lanzamiento, gol. Y cuando volvió a tener la oportunidad desde los once metros, repitió ejecución y resultado. Dos penaltis, dos goles, y un rayo de esperanza para un equipo que sufría a campo abierto.

Kaia Samuelsen Elverum lo intentó con un disparo desde la frontal, pero su remate se marchó por encima. Era una señal: SMU necesitaba algo más que balones largos y acciones aisladas para sostenerse ante una NCS desatada.

El recital continúa: Nakata, Aoki y la segunda oleada

NCS no levantó el pie. Mana Nakata probó varias veces desde media distancia: primero alto, luego ajustado a la escuadra derecha, donde apareció Brown para firmar una gran parada. Era un pulso constante entre la creatividad ofensiva de NCS y la resistencia de la guardameta visitante.

La presión, al final, encontró de nuevo a la misma protagonista. Yuna Aoki filtró un balón al espacio y Jade Bordeleau, otra vez, castigó. Definición limpia, gol, y sensación de que cada balón que le llegaba dentro del área podía terminar en la red. La combinación Aoki–Bordeleau volvió a repetirse, con la misma secuencia: pase preciso, desmarque agresivo y remate letal.

Daisy Duda también buscó su premio con un disparo que se fue por encima, mientras NCS acumulaba ocasiones: Emily Wong, Carly Montgomery y la propia Nakata fueron sumando remates que mantuvieron a SMU agobiado cerca de su área.

Erica Roberts se suma a la fiesta

Con SMU cada vez más hundido, apareció otra figura: Erica Roberts. Primero, con un gol que amplió aún más la ventaja de NCS, fruto de la insistencia y del dominio territorial. Y de nuevo, Roberts volvió a ver portería para poner una rúbrica contundente al marcador.

Roberts no se conformó con los tantos. Buscó el hat-trick con un disparo raso a la izquierda, bien dirigido, que obligó a Brown a estirarse para desviar. También Katie Richter probó suerte con un remate similar, y otra vez la portera visitante respondió. Pese a la goleada, Brown dejó varias intervenciones de mérito.

Noble y el último orgullo de SMU

En el otro área, Riley Pickels vivió un encuentro mucho más tranquilo, pero cuando SMU encontró espacios, respondió. Atajó un disparo centrado de Kaylee Noble, que había logrado armar el remate desde la frontal. Sin embargo, Noble no se quedó ahí.

En una de las pocas acciones claras de ataque visitante, Noble encontró el gol. SMU por fin vio recompensa a su insistencia esporádica en ataque, dejando su sello en el marcador con un tanto que evitó una derrota aún más dura.

Alineaciones y sensación final

NCS presentó un bloque equilibrado y agresivo: Riley Pickels bajo palos; Yuna Aoki, Alex Mohr, Mana Nakata, Erica Roberts, Madison Casteen, Carly Montgomery, Jade Bordeleau, Daisy Duda, Emily Wong y Mary Frances Symmes. Un once que jugó de memoria en campo rival y encontró en Bordeleau y Roberts sus grandes finalizadoras.

SMU alineó a Aubrey Brown; Jessica Osborne, Libby Jannereth, Julianne Richter, Nicole Stryker, Zoe Parkhurst, Brooke Bunton, Maleeya Martin, Abigail Goldean, Kaia Samuelsen Elverum y Kamiya Beck. Un equipo que se sostuvo gracias a Brown y a la pegada puntual de Bunton y Noble, pero que sufrió cada transición defensiva.

El último intento de Bunton, con un disparo alto, simbolizó el esfuerzo de SMU por mantenerse en el partido hasta el final. Pero la historia ya estaba escrita: NCS impuso su fútbol, su ritmo y, sobre todo, la pegada de una delantera, Jade Bordeleau, que firmó una actuación de las que marcan una temporada.