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Primer contratiempo para la era Klopp: lesión de Assan Ouédraogo

El nuevo ciclo de Jürgen Klopp al frente de Alemania ni siquiera ha comenzado… y ya llega la primera mala noticia. A pocos días de anunciar su primera convocatoria para los partidos de la Nations League ante Netherlands, Greece y Serbia, el seleccionador se encuentra con un posible ausente de peso de cara al futuro: Assan Ouédraogo.

El centrocampista de Leipzig, uno de los talentos más comentados de su generación, volvió a caer lesionado el domingo en la goleada por 5-0 frente a Hamburg. Empezó el encuentro como titular, pero su noche se truncó antes del descanso. En el minuto 35, tras un choque con Albert Grønbæk, se vio obligado a abandonar el terreno de juego.

El silencio inicial en el estadio dio paso a la preocupación. No era una simple molestia. En Leipzig temen que el problema esté relacionado con la misma lesión de hombro que ya le tuvo apartado de los terrenos de juego durante todo el mes de agosto. El calendario no perdona, y el momento no puede ser peor: Klopp anunciará su primera lista el próximo jueves.

Martín Demichelis, técnico de Leipzig, no escondió su inquietud al término del partido. “Creo que es la misma lesión. La cosa no pinta bien. Lo necesitamos. Es un talento increíble, tanto para Alemania como para nuestro club”, advirtió, dibujando en pocas palabras la dimensión del golpe para ambos proyectos, el de la selección y el del equipo alemán.

La historia reciente de Ouédraogo en Leipzig es una sucesión de destellos y frenazos. Desde su llegada en 2024, las lesiones han marcado su trayectoria. Ya acumula más de 380 días de baja en total, una cifra demoledora para un jugador de apenas 20 años que debería estar en plena fase de despegue. Ahora, todo apunta a que volverá a pasar varias semanas lejos del césped.

Para Klopp, que aterriza en el banquillo de Alemania con la misión de rejuvenecer y reactivar a la Mannschaft, la situación es un aviso temprano de lo que puede encontrar en el camino: un talento ilusionante, pero frágil, que exige paciencia, planificación y algo de fortuna. Para Ouédraogo, otro parón. Otra rehabilitación. Otra oportunidad que se retrasa.

La pregunta, a partir de aquí, es inevitable: ¿cuántas veces más podrá levantarse antes de que su cuerpo le permita, por fin, sostener todo el potencial que Alemania y Leipzig ven en él?