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Liverpool mantiene a Cody Gakpo como pieza clave en el proyecto

Liverpool frena la salida de Cody Gakpo y le reserva un papel central en el proyecto

El verano apuntaba a despedida. Cody Gakpo encadenaba un gran Mundial con Países Bajos y un inicio de temporada 2026/27 notable, mientras su nombre sonaba con fuerza en los despachos de Manchester City y Tottenham Hotspur. En Liverpool, la sensación era clara: si llegaba la oferta adecuada, el club estaba dispuesto a escuchar.

Llegó. Y no solo de un pretendiente.

Según la información publicada en Países Bajos, Liverpool había fijado unas condiciones económicas claras para abrir la puerta a Gakpo. Tanto Manchester City como Tottenham Hotspur se mostraron dispuestos a alcanzar un paquete cercano a los cien millones de euros. Cifra de estrella. Cifra de traspaso histórico.

Gakpo, ante ese escenario, eligió. Su preferencia fue el Manchester City, llamado a cubrir el hueco dejado por Savio en los planes de Pep Guardiola. El acuerdo económico encajaba, el encaje deportivo también. Todo parecía alineado para un movimiento de impacto en la Premier.

Y, de repente, freno de mano.

El mismo medio neerlandés detalló que el traspaso “se vino abajo” de forma inesperada. Pese a que existía un entendimiento sobre las condiciones bajo las que Gakpo podía abandonar Anfield, desde Liverpool se comunicó que no habría luz verde para su marcha. Ni al City ni a ningún otro destino. Operación cerrada.

El propio jugador, según esa versión, se reunió esta semana con los propietarios del club para “limpiar el aire” tras un final de mercado agitado. La conclusión es contundente: no habrá otro acuerdo. Gakpo se queda.

De transferible a pieza clave

A partir de ahí, el relato cambia de rumbo. De futbolista en el escaparate a hombre de confianza. De activo vendible a pieza estratégica.

El periodista Pete O’Rourke, de Football Insider, asegura que en Liverpool ya manejan un “nuevo plan” para el neerlandés: Gakpo está llamado a desempeñar un papel “clave” en lo que resta de temporada. No habrá sustituto, no habrá relevo directo. El club no firmó a ningún extremo para cubrir una hipotética salida, una señal clara de cómo ha virado la hoja de ruta.

Los argumentos internos son deportivos. Gakpo ha arrancado el curso con impacto: gol ante Newcastle en la primera jornada y una asistencia de nivel frente a Nottingham Forest. Producción inmediata, en partidos de peso, en un equipo que no puede permitirse tropiezos en el arranque.

Pero el verdadero punto de inflexión está en su perfil. Su versatilidad ha pesado tanto como cualquier cifra de traspaso. Puede partir desde la banda, caer al centro, actuar como falso nueve o enlazar líneas. Un comodín de élite en una plantilla que aspira a pelear por todo.

O’Rourke lo resume con claridad: Liverpool “no quería perder eso”. El club escuchó la propuesta del Manchester City, reconoció que se trataba de “top dollar” por Gakpo, pero la decisión final fue tajante: mantenerlo. El mensaje que se desprende de esa negativa es igual de importante que los números.

Iraola marca territorio

En el trasfondo de la operación aparece otro nombre propio: Andoni Iraola. El técnico español, recién asentado en el banquillo de Anfield, no estaba dispuesto a sacrificar a uno de sus atacantes más completos en pleno proceso de construcción del equipo.

La negativa a vender a Gakpo, pese a la magnitud de la oferta, subraya el peso que el entrenador ha ganado en la toma de decisiones deportivas. Si el City estaba preparado para pagar una cifra de tres dígitos y, aun así, la respuesta fue no, es porque Iraola considera al neerlandés un pilar en cualquier éxito que pueda alcanzar el Liverpool esta campaña.

El giro es significativo: de verse con un pie fuera a convertirse en símbolo del nuevo ciclo. Gakpo arranca ahora una temporada en la que no solo tendrá que justificar la confianza, sino también demostrar que Liverpool acertó al rechazar uno de los grandes traspasos del mercado.

En un club acostumbrado a vender caro y reinvertir con precisión, la apuesta es clara: esta vez, el valor no está en la caja, está en el césped. Y lleva el nombre de Cody Gakpo.