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Los Angeles Lakers buscan soluciones tras la pérdida de Jonathan Kuminga

Los Angeles Lakers, sin plan B claro tras perder a su objetivo principal en el mercado, miran al frente con más preguntas que respuestas en su juego interior.

La decisión de Jonathan Kuminga de firmar un contrato de dos años con Minnesota Timberwolves no solo lo coloca en un rival directo del Oeste. Deja también a los Lakers con un agujero evidente en el frontcourt y muy poco margen para taparlo.

Un equipo duro de cintura y corto de recursos

Como detalla Khobi Price, de California Post, la situación es delicada: los angelinos están a solo 8,1 millones de dólares del primer apron de la NBA, fijado en 209 millones. Están hard-capped para la temporada 2026-27 y ya tienen 16 jugadores con contrato garantizado.

Traducido: poco espacio salarial, poco espacio en el vestuario y necesidades muy claras a un mes del inicio del training camp.

En la pizarra aparecen dos prioridades: un ala-pívot y un pívot suplente. Dos piezas, un solo margen de maniobra realista. Y todo esto con el recuerdo fresco de un mercado en el que su gran apuesta, Kuminga, se les ha escapado a un rival de conferencia.

El vacío detrás de Walker Kessler

La urgencia parece concentrarse en el puesto de cinco suplente. Walker Kessler, llegado desde Utah Jazz en julio en un sign-and-trade de enorme impacto, apenas disputó cinco partidos la temporada pasada. El riesgo deportivo es evidente: sin un relevo fiable, cualquier problema físico o de rendimiento del nuevo pívot titular puede desestabilizar toda la rotación interior.

Con un mercado de hombres grandes con mucha demanda y muy poca oferta de calidad, los Lakers no nadan precisamente en opciones. Y sus activos para negociar tampoco ayudan.

Poseen solo su segunda ronda de 2033, dos segundas rondas de Washington Wizards en 2031 y 2032 —adquiridas en el traspaso en el que Deandre Ayton salió y llegó Jaden Hardy— y un único pick de primera ronda que pueden mover sin protecciones: el de 2032. El resto del “paquete” lo forman jugadores que podrían terminar contrato si sus opciones de equipo para 2027-28 se declinan, como el propio Hardy o Dalton Knecht.

Con ese arsenal, el objetivo no puede ser una estrella. Ni siquiera un titular consolidado. El foco se desplaza a jugadores de rotación profunda en sus franquicias actuales.

Jericho Sims y Jalen Smith, dos nombres marcados en rojo

En este contexto aparecen dos objetivos claros en el radar de los Lakers: Jericho Sims, de Milwaukee Bucks, y Jalen Smith, de Chicago Bulls. Dos perfiles distintos, dos formas de intentar parchear el problema.

Dan Woike, de The Athletic, ya había señalado el mes pasado que ambos interiores estaban siendo monitoreados por la franquicia angelina. No es casualidad.

Sims, 27 años, podría estar en la rampa de salida en Milwaukee, según apunta Price. Allí figura como tercer pívot, por detrás de Myles Turner y Kel’el Ware. Un lujo de profundidad para unos Bucks que podrían escuchar ofertas si aparece el incentivo adecuado.

Su encaje en Los Ángeles pasa por algo muy concreto: físico, energía y juego por encima del aro. Un run-and-jump puro, ideal para rodear a Luka Doncic, el eje absoluto del proyecto angelino. Sims es un finalizador de pick-and-roll, un reboteador sólido y un cuerpo grande para proteger el aro. Los informes de ojeadores señalan dudas defensivas lejos del aro y una falta de producción consistente, pero su rol no sería el de estrella silenciosa, sino el de especialista de impacto rápido.

Con el capital de draft tan limitado, los Lakers podrían intentar convencer a Milwaukee con segundas rondas. Un precio asumible si la apuesta es clara: 15 minutos por noche de físico, tapones y mates.

Jalen Smith representa otra vía. A sus 26 años, es un interior más pequeño, pero con un motor alto y una mejora evidente en el tiro exterior. Dentro de la organización angelina tiene defensores, precisamente por esa mezcla de intensidad y amenaza perimetral que encaja con las necesidades modernas de un pívot suplente o ala-pívot abierto.

El problema está en la hoja de cálculo: le queda un año de contrato por 9,5 millones de dólares y mide 6’8’’ (alrededor de 2,03 m), un tamaño algo justo para jugar de cinco de forma sostenida. Además, la anterior dirección de Chicago Bulls era muy partidaria de su perfil, lo que deja en duda su verdadera disponibilidad en el mercado.

Una decisión que define el tono de la temporada

Sims ofrece potencia, verticalidad y un coste probablemente más accesible. Smith aporta tiro, energía y versatilidad táctica, pero con un salario más pesado y dudas sobre si realmente está en escaparate.

Con el margen salarial casi agotado, los picks contados y el frontcourt incompleto, los Lakers no pueden permitirse otro fallo en la planificación. El mercado se ha estrechado, los rivales del Oeste se han reforzado y el reloj hacia el training camp ya corre.

La pregunta no es solo a quién pueden conseguir. Es si alguno de estos movimientos será suficiente para que el proyecto alrededor de Luka Doncic y Walker Kessler tenga el músculo interior que exige una temporada larga y despiadada en la Conferencia Oeste.