logo

NBA sanciona a los Clippers y a Steve Ballmer por violaciones de tope salarial

LOS ANGELES — El terremoto finalmente llegó a los Los Angeles Clippers. La NBA castigó con dureza a la franquicia angelina y a su propietario, Steve Ballmer, tras una investigación de casi un año por violación de las normas de elusión del tope salarial en un caso que gira alrededor de Kawhi Leonard.

Ballmer ha sido suspendido un año. El equipo deberá entregar cinco elecciones de primera ronda del draft y pagar una multa de 30 millones de dólares. Un golpe directo al proyecto deportivo y a la imagen de una organización que se había acostumbrado a presentarse como modelo de modernidad y ambición.

No fue el único castigo. El presidente de operaciones de baloncesto, Lawrence Frank, ha sido inhabilitado seis meses, mientras que la presidenta de operaciones de negocio, Gillian Zucker, también recibió un año de suspensión. Leonard, la estrella en el centro del escándalo, fue sancionado con una multa de 700.000 dólares.

La NBA baja el martillo

La liga actuó después de una investigación liderada por un despacho externo, iniciada en septiembre de 2025, para esclarecer si un contrato de patrocinio de 28 millones de dólares entre Leonard y Aspiration Fund Adviser LLC —empresa que se declaró en bancarrota el año pasado— violaba las reglas. El caso saltó a la superficie tras un reportaje del periodista de pódcast Pablo Torre. Meses después, el cofundador de Aspiration, Joseph Sanberg, fue condenado a 14 años de prisión federal por defraudar a inversores y prestamistas por al menos 248 millones de dólares.

La NBA concluyó que Leonard, a través de su antiguo representante de negocios y tío, Dennis Robertson, “violó las normas de elusión presionando a los Clippers para que le ayudaran a obtener oportunidades de ingresos fuera de la cancha, consiguiendo efectivamente esas oportunidades y sin reembolsar pagos del club por gastos personales”.

La liga también apuntó directamente a Ballmer, al afirmar que el propietario fue sancionado por “buscar conscientemente ayudar al señor Leonard a obtener oportunidades de ingresos fuera de la cancha”, entre otros motivos.

Los Clippers se atrincheran

Desde el primer momento, la franquicia angelina negó haber actuado de forma irregular. Lo hizo antes, durante y después de la investigación. Y mantuvo ese tono desafiante incluso tras conocer el castigo.

“Rechazamos vehementemente las conclusiones de la NBA, que son el resultado de una investigación profundamente sesgada que busca justificar una narrativa predeterminada en lugar de basarse en hechos y pruebas”, señaló el club en un comunicado. “Lo que la liga nos dijo en privado difiere de lo que anunció hoy públicamente, y no se ha mantenido cerca del estándar que el comisionado Adam Silver fijó al inicio de esta investigación para garantizar su equidad y precisión”.

El mensaje no se quedó ahí. “Ahora lucharemos con la misma fuerza para demostrar nuestra inocencia. Tenemos la intención de impugnar enérgicamente estas conclusiones y sanciