De Zerbi celebra fichajes bomba Savio y Marmoush en el Tottenham
Roberto De Zerbi salió a la sala de prensa con una sonrisa difícil de disimular. No era para menos. El Tottenham acaba de cerrar lo que él mismo define como fichajes “bomba”: Savio y Omar Marmoush, dos golpes de mercado que cambian de golpe el paisaje ofensivo del equipo.
Desde Manchester City llegó el paquete que obsesionaba al técnico italiano desde hace meses: Savio, objetivo de largo recorrido, por un total cercano a los 85 millones de libras, acompañado por Marmoush, cedido por una temporada con obligación de compra. Si se activan todas las variables, el egipcio podría elevar su coste hasta los 60 millones. Resultado: el gasto veraniego de los Spurs ya supera los 350 millones.
Y, aun así, De Zerbi no cierra la puerta. Ni mucho menos.
“Bomba” en ataque y una ventana por encima de lo esperado
“Creo que Savio y Marmoush son bomba… jugadores de un nivel alto, seguro”, deslizó el técnico antes de recibir a Newcastle en la Premier League este sábado. La elección del término no fue casual. De Zerbi ve en ellos dinamita pura para un ataque que necesitaba variantes, gol y velocidad.
El propio entrenador admitió que el club ha ido más allá de lo que imaginaba cuando arrancó el mercado. “No esperaba un mercado y una ventana como la que hemos hecho”, confesó. Pero el apetito no se ha apagado. Falta un matiz. Un último retoque.
“Creo que podemos hacer un jugador más y en una posición específica”, explicó, desvelando incluso la sintonía interna: la noche anterior cenó con los propietarios y con la cúpula deportiva —Vinai Venkatesham, Johan Lange y Enrico Venturelli— para hablar precisamente de ese último movimiento. Todos, dice, reman en la misma dirección. Hay conexión, hay plan y hay margen hasta el cierre del mercado el martes a las 23:00.
Marmoush, el octavo fichaje y un comodín para la mediapunta
Marmoush aterriza como el octavo refuerzo del verano y como una pieza clave en un contexto muy concreto: James Maddison no está aún al cien por cien y Mohammed Kudus acaba de regresar tras una larga lesión de tendón. El egipcio, en cambio, llega con cifras frescas y contundentes.
En apenas 18 meses en Eintracht Frankfurt firmó 37 goles. Después añadió 16 más en Manchester City. Un registro que seduce a cualquier entrenador de élite. Aun así, es probable que arranque desde el banquillo ante Newcastle. De Zerbi no tiene prisa… pero sabe exactamente lo que tiene entre manos.
“Un gran fichaje para nosotros. Un gran jugador, otro gran jugador, y todos lo amamos como futbolista”, subrayó. No es un cumplido vacío: el técnico lo ve como una solución múltiple en ataque. Puede actuar como delantero centro, puede caer a la mediapunta, puede atacar espacios.
“Creo que puede dar más soluciones en ataque. Necesitamos jugadores capaces de marcar goles, de jugar bien con el balón, muy rápidos, con grandes cualidades, y todos estamos contentos”, insistió. Para él, Marmoush es un ‘10’ distinto a Conor Gallagher o Maddison: menos organizador, más atacante. Más filo, menos pausa. Y lo resume con una idea que repite como un mantra: “Lo más importante es tener jugadores con cualidades”.
Savio, por su parte, se perfila para debutar como titular. Otro mensaje claro: el proyecto no espera, se acelera.
Un vestuario que se llena… y un caso abierto: Pape Sarr
El 5-1 al Charlton en la Carabao Cup dejó buenas sensaciones y pistas de la alineación que viene. El nuevo capitán, Micky van de Ven, y Pedro Porro tuvieron minutos y apuntan al once. Savio está listo para su estreno completo. Kudus podría reaparecer en una convocatoria por primera vez desde enero.
En paralelo, el futuro de Pape Sarr sigue en el aire. Está disponible, entrena, pero su situación contractual y de mercado permanece abierta. De Zerbi fue tan claro como contundente.
“¿Pape? No, está bien. Tenemos que ver en el último día de mercado qué puede pasar con él”, explicó. Y dejó un mensaje que marca jerarquía en el vestuario: “Si quieres irte y no has encontrado la oferta, es tu problema, no el mío. Te respeto, te beso, te abrazo, pero al final tienes que estar tranquilo dentro del vestuario”.
Sin rodeos. En el Tottenham de De Zerbi hay sitio para el talento, pero también reglas claras. El club ha gastado como un gigante, ha armado un ataque de lujo y todavía reserva una bala para el último día de mercado.
La pregunta ya no es a quién traerán, sino hasta dónde puede llegar este equipo si todas estas “bombas” explotan a la vez en la Premier League.






