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Enzo Fernández y su llegada al Manchester City

Enzo Fernández, el fichaje que querían los jugadores de City

En el vestuario de Manchester City hubo una pregunta que se repitió en los últimos días de mercado. No venía de los directivos ni de los agentes. Venía de los futbolistas.

“¿Enzo viene o no viene?”

Enzo Maresca lo desveló sin rodeos. Varios jugadores del City, cuatro o cinco según el técnico, se acercaron a preguntarle si Enzo Fernández acabaría cerrando su traspaso. No era curiosidad de pasillo. Era deseo de compartir equipo con él.

El argentino de 25 años, campeón del mundo y del Mundial de Clubes, aterrizó finalmente desde Chelsea por 125 millones de libras, una cifra que iguala el récord conjunto de traspaso en el fútbol británico. Una operación de peso para un club que ya vive acostumbrado a los grandes números, pero que esta vez viene acompañada de una sensación distinta: la de haber incorporado a un ganador que el propio vestuario reclamaba.

Maresca, viejo conocido y aval de lujo

Maresca conoce a Fernández de primera mano. Coincidieron en Chelsea, donde el técnico italiano no dudó en darle galones y entregarle el brazalete de capitán. Ahora, en Manchester, la jerarquía se reparte de otra manera: el nuevo capitán del City será Ruben Dias, que toma el relevo de Bernardo Silva tras su salida este verano. Erling Haaland, Marc Guehi y Gianluigi Donnarumma completan el grupo de liderazgo.

El entrenador, sin embargo, no rebaja ni un centímetro su valoración sobre el mediocampista argentino.

“Es un ganador”, remarcó.

No lo dice solo por el carácter. Lo dice por el currículum: Mundial, Mundial de Clubes, partidos grandes, escenarios calientes. Maresca insiste en que sabe exactamente qué puede aportar al City y asegura que está “listo” para debutar este sábado en el Etihad Stadium frente al recién ascendido Coventry City, en la Premier League.

La palabra “ganador” se repite en su discurso. Y no es casualidad. “Cuando perteneces a una plantilla y llega otro jugador ganador, siempre están felices”, explicó. De ahí esa pequeña romería interna de consultas en los últimos días de mercado. Los jugadores querían saber si el fichaje se haría realidad. Querían tenerlo dentro.

Un sueño llamado City… y una salida que escuece en Stamford Bridge

En una entrevista interna difundida el jueves, Fernández confesó que siempre había “soñado con estar en un club tan grande como City”. La frase se interpretó rápidamente como un dardo a Chelsea, el club que lo trajo a la élite europea y que ahora lo ve marcharse a un rival directo.

La decisión del argentino llevaba meses madurándose. Su idea de salir de Stamford Bridge estaba fijada desde comienzos de año. Ni siquiera las conversaciones de este verano con el entrenador Xabi Alonso lograron hacerle cambiar de opinión.

Alonso, elegante en la salida, se limitó a aceptar el desenlace: “En el fútbol pasan muchas cosas. Con Enzo hemos tenido conversaciones y siempre con respeto. Lo que ha hecho por el club ha sido grande, pero ahora es momento de seguir adelante”. El técnico recalcó que el equipo conserva calidad en todas las posiciones y que se siente preparado para lo que viene.

Chelsea pierde a una pieza central de su proyecto. City se lleva a un mediocampista en plenitud, con hambre y con la sensación de estar, por fin, donde quería estar.

Un mercado descomunal y un centro del campo nuevo

El fichaje de Fernández encaja en un verano descomunal del Manchester City. El club ha invertido 458 millones de libras en este mercado, un récord en una sola ventana. Solo en la reconstrucción del centro del campo se han ido 327 millones: Enzo Fernández, Elliot Anderson y Ayyoub Bouaddi forman la nueva columna vertebral en la sala de máquinas.

Por fuera, el campeón inglés también se ha reforzado con dinamita. Llegan los extremos Iliman Ndiaye y Allan, además del guardameta Geronimo Rulli como alternativa bajo palos. Un gasto masivo, sí, pero compensado en parte: la entidad ha recuperado más de 300 millones en ventas, una muestra de la agresiva rotación de piezas que acompaña al nuevo ciclo de Maresca.

El técnico no escondió su satisfacción: “Estoy muy contento por el esfuerzo de la propiedad, de Khaldoon Al Mubarak y de Hugo Viana. Muy contento”. Sus palabras dibujan la foto final de un verano frenético: los últimos en entrar han sido Iliman y Enzo, y con ellos el entrenador considera que la plantilla está cerrada.

“Ahora la plantilla está completa. Se acabó. Ahora es tiempo de trabajar”, sentenció.

La gran incógnita ya no es si Enzo Fernández vendrá o no. La pregunta, a partir del sábado, será otra: ¿cuánto puede cambiar al City un ganador que el vestuario llevaba días reclamando?