El Real Madrid regresa al Balón de Oro: el fin del boicot
Durante un año, el Real Madrid decidió que el Balón de Oro no existía. Literalmente. “Ahora mismo, el Balón de Oro ya no existe”, tronó el club en RMTV el 28 de octubre de 2024, después de ver cómo Rodri se imponía a Vinicius en la votación. Desde entonces, mutismo absoluto. Ni una mención a nominados, ni una referencia a ganadores, ni una sola pieza del despliegue especial que la entidad tenía preparado.
Ese boicot se ha terminado.
Del enfado al reconocimiento
La publicación de la lista de 30 candidatos al Balón de Oro 2026 ha devuelto al Real Madrid a la escena del premio que otorga France Football. Esta vez, el club no ha mirado hacia otro lado. Al contrario: ha sacado pecho.
En sus redes sociales y en su web oficial, la entidad blanca ha destacado a sus cuatro representantes en la lista final: Kylian Mbappé, Vinicius Jr., Jude Bellingham y Marc Cucurella. Cuatro nombres, cuatro escaparates de poder deportivo y mediático, cuatro señales claras de que la relación con el galardón ha entrado en una nueva fase.
“El Balón de Oro vuelve a contar con la firma del Real Madrid”, viene a decir el gesto, sin necesidad de escribirlo.
La herida de 2024
Para entender este giro, hay que volver a 2024. El año en el que el club decidió que la gala no merecía ni un minuto de su tiempo.
Vinicius llegaba a esa edición como estandarte de un Real Madrid campeón de LaLiga y de la Champions en la temporada 2023/24. Dentro del club se daba por hecho que el brasileño levantaría el trofeo. No fue así. El premio acabó en manos de Rodri. Y la reacción en los despachos del Santiago Bernabéu fue de indignación total.
La delegación madridista, al conocer que Vinicius no sería coronado, optó por no acudir a la ceremonia. El enfado no se quedó ahí: el club canceló casi cinco horas de programación especial sobre el Balón de Oro en RMTV que ya estaban preparadas. Nada de conexiones en directo, nada de análisis, nada de alfombra roja. Silencio como respuesta.
El mensaje interno era contundente: el resultado se consideraba una injusticia. Puertas afuera, el comunicado televisivo de octubre de 2024 lo dejó aún más claro: para el Real Madrid, el Balón de Oro había dejado de existir.
Mientras tanto, la edición de 2025 siguió su curso sin ruido blanco. El club no publicó nada ni sobre la lista de 30 nominados ni sobre el ganador final, que fue Ousmane Dembélé, entonces jugador del PSG. La gala se celebró, el fútbol habló… pero en los canales oficiales del Real Madrid, el premio era un tema borrado.
2026: cuatro nombres y un cambio de tono
El escenario ha cambiado con la lista de 2026. Esta vez, el club ha reaccionado en cuestión de horas. En sus plataformas oficiales, el Real Madrid ha subrayado que Mbappé, Vinicius Jr., Bellingham y Cucurella forman parte de los 30 candidatos al Balón de Oro 2026, elegidos por su rendimiento en la temporada 2025/26.
No hay discursos encendidos ni reivindicaciones. Hay reconocimiento. Y hay una lectura política de fondo: el club asume de nuevo el escaparate del premio, después de un año de distancia calculada.
El gesto no borra lo ocurrido en 2024, pero sí marca una ruptura con la línea dura del boicot. El Real Madrid vuelve a jugar la partida del Balón de Oro. Vuelve a poner a sus estrellas en el centro del relato, en un terreno donde siempre se ha sentido cómodo: el de los grandes premios individuales que se alimentan de títulos colectivos.
Un pulso que continúa
La nominación de cuatro jugadores blancos confirma la dimensión de la plantilla actual. Mbappé, Vinicius y Bellingham ya viven instalados en la conversación del premio desde hace tiempo. La presencia de Cucurella, por su parte, añade un matiz interesante: un perfil menos habitual en estas listas, pero premiado por su rendimiento en la 2025/26.
La institución que hace menos de dos años proclamó que el Balón de Oro “ya no existe” ahora celebra que cuatro de sus futbolistas aspiran a conquistarlo. No hay marcha atrás más clara que esa.
El enfado de 2024 no se olvidará en los pasillos del Bernabéu, pero la realidad manda: el Balón de Oro sigue siendo un termómetro de poder en el fútbol mundial. Y el Real Madrid, con cuatro candidatos entre los 30, vuelve a situarse justo donde le gusta estar: en el centro del foco, con la vista puesta en París y una pregunta latente en el ambiente.
¿Será esta vez uno de los suyos quien suba al escenario a levantar el trofeo que el club se negó a reconocer hace solo un año?






