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Héctor Fort: De La Masia a la Real Sociedad

No tuvo que esperar hasta el último minuto esta vez, pero el suspiro de alivio fue parecido. Un año después de ver cómo su cesión a Elche se cerraba a contrarreloj, Héctor Fort ha cambiado de vida con algo más de margen: Real Sociedad ha pagado 8,5 millones de euros por el lateral derecho, cerrando la operación tres días antes del cierre del mercado.

Con esa firma se apaga una etapa de 13 años en el Barcelona. Entró en La Masia con solo siete años; sale ya como profesional, con la sensación de que la puerta se le ha ido cerrando poco a poco. El club le había pedido que no se entrenara con el grupo para no poner en riesgo el traspaso. Duro para cualquiera, más aún para un chico formado en casa y que, según se ha filtrado, abandona el Barça con un nudo en la garganta.

El problema es que el horizonte deportivo bajo las órdenes de Hansi Flick prácticamente había desaparecido. El técnico alemán llegó a hablar bien de él en público, lo veía con recorrido, pero la competencia y la planificación le empujaban fuera. Borussia Dortmund llevaba tiempo siguiéndole de cerca. Al final, el tren que ha cogido Fort es el de La Real. “Héctor es un jugador con talento. Es muy rápido y también tiene una gran calidad técnica. Creo que la última temporada en Elche fue muy valiosa para él”, llegó a decir Flick.

Un canterano que no terminó de romper

La historia de Fort en el Barcelona se parece a la de tantos productos de La Masia: destellos, oportunidades contadas y una sensación constante de examen. En el curso 2023/24 debutó con el primer equipo en diciembre, con Xavi Hernández todavía en el banquillo. Fue la misma temporada en la que irrumpieron Lamine Yamal, Pau Cubarsí y Fermín López, compañeros de generación que encontraron un hueco algo más estable.

Nacido en Les Corts, a un paso del Camp Nou, Fort sumó entonces diez partidos, seis de ellos como titular. Con la llegada de Flick, su cuota casi se duplicó. Se consolidó como suplente fiable, promediando 32 minutos por encuentro y saliendo de inicio en cinco ocasiones. Su último partido completo de 90 minutos con la camiseta azulgrana data del 3 de mayo de 2025, en un 2-1 a domicilio ante Valladolid. Demasiado tiempo sin disputar un encuentro entero para un jugador de su edad.

Real Sociedad se lleva, por tanto, a un lateral sin demasiado ritmo reciente: 638 minutos con el Barça en la 2024/25, después de los 623 que había acumulado el año anterior en Elche. No es un futbolista rodado cada tres días, pero sí uno que ha aprendido a sobrevivir en contextos muy distintos.

Un inicio accidentado en Elche y un diciembre desatado

Para entender su paso por el Martínez Valero hay que ir más allá de las cifras. Su aterrizaje en Elche, en el último día de mercado, fue cualquier cosa menos ideal. A los tres partidos sufrió una lesión muscular que le dejó fuera seis semanas. Justo cuando empezaba a asomarse, frenazo.

El Barça aprovechó su salida para inscribir a Roony Bardghji en La Liga. Fort, mientras tanto, regresó con fuerza. Eder Sarabia lo ubicó como carrilero derecho por delante de una línea de tres centrales y ahí empezó a mostrar de verdad su repertorio. Con campo por delante, con libertad para aparecer por dentro, con balón.

Diciembre fue su gran escaparate. Primero, un gol en el minuto 117 para meter al Elche en los dieciseisavos de final de la Copa del Rey. Cuatro días después, dos asistencias en un 3-0 contra Girona en liga. Al dejar el césped, la grada del Estadio Manuel Martínez Valero se puso en pie. Ovación cerrada para un jugador cedido. “Hemos conseguido sacar de él un nivel de rendimiento muy alto. Estamos muy satisfechos porque está jugando excepcionalmente bien”, valoró Sarabia.

Parecía el despegue definitivo.

