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Estados Unidos inicia su búsqueda del quinto oro consecutivo ante China

La cuenta atrás terminó. La selección femenina de baloncesto de Estados Unidos inicia su asalto a un quinto oro consecutivo en la FIBA Women’s World Cup con un estreno que huele a clásico moderno: duelo ante China en el arranque del Grupo D.

El escenario: el Max-Schmeling-Halle de Berlín. La fecha: viernes 4 de septiembre. La hora en la Costa Este de Estados Unidos: 8:15 a. m. Un horario matinal para el público estadounidense, pero un punto de partida enorme para un torneo que el equipo norteamericano ha convertido casi en su territorio privado.

Un gigante acostumbrado a mandar

Nueve títulos en las últimas 12 ediciones. Cuatro oros seguidos. El dominio de Estados Unidos en la Women’s World Cup no admite matices. El listón está tan alto que cualquier resultado que no sea el oro se percibe como fracaso.

Esta vez, el grupo llega con una mezcla potente: experiencia táctica en el banquillo con Kara Lawson y una hornada de estrellas emergentes que ya mueven audiencias y cambian partidos. Caitlin Clark, Angel Reese y Paige Bueckers encarnan el relevo generacional: talento ofensivo descomunal, carácter competitivo y una exposición mediática que trasciende la pista.

La misión es clara: mantener la dinastía.

Bajas pesadas y ajustes de última hora

El camino, sin embargo, no arranca limpio. Estados Unidos aterriza en Alemania sin dos de sus pilares recientes. A’ja Wilson, cuatro veces MVP de la WNBA y MVP del Mundial 2022, no podrá jugar por motivos de salud. Tampoco estará Kelsey Plum, otra ausencia sensible en el perímetro.

Son golpes serios en la rotación, tanto en producción como en jerarquía. Obligan a Lawson a acelerar roles, redistribuir tiros y pedir responsabilidad inmediata a las jóvenes que ya viven como estrellas, pero que ahora deben responder como líderes en un torneo FIBA.

China tampoco se libra del contratiempo. Li Yueru, pívot de Dallas Wings y dos veces olímpica, se queda fuera por un motivo tan insólito como cruel: la pérdida de su pasaporte en el correo le impide viajar a Berlín. Hablamos de una jugadora clave en la pintura y parte central del equipo que conquistó la plata en 2022. Su ausencia cambia el dibujo interior de la selección china y obliga a rehacer el plan contra un rival físicamente imponente como Estados Unidos.

Un grupo con trampa: Italia y Czechia miran de reojo

El Grupo D no es un paseo. Además de Estados Unidos y China, aparecen Italia y Czechia, dos selecciones que, si bien parten un peldaño por debajo en talento individual, saben vivir en torneos cortos, explotar errores ajenos y sobrevivir desde la disciplina táctica.

El formato aprieta: solo el primero de cada grupo accede directamente a los cuartos de final del jueves 10 de septiembre. Segundo y tercero se verán obligados a pasar por la ronda de Clasificación para Playoffs el martes 8, en un todo o nada para engancharse al cuadro final. No hay margen para despistes.

Para Estados Unidos, dominar desde el primer día significa evitar sobresaltos y gestionar mejor las piernas de sus estrellas. Para China, robar este partido cambiaría el tablero del grupo y la narrativa del torneo.

Horarios, TV y la ruta de Estados Unidos

El debut ante China abre el camino de la fase de grupos para el conjunto de Lawson:

  • Viernes 4 de septiembre: USA vs. China (8:15 a. m. ET, 5:15 a. m. PT) – Max-Schmeling-Halle, Berlín
  • Domingo 6 de septiembre: USA vs. Italy (2:30 p. m. ET)
  • Lunes 7 de septiembre: USA vs. Czechia (2:30 p. m. ET)

En territorio estadounidense, TNT posee los derechos televisivos en inglés y emitirá, junto a truTV, 17 de los 36 partidos del torneo, incluyendo todos los encuentros de Estados Unidos. Toda la competición se podrá seguir en streaming a través de HBO Max.

El calendario no concede respiro: cuartos el 10, semifinales el sábado 12, y final y partido por el tercer puesto el domingo 13. Un sprint de alta exigencia donde cada mala noche se paga cara.

Un nuevo capítulo para una dinastía… y para una generación

Estados Unidos llega sin A’ja Wilson, sin Kelsey Plum, con ajustes forzados y una mezcla de responsabilidad y expectación sobre las jóvenes que ya son rostro del baloncesto femenino mundial. China aterriza sin Li Yueru, pero con el recuerdo fresco de la plata de 2022 y la ambición de demostrar que no fue un accidente.

El telón se levanta en Berlín. El oro vuelve a estar en juego. La pregunta ya no es si Estados Unidos es favorito. La pregunta es otra: ¿quién se atreve a discutirle el trono en este Mundial que empieza hoy?