Deni Avdija rompe el silencio sobre su compromiso con Israel
Deni Avdija decidió hablar. Después de semanas de críticas por su ausencia en las últimas ventanas de clasificación al Mundial con la selección de Israel, la estrella de Portland publicó un extenso mensaje en el que explicó su situación, apuntó a la lesión de espalda que arrastra y dejó claro un punto que para él es innegociable: su compromiso con el equipo nacional.
Una espalda que frenó todo
El caso no pilló del todo por sorpresa dentro de la federación. Ya en julio, el mánager de la selección, Motti Daniel, había explicado que Avdija sufría una lesión de espalda y que Portland había vetado su participación en las ventanas de clasificación. Cuando se publicó la convocatoria para la ventana de agosto, la Asociación de Baloncesto ya avisó oficialmente: el club no aprobaba que el jugador se uniera al equipo.
Aun así, la ausencia del alero encendió el debate. En Israel se esperaba verlo sobre el parqué en un momento clave del camino mundialista. No apareció. Y las críticas llegaron rápido.
Avdija, que suele evitar explicaciones públicas de este tipo, sintió que esta vez debía dar la cara.
“Normalmente no siento la necesidad de explicarme, pero esta vez es importante para mí decir unas palabras”, escribió en su comunicado.
“Vine cuando no estaba al 100%”
El jugador recordó su historial con la camiseta nacional, tirando de memoria y de cicatrices.
“Quien me conoce y conoce mi camino con la selección de Israel sabe lo que significa para mí esta camiseta. Vine a la selección cuando estaba con dolor. Vine cuando no estaba al 100%. Vine en veranos en los que quizá lo más ‘correcto’ para mi carrera personal habría sido descansar. También vine cuando estaba en año de contrato, un periodo en el que cualquier lesión puede cambiar una carrera”, explicó.
No se quedó ahí. Subrayó que nunca buscó excusas para ausentarse.
“Nunca busqué una excusa para no venir. Al contrario. Mientras pudiera ponerme la camiseta de Israel y pisar la cancha, estuve ahí”.
Esta vez, dice, el cuerpo y el contexto marcaron un límite.
“Este verano lidié con una lesión de espalda compleja. Una lesión que, quien no la ha sufrido, no puede entender realmente lo que exige”, señaló. Y dejó claro que la decisión no dependió solo de él: “La decisión de no participar en esta ventana no fue una decisión que tomé solo. Portland no estaba dispuesto a correr un riesgo con mi salud, y en la situación que se creó, simplemente no tenía opción de salir a jugar”.
Respuesta directa a las críticas
El ruido alrededor de su ausencia no le pasó de largo. Avdija lo sabe y no lo esquiva. Lo afronta de frente.
“Entiendo la decepción. Entiendo la crítica. Cuando representas a un país y hay expectativas sobre ti, eso forma parte y lo acepto”, escribió.
Pero marcó una línea roja muy clara.
“Hay una cosa que no estoy dispuesto a dejar que nadie cuestione: mi compromiso con la selección y con mi país. No necesito decir cuánto me importa. Creo que lo he demostrado una y otra vez con mis acciones”.
No hay dramatismo, pero sí firmeza. No busca convencer con palabras, se apoya en su historial: veranos sacrificados, dolores arrastrados, riesgos asumidos en año de contrato.
Mirada puesta en el regreso
El mensaje se cierra con una declaración sencilla, casi íntima, que resume su estado de ánimo actual: la prioridad es sanar y volver.
“No hay nada que quiera más que estar sano, volver a la cancha y vestir de nuevo la camiseta de Israel. Y hasta entonces, incluso cuando no puedo estar en la pista, mi corazón está ahí”.
La pelota queda ahora en manos del tiempo, de su espalda y de la próxima convocatoria. Cuando llegue la siguiente ventana, la pregunta será inevitable: ¿volverá a estar Deni Avdija al frente de Israel, como siempre prometió, o esta lesión marcará un antes y un después en su historia con la selección?






