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La nueva Escocia de Sebastien Pocognoli: cinco debutantes y un regreso esperado

Sebastien Pocognoli no ha tardado en dejar su huella. En su primera lista como seleccionador de Escocia, el técnico belga rompe inercias, abre la puerta a nuevas caras y asume riesgos. Cinco convocados por primera vez, un regreso largamente esperado y hasta una docena de ausentes del último Mundial dibujan un escenario de transición profunda antes de la Nations League.

Ure y Binks, símbolos de una nueva etapa

El nombre que más ruido genera es el de Robbie Ure. El delantero de Sevilla, ex producto de la academia de Rangers, se ha ganado el salto a la absoluta a base de goles lejos de casa. Su explosión en el Sirius sueco, con 20 tantos en 20 partidos, le abrió las puertas de LaLiga y ahora de la selección. Un camino poco habitual para un ariete escocés, pero muy revelador del tipo de futbolista que quiere Pocognoli: valiente, dispuesto a salir de su zona de confort.

James McFadden, ex internacional y ahora analista, lo resumió con claridad en Sky Sports News: Ure ha seguido una ruta “poco convencional” y ha demostrado “valentía” para irse fuera y construir su carrera. El premio llega en un momento clave, en un puesto —el nueve— donde Escocia ha sufrido durante años.

En la zaga, el otro gran estreno es Luis Binks. Capitán del Brondby danés, el central de 25 años ya había vestido la camiseta escocesa en categoría sub-18 antes de pasar por las selecciones juveniles de Inglaterra. Ahora vuelve al ecosistema escocés con un rol distinto: líder en su club, con experiencia internacional y llamado a competir de inmediato por minutos en una línea defensiva en plena renovación.

Donovan, McPake y Welsh, la nueva segunda línea

La lista de debutantes la completan Colby Donovan, Josh McPake y Stephen Welsh, tres perfiles que llegan desde contextos muy distintos pero con un denominador común: rendimiento sostenido en sus clubes.

Donovan, lateral derecho de Celtic, ha participado en todos los partidos de su equipo esta temporada. Ocupa el hueco de su compañero Anthony Ralston, ausente en esta primera lista, y encarna el tipo de lateral moderno que demanda el fútbol actual: energía, ida y vuelta constante y agresividad en la presión.

McPake, extremo de Hearts, se ha ganado la llamada gracias a su impacto inmediato tras dejar St Johnstone en verano. Desborde, uno contra uno y capacidad para romper partidos desde la banda, un perfil que siempre cotiza al alza en el fútbol de selecciones.

Welsh, ahora en Swansea City después de una cesión exitosa en Motherwell desde Celtic la pasada campaña, se suma a la competencia en el eje de la defensa. Otro central que llega con minutos y confianza, en un contexto en el que Pocognoli quiere piernas frescas y salida limpia desde atrás.

El regreso de McBurnie, una segunda oportunidad

Entre las novedades, destaca también una vieja cara: Oli McBurnie. El delantero de Hull City vuelve a la selección tras su última internacionalidad en 2021. Su regreso no es menor. En un país que busca un nueve fiable, su nombre siempre genera debate.

McFadden lo defendió sin rodeos: McBurnie “merece su oportunidad”, tras años de críticas y un largo periodo de trabajo silencioso sobre su propio juego. El ariete ha regresado a la Premier League y el nuevo seleccionador quiere verlo de cerca, medir si puede adueñarse definitivamente de ese dorsal 9 que Escocia lleva tiempo sin consolidar en un solo dueño.

Gilmour, Graham y las piezas que regresan

La revolución no tapa los regresos importantes. Billy Gilmour, ahora en Napoli, vuelve tras perderse la última lista de Steve Clarke por una lesión de rodilla. Su visión de juego y capacidad para dictar el ritmo desde el centro del campo lo convierten en una pieza clave para cualquier plan de posesión que imagine Pocognoli.

