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Aston Villa apuesta por Mbaye y se prepara para un nuevo ciclo

Aston Villa ha encontrado su siguiente gran apuesta. El club de Birmingham ha alcanzado un acuerdo verbal con Paris Saint-Germain para el fichaje del extremo Ibrahim Mbaye, una de las joyas jóvenes del campeón francés. La operación se cerrará en una cifra cercana a los 47 millones de libras, un movimiento que llega después de que los villanos se quedaran sin Rafa Leao, finalmente rumbo a Galatasaray.

Mbaye, de solo 18 años, actúa principalmente en la banda derecha y viene de firmar 24 apariciones en Ligue 1 con PSG la pasada temporada, con tres goles y dos asistencias. No es un producto acabado, es un proyecto de élite. Y ahí es donde entra Unai Emery.

El jugador llevaba meses en el radar de la Premier League. Sky Sports News ya había adelantado en marzo que Aston Villa era uno de los clubes que valoraban seriamente su incorporación. Liverpool también tanteó su fichaje este verano, pero terminó enfocando sus esfuerzos en otro talento de PSG, Bradley Barcola. Villa, paciente pero decidido, ha sido quien ha dado el golpe definitivo.

Verano de sacudida en Villa Park

El contexto en Birmingham es de reconstrucción profunda. El vestuario ha perdido peso y jerarquía: Youri Tielemans, Morgan Rogers, Ezri Konsa y Lucas Digne ya han salido, mientras que Ollie Watkins y Emiliano Martínez también apuntan a una despedida inminente. No es un simple retoque, es una cirugía mayor.

La respuesta del club ha sido agresiva en el mercado. Alejandro Garnacho, Johan Manzambi, Leon Goretzka, Joao Gomes, Aaron Wan-Bissaka y Matteo Ruggeri ya han aterrizado. A esa lista se suma un acuerdo cerrado con Chelsea por Nicolas Jackson, previo incluso al entendimiento con PSG por Mbaye. Juventud, piernas frescas y un claro cambio de ciclo.

Emery, preguntado antes del duelo ante Arsenal en el Monday Night Football y con el cierre del mercado fijado para el 1 de septiembre, dejó clara la línea del club:

“Tomamos algunas decisiones porque son buenas para el club. Intentamos competir lo mejor posible, pero algunas situaciones son claras”, explicó. “Es el camino y la decisión correctos. No queremos ser un club vendedor, pero nuestra responsabilidad está ahí. Para el club es un buen acuerdo”.

El técnico español insistió en que la ambición deportiva no se negocia: “No cambia nuestras prioridades para ser competitivos. Debemos seguir igual. Desarrollo fuerte con los jugadores. Estoy confiado y positivo. Los jugadores que estamos fichando son buenos jugadores. Necesitamos encontrar equilibrio entre experiencia y jugadores con un potencial enorme”.

Emery sabe que el precio del éxito es la renovación constante: “Por supuesto, quiero mantener a algunos jugadores, los que nos ayudaron a tener éxito. Pero lo acepto porque ya he vivido esta situación antes. Espero seguir haciendo cosas especiales y diferentes. El objetivo es progresar manteniendo el mismo camino. Necesitaremos tiempo”.

Adiós a Watkins, hola Jackson

El punto de inflexión emocional del verano se llama Ollie Watkins. El técnico confirmó su salida y, al mismo tiempo, la inminente llegada de Nicolas Jackson como su sustituto natural.

Emery desveló que el delantero pidió disculpas tras ausentarse en la derrota ante Brighton y calificó lo sucedido como “un error” del jugador. El desenlace, sin embargo, ya estaba escrito: Watkins se marchará a Al Hilal en un traspaso de 50 millones de libras.

“Watkins pidió perdón después de Brighton. Cometió un error. Siempre tuvo un buen comportamiento en el club y conmigo. Es un tipo fantástico. Le dije adiós con un gran abrazo y una pequeña lágrima”, confesó el entrenador. Una frase que retrata bien el impacto humano de la operación.

El vacío no durará mucho. Villa tiene prácticamente cerrado a Jackson desde Chelsea por 65 millones de libras, a falta de completar los últimos detalles tras la revisión médica del jueves. Emery lo dejó claro: “Ahora es un nuevo capítulo con Nicolas Jackson. Por supuesto, le deseo lo mejor en Arabia Saudí. Lo estamos reemplazando”.

¿Estará Jackson listo para debutar ya el lunes? El técnico solo dejó un “hopefully”, un deseo más que una garantía. Pero el mensaje de fondo es evidente: Aston Villa no se resigna a bajar el nivel competitivo pese a vender a sus referentes.

Con Mbaye a un paso, Jackson en la rampa de entrada y una columna vertebral casi nueva, Villa se prepara para presentar una versión muy distinta de sí mismo. La cuestión ya no es quién se ha ido, sino hasta dónde puede llegar este equipo remozado bajo el mando de Emery.