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Angel Reese: la estrella que reescribe la historia de la WNBA

Angel Reese no solo está reboteando. Está reescribiendo el manual de la WNBA, balón a balón.

Este sábado, ante Chicago Sky, la estrella de Atlanta Dream alcanzó los 500 rebotes en la temporada, una cifra inédita en la historia de la liga. Ninguna jugadora lo había logrado jamás en una sola campaña. Reese lo hizo en la primera mitad del partido, como quien cumple otro trámite en un año que ya es legendario.

El hito llega apenas semanas después de haber firmado otro registro histórico: el récord absoluto de rebotes en una temporada, sellado el 24 de agosto en la victoria de Atlanta por 78-71 frente a Los Angeles Sparks. Aquella noche, mientras rompía la marca, dejó claro cuál es su mentalidad cada vez que el balón vuela.

“Todo lo que sube es mío”, dijo entonces, en declaraciones recogidas por Cydney Henderson, de USA Today.

Una frase sencilla, casi callejera, pero que explica a la perfección su juego. Reese no especula. Ataca cada rebote como si fuera el último. Y lo hace noche tras noche. “Quiero ser una de las mejores cuando me retire del juego. Poder ser consistente cada noche es algo que quiero seguir haciendo”, añadió.

Lo está cumpliendo. Y con creces.

A sus 24 años, la tres veces All-Star vive una temporada que ya pertenece a los libros. El 30 de agosto estableció también el récord de dobles-dobles en una sola campaña, con 29, otra marca que subraya su dominio físico y mental. No es solo que rebotee: condiciona cada posesión a ambos lados de la cancha.

Sus números hablan con la contundencia de su juego: 16,5 puntos por partido, el mejor promedio anotador de su carrera, y 12,4 rebotes por noche, líder absoluta de la liga, en 40 apariciones antes del duelo de este sábado. A eso suma 2,8 asistencias, 1,8 robos y 0,7 tapones por encuentro. Producción total. Impacto en todas las columnas de la estadística.

Pero el efecto Reese va más allá de los números individuales. Atlanta Dream se ha construido alrededor de su presencia en la pintura. Con ella en pista, el equipo presenta un net rating de +10,2; cuando se sienta, esa cifra se desploma a +0,2, según datos de WNBA.com. La diferencia es abismal. Con Reese, Atlanta domina. Sin ella, simplemente sobrevive.

El resultado colectivo también lo refleja: 27-14 de balance y el cuarto puesto de la clasificación de la WNBA con los playoffs a la vuelta de la esquina. En un tramo de la temporada donde cada detalle pesa, tener a la mejor reboteadora de la historia reciente en su mejor versión es un lujo que puede cambiar una serie.

Reese ha convertido el rebote en una declaración de intenciones. Cada balón dividido es un mensaje: este aro tiene dueña. Y en un año en el que ya ha roto marcas de rebotes y dobles-dobles, la verdadera pregunta es cuántas fronteras más puede derribar antes de que termine la temporada.