También reaparece Luke Graham, central de Stoke City, que ya estuvo en la prelista para el Mundial y ahora entra de pleno derecho. El defensor, con tres partidos en la sub-21, ha disputado todos los minutos en los últimos cuatro encuentros de Championship, en los que Stoke ha sumado tres victorias y un empate. Llega en plena forma, con ritmo competitivo alto y sensaciones de líder emergente.

En la portería, Scott Bain y Jon McCracken regresan tras la retirada de Craig Gordon después del Mundial. Una referencia histórica que se marcha, dos guardametas que vuelven a escena para competir con Angus Gunn y Liam Kelly por la jerarquía bajo palos.

Josh Doig y Kieron Bowie (ambos en Sassuolo), Lennon Miller (Udinese) y James Wilson (Hearts) también son repescados. Más talento joven, más piernas para un equipo que quiere mirar a medio plazo sin renunciar al presente.

Ausencias de peso y un vestuario casi nuevo

La otra cara de esta primera lista de Pocognoli está en los ausentes. Doce jugadores que estuvieron en el Mundial no aparecen en la convocatoria. Una cifra que habla por sí sola.

La baja más llamativa es la de Scott McTominay. El centrocampista de Napoli se recupera de una pequeña intervención cardíaca y se queda fuera de esta ventana. En ataque, Lawrence Shankland (Rangers) se pierde la cita por una lesión muscular en el isquiotibial, mientras que Che Adams (Torino) también está fuera por problemas físicos.

La lista de nombres que se caen es larga: John Souttar (Rangers), Anthony Ralston (Celtic), Grant Hanley (Hibernian), Dominic Hyam (Wrexham), Tyler Fletcher (Manchester United), Lyndon Dykes (Millwall), George Hirst (Stoke City) y Ross Stewart (Swansea City) no figuran en la primera convocatoria del técnico belga. Entre lesiones, decisiones técnicas y cambios de ciclo, el vestuario se reordena.

La lista completa: un grupo híbrido

Porteros: Scott Bain (Falkirk), Angus Gunn (San Jose Earthquakes), Liam Kelly (Rangers), Jon McCracken (Bradford City).

Defensas: Luis Binks (Brondby), Josh Doig (Sassuolo), Colby Donovan (Celtic), Luke Graham (Stoke City), Jack Hendry (Al-Ettifaq), Aaron Hickey (Brentford), Scott McKenna (Dinamo Zagreb), Nathan Patterson (Torino), Andy Robertson (Tottenham), Kieran Tierney (Celtic), Stephen Welsh (Swansea City).

Centrocampistas: Ryan Christie (Bournemouth), Lewis Ferguson (Bologna), Billy Gilmour (Napoli), John McGinn (Aston Villa), Kenny McLean (Norwich City), Josh McPake (Hearts), Lennon Miller (Udinese).

Delanteros: Kieron Bowie (Sassuolo), Findlay Curtis (Rangers), Ben Gannon-Doak (Bournemouth), Oli McBurnie (Hull City), Robbie Ure (Sevilla), James Wilson (Hearts).

Un bloque que mezcla pesos pesados como Andy Robertson, Kieran Tierney o John McGinn con una hornada de jugadores que empiezan ahora a escribir su historia internacional.

Un calendario exigente para una selección en construcción

La Nations League no dará tregua a esta Escocia en obras. El calendario aprieta y no deja margen para demasiadas probaturas.

Los escoceses debutan en Eslovenia el 26 de septiembre (14:00), reciben a Suiza el 29 (19:45) y visitan a N. Macedonia el 3 de octubre (19:45). Después, dos duelos en casa ante Eslovenia (6 de octubre, 19:45) y N. Macedonia (13 de noviembre, 19:45), antes de cerrar la fase de grupos en Suiza el 16 de noviembre (19:45).

Pocognoli no tendrá un periodo de gracia. Sus decisiones, desde la apuesta por Ure y Binks hasta la recuperación de McBurnie, se medirán en puntos, goles y sensaciones. La pregunta ya está sobre la mesa: ¿será esta mezcla de veteranos consolidados y valientes emigrantes la que devuelva a Escocia una sonrisa duradera en el escenario europeo?