El golazo, el choque y cuatro meses en blanco

El destino, sin embargo, tenía preparada una zancadilla cruel. Último partido de 2025, frente a Rayo Vallecano. A los seis minutos, Fort firma un golazo tras una conducción larga, rompe líneas, pisa área y define para el 1-0. Era la confirmación de todo lo insinuado en las semanas anteriores.

La alegría duró segundos. En la celebración choca con Nobel Mendy, cae mal y se disloca el hombro izquierdo. De golpe, silencio en el estadio y un parte médico demoledor.

El cuerpo médico del Barcelona le operó dos días antes de Nochevieja. No reapareció hasta cuatro meses más tarde. En ese tramo, se perdió 15 partidos. Elche, metido de lleno en la lucha por la permanencia, solo fue capaz de ganar dos de ellos. Su ausencia pesó.

Antes de volver al once a finales de abril, el propio Fort definió aquella lesión como una “ducha fría”. Reconoció que habían sido meses muy largos, que todo le había llegado en el mejor momento de forma, y que tuvo que aceptar la situación a toda velocidad para no quedarse atrapado en el lamento.

Al final, el equipo ilicitano logró salvarse por poco. Fort cerró su etapa con 17 encuentros disputados y una media de 36 minutos por partido. Cinco participaciones de gol en apenas ocho titularidades. Rendimiento más que digno para un lateral de 20 años que venía de una operación de hombro.

El vacío en Dortmund y la oportunidad en casa

Para Borussia Dortmund, su fichaje habría sido la pieza que faltaba en el lateral derecho tras la marcha de Yan Couto a Como 1907. Perder a Fort supone un revés, sobre todo con la grave lesión de Giannis Konstantelias, que obliga al club alemán a seguir rascando mercado hasta el último día.

Fort habría aterrizado en Alemania como un competidor directo, pero con necesidad de adaptación al ritmo y a la exigencia física de la Bundesliga. Ese salto, siempre complejo, se suaviza ahora al quedarse en su país, en una liga que ya conoce y en un contexto táctico que encaja con su formación.

Real Sociedad, por su parte, cubre un hueco sensible en la plantilla con un perfil muy sugerente, mientras sigue sin poder contar con Álvaro Odriozola, lesionado de larga duración por una rotura de ligamento cruzado. En un equipo con tres competiciones y un calendario apretado, la polivalencia y el pie fino de Fort no son un lujo: son una necesidad.

Qué tipo de lateral ficha la Real

La Real no incorpora a un especialista con un único superpoder, sino a un lateral en construcción con una base muy sólida. No es un producto terminado, pero sí un proyecto serio de lateral completo. Puede jugar por la derecha y también actuar en el costado izquierdo si el guion lo exige.

Con Sarabia, en un modelo de posesión, Fort no fue el típico lateral clavado a la cal. Se metía por dentro, ocupaba el carril interior, ofrecía línea de pase y ayudaba a crear superioridades. La educación de La Masia se nota: controla bien en espacios reducidos, asocia con criterio y entiende cuándo acelerar y cuándo enfriar el juego.

En defensa no se queda tan atrás, aunque ahí tiene más margen de mejora. En el uno contra uno debe ser más agresivo, ganar duelos ante extremos más rápidos y aprender a imponer su físico. Sus centros, correctos pero irregulares, son otra faceta que puede pulir. En Dortmund habría tenido una referencia ideal en el último rey de las asistencias del club, Julian Ryerson; en San Sebastián tendrá otros modelos, pero el reto será el mismo: convertir sus llegadas en producción constante.

Lo que sí está claro es que su lectura táctica y su capacidad para adaptarse a distintos dibujos encajan como anillo al dedo en el libreto de un equipo que pide laterales valientes, capaces de ser algo más que simples corredores de banda.

La pregunta, ahora, se traslada a Alemania: si Héctor Fort consigue en Anoeta el nivel que mostró por momentos en Elche antes de aquella caída maldita, ¿cuánto tardará el Dortmund en arrepentirse de haberlo dejado escapar?