logo

Mokoena salva a Mamelodi Sundowns con un gol agónico

Mamelodi Sundowns tuvo que sudar hasta el último suspiro en el King Zwelithini Stadium, pero salió con lo que más importa: una victoria 2-1 sobre Golden Arrows y el liderato reforzado en la Betway Premiership.

Parecía noche de reparto de puntos. El reloj marcaba los minutos finales, las piernas pesaban y el ritmo frenético del partido empezaba a pasar factura. Entonces apareció Teboho Mokoena en la frontal del área, recogió el balón y lo reventó. Un disparo seco, imparable, a dos minutos del final. Gol de campeón. Gol de equipo que se niega a ceder terreno.

Antes, la historia había parecido mucho más sencilla para los de Tshwane. El nuevo fichaje, Siyanda Ndlovu, se presentó en sociedad con el tipo de impacto que sueña cualquier debutante: abrió el marcador en la primera parte y puso por delante a los Brazilians, que dominaban el guion y manejaban el ritmo.

Golden Arrows, sin embargo, se negó a ser mero invitado. En la segunda mitad, Junior Dion castigó a Sundowns y firmó el 1-1, devolviendo la tensión a la grada y al banquillo visitante. Desde ahí, el duelo se convirtió en un intercambio de golpes, más corazón que cálculo, con los dos equipos empujando como si fuera una eliminatoria a vida o muerte.

La presión terminó inclinándose del lado del líder. Mokoena, con ese latigazo desde la frontal, desató el festejo y protegió una racha que ya habla de un equipo en plena confianza: cuatro victorias consecutivas en todas las competiciones y 16 puntos en seis partidos de liga, tres más que Orlando Pirates, que eso sí, cuenta con un encuentro menos.

Miguel Cardoso, al terminar, no escondió su satisfacción por la respuesta anímica de sus jugadores tras el golpe del empate.

“Estoy obviamente contento con el carácter que hemos mostrado porque, a veces, si encajas un gol así, no tienes la capacidad mental para ser resiliente y luchar por algo”, explicó el técnico de Sundowns, subrayando que el mensaje empieza a calar en el vestuario. Para él, la clave está en una actitud innegociable: “Nadie puede destruir la actitud y eso es algo que tenemos que afirmar todo el tiempo”.

El entrenador portugués sabe que no siempre llegará un gol agónico a salvar la noche, pero quiere que su equipo viva instalado en esa fe: “No va a pasar siempre que marquemos en el último minuto, pero si creemos, pasará con más frecuencia, y el equipo mostró creencia”.

Victoria sufrida, lección obligatoria

No todo fueron elogios. Entre la euforia por el triunfo y la remontada emocional, Cardoso encontró un punto que no le gustó nada: la gestión del tramo final después del 2-1.

Lo dijo sin rodeos. Para él, Sundowns se desordenó justo cuando el partido pedía cabeza fría.

“Lo que no me gustó es que después de marcar el dos a uno seguimos yendo a atacar como si fuera el último minuto del partido y estuviéramos perdiendo por dos goles”, advirtió. Con el marcador a favor y tan poco tiempo por jugar, el técnico esperaba un equipo más cínico, más calculador, más de campeón.

En vez de eso, Sundowns dejó espacios y asumió riesgos innecesarios. Arrows, fiel a su guion de pelea hasta el final, apretó hasta el último silbatazo y obligó a los líderes a defender la renta con uñas y dientes.

Cardoso fue claro con lo que exige a partir de ahora: “Necesitábamos tener la madurez en ese momento para manejar el partido y mantener el balón en los lugares correctos para terminar el juego en los pocos minutos que quedaban”. De este tipo de partidos, insiste, deben salir más fuertes: “Hay obviamente aprendizajes de este partido para que podamos ser más fuertes en el futuro”.

Liderato en juego y un calendario que no espera

El calendario no concede respiros. Sundowns vuelve a escena el miércoles en Loftus Versfeld, donde recibirá a Siwelele FC con la misión de extender su racha de cuatro triunfos seguidos y sostener la distancia sobre Orlando Pirates.

La clasificación sonríe, el vestuario cree y las individualidades responden: Ndlovu ya marca, Mokoena decide, la estructura compite. Pero el propio Cardoso ha puesto el listón más arriba: no basta con ganar en el último minuto, hay que saber cerrar los partidos sin conceder vida extra al rival.

La pregunta, mientras el líder mira al horizonte, es sencilla y a la vez incómoda: ¿será capaz este Sundowns de combinar ese carácter indomable con la frialdad de los campeones cuando lleguen los momentos decisivos de la temporada?