La Champions vuelve: ¿quién destronará a PSG?
La Champions League regresa y el calendario ya marca una fecha en rojo: 5 de junio, Madrid. Ese día alguien levantará el trofeo más deseado de Europa. La pregunta es sencilla, la respuesta no tanto: ¿será otra vez Paris St-Germain… o por fin alguien les apartará del trono?
El campeón parte con la presión de siempre y un desafío que roza lo histórico: encadenar tres títulos consecutivos. El nuevo formato de fase de liga arranca el martes, con cinco equipos ingleses al acecho y un aspirante señalado por muchos: Arsenal, subcampeón el curso pasado y ahora señalado como gran amenaza.
Mientras las estadísticas dibujan sus porcentajes y modelos predictivos, dos voces autorizadas, Julien Laurens y Guillem Balagué, ponen carne y matiz al debate. Entre sus pronósticos, un denominador común: PSG seguirá muy arriba, pero el cerco se estrecha.
Arsenal, el candidato silencioso
Laurens no se anda con rodeos. Valora el peso de la historia reciente… y también sus límites.
Si PSG lograra el triplete de títulos, sería una hazaña colosal. Para el analista francés, rozaría lo imposible. “Dos seguidas ya es algo especial; tres seguidas es imposible si no tienes a Cristiano Ronaldo en tu equipo”, razona. Y PSG, hoy, no lo tiene.
Su pronóstico es claro: los parisinos llegarán, como mínimo, a semifinales. Estarán cerca, pero el muro del tres de tres parece demasiado alto. Ahí aparece Arsenal.
Para Laurens, Bayern Munich y Arsenal son los dos equipos, junto a PSG, que más han merecido estar en las últimas finales en los últimos dos años. Y esta vez, se moja: ve a los de Mikel Arteta levantando la copa. ¿El argumento? Su solidez. “Tienen, de lejos, la mejor defensa de Europa, y eso es lo que te da títulos”. En su quiniela, Arsenal campeón, Bayern como gran perseguidor y PSG otra vez en el último escalón antes de la final.
Cinco ingleses arrancan la carrera, pero el foco recae en el Emirates. Ya no son solo un proyecto atractivo: han aprendido a competir, han perdido el miedo a ganar. Y eso, en Europa, pesa.
PSG, transición bajo presión
Balagué mira a París y ve algo distinto: un gigante que sigue siendo favorito, pero inmerso en una especie de laboratorio competitivo. El inicio de temporada irregular de PSG refleja lo que cuesta mantener el listón tras dos Champions consecutivas.
Luis Enrique no afloja. Quiere un equipo en la vanguardia del juego: ritmo alto, presión asfixiante, fútbol dinámico. Eso tiene un coste. La fase de liga se convierte en banco de pruebas, un tramo para ajustar piezas y asumir resultados extraños antes de que llegue la hora de la verdad, a partir de enero.
La estructura está, el eje competitivo no se ha roto. Por eso Balagué espera a PSG otra vez muy cerca del título. No descarta nada. Y hay un nombre que se repite en todas las quinielas: Khvicha Kvaratskhelia, “Mr Champions League” para Laurens, el hombre que ha incendiado la banda izquierda del campeón en las dos últimas campañas y que vuelve a ser la gran amenaza en las noches grandes.
Barcelona despega, Bayern y Real Madrid acechan
Mientras tanto, Barcelona acelera. El equipo de Hansi Flick vuela en este arranque. El técnico alemán aún mira al mercado ideal: le gustaría un central más y un nueve puro para dar el salto definitivo. Pero su sensación es otra: el equipo ya va camino de la élite europea aunque esa pieza no llegue.
El Barça, tal y como lo ve Balagué, se siente candidato. Lamine Yamal, adolescente y ya determinante, tiene hambre de Champions. Flick le pide a su equipo defender arriba, con agresividad, para que el extremo tenga metros, duelos y escenario para brillar.
Detrás se agrupan los sospechosos habituales. Bayern Munich, con Harry Kane en plena campaña personal hacia el Balón de Oro, encaja como un guante con su estilo: un nueve total en un equipo que le abastece sin descanso. Real Madrid, ahora bajo José Mourinho, entra en el grupo de aspirantes serios, aunque Laurens no termina de creer en ese proyecto. Manchester City, pese a quedar algo en la sombra en este arranque de relato, sigue siendo una amenaza latente.
Para Balagué, si el sorteo no cruza a los gigantes demasiado pronto, tres semifinalistas parecen claros: PSG, Barcelona y Arsenal. La cuarta plaza se la reparten Bayern, Real Madrid y Manchester City, según les trate la fortuna en las bolas.
Bellingham, Kvaratskhelia y compañía: las caras de la nueva Champions
La competición también se mide por sus protagonistas. Laurens elige cinco nombres que pueden marcar el año.
El primero, Jude Bellingham. Nuevo curso clave para él, tanto en lo individual como en lo colectivo, con un Real Madrid de Mourinho que le coloca en el rol de número 10, una zona en la que se siente cómodo. Llega con el impulso de un gran Mundial y Laurens espera una temporada de muchos goles, peso en el juego y decisiones en los momentos calientes.
Luego aparece una de las historias más frescas del torneo: Como. Debutante en Champions, dirigido por Cesc Fàbregas, un equipo atractivo con la pelota y un cerebro claro: Nico Paz, su número 10. Todo pasa por él cuando el balón circula. Laurens lo ve todavía “en construcción”, pero con madera de estrella a corto plazo.
En París, Kvaratskhelia se ha ganado un apodo y un estatus. “Mr Champions League” lleva dos temporadas dejando actuaciones de alto voltaje, con esa mezcla de regate, disparo con ambas piernas y goles decisivos desde la izquierda. Para Laurens, está ya en la carrera por el Balón de Oro y es uno de esos futbolistas que te levantan del sofá. Es “el tipo”.
En Francia también brilla Ismaelo Ganiou, central de Lens, de 21 años. Potente, rápido, fuerte en el duelo y con buena salida de balón. Lens vuelve a la Champions tras pelearle la Ligue 1 a PSG y Ganiou se ha convertido, quizá, en su mejor jugador. Laurens no duda: lo ve saliendo al final de temporada rumbo a un grande de la Premier League.
El quinto nombre de su lista es Donyell Malen. Desde que dejó Aston Villa para ir a Roma, su rendimiento ha explotado: casi un gol por partido como nueve solitario en el sistema de Gian Piero Gasperini. La vuelta de Roma a la Champions promete espectáculo, y Malen parece listo para recuperar su techo más alto.
Balagué, por su parte, subraya otros cinco focos. Kane, ya mencionado, como aspirante serio al Balón de Oro si mantiene el nivel en Bayern. Lamine Yamal, decidido a dejar huella en Europa. Kvaratskhelia, otra vez, como el hombre que puede rescatar a PSG en noches límite y futuro ganador del máximo galardón individual. El brasileño Kaua Elias, en Shakhtar, como el siguiente gran salto económico del club ucraniano hacia la élite europea. Y Martin Ødegaard, que tras una temporada complicada por las lesiones, ha arrancado esta con autoridad: Arsenal necesitará su liderazgo para dominar partidos y dar el último paso.
Fábregas, el método Como y los tapados de la fase de liga
No todo es glamour de favoritos. La nueva Champions abre la puerta a proyectos que llegan sin focos, pero con ideas.
Balagué se detiene en Como y en la figura de Cesc Fàbregas. Le fascina lo que está construyendo el técnico español y, sobre todo, su decisión de quedarse pese a ofertas interesantes en los dos últimos años. Ese margen para equivocarse sin que el mundo se derrumbe le ha dado libertad para desarrollar su idea de juego. Ha nadado a contracorriente, y ahora está en la locomotora del fútbol moderno. Su apuesta es clara: ve a Como alcanzando las rondas eliminatorias.
LASK, que dejó en el camino a Celtic, ya ha demostrado un nivel competitivo notable. Para los austríacos, un triunfo en casa ante algún grande y un puñado de puntos respetable sería un balance más que digno en su primera participación. Lo lógico, eso sí, es que se queden fuera de la siguiente fase.
Sabah, desde Azerbaiyán, se presenta como otro caso singular: un proyecto levantado sobre la organización, el orden y el trabajo. Pero el calendario es despiadado: visitas a Arsenal y Manchester United, y duelos en casa ante Barcelona y Borussia Dortmund. Balagué augura uno o dos resultados sorprendentes, esos que agitan una jornada, pero no suficientes para avanzar.
Y queda Viking. El club noruego comparte grupo con Bayern, Atlético, Napoli y Aston Villa. Parece una condena. Sin embargo, el fútbol noruego lleva años produciendo entrenadores y jugadores astutos, competitivos, incómodos. Balagué no los descarta: podrían colarse en las rondas de eliminación directa y dinamitar una quiniela.
La Champions arranca con PSG defendiendo corona, Arsenal oliendo sangre, Barcelona creciendo, Bayern y Real Madrid al acecho y una constelación de talentos dispuestos a apropiarse de las noches de martes y miércoles. La final espera en Madrid. La cuestión es quién llegará con la fuerza suficiente para agarrar ese trofeo… y no soltarlo.






