Hibernian enfrenta un partido crucial en la Premier Sports Cup
Para David Gray, el desplazamiento del sábado al campo de Ross County en la Premier Sports Cup no es simplemente otro partido de copa. Es, como lo define Scott Allan, un “partido enorme” para el técnico de Hibernian.
“No hay otra forma de verlo desde la perspectiva de Hibs”, afirmó el exjugador de Easter Road en el BBC Scotland Football Podcast, mientras su antiguo club persigue un billete a semifinales.
Presión acumulada sobre Gray
El contexto aprieta. Hibernian ha perdido terreno en la Premiership tras dos derrotas consecutivas ante Hearts y St Johnstone. A eso se suma el golpe europeo: una caída tardía en casa frente a Gent que les costó la clasificación para la Conference League.
Todo eso carga de significado un duelo que, en otras circunstancias, podría haberse leído como un simple trámite copero.
“Hay mucho en juego en las copas, con Hibs habiendo estado decepcionante en los últimos dos años”, recordó Allan, que vivió tres etapas distintas en el club y conoce bien el peso de las expectativas en Leith.
Un rival de League One, pero en racha
El problema para Hibernian es que Ross County llega lanzado. El conjunto es líder invicto en League One y se apoya en la forma letal de un viejo conocido de Easter Road: Brian Graham.
El delantero, de 38 años, suma ya nueve goles en todas las competiciones. Un veterano que no perdona y que se ha convertido en el faro ofensivo de un equipo que ha aprendido a ganar y no quiere soltar la dinámica.
“Será difícil contra un equipo que está ganando partidos, con un delantero que está marcando goles”, advirtió Allan. “Tienen una plantilla fuerte para un club de League One”.
No es el típico cruce cómodo ante un rival de categoría inferior. Es un examen de carácter.
Calidad bajo sospecha
Allan, sin embargo, no pierde la fe en la plantilla de Hibernian.
“Creo que puede ser complicado, pero sigo creyendo que Hibs tendrá suficiente para superar la eliminatoria”, apuntó. “Hay verdadera calidad en el equipo. Si están sacando lo mejor de ellos en este momento ya es otra cuestión”.
Ahí se concentra el debate alrededor de Gray: el talento está, los nombres están, pero los resultados recientes no acompañan. Y las copas, en un club que se siente obligado a competir por títulos, se convierten en una vía casi obligatoria para aliviar la presión.
En Dingwall, Hibernian no solo se juega un pase a semifinales. Se juega credibilidad, impulso y quizá algo más profundo: la confianza en que este proyecto aún puede sostener las ambiciones de Easter Road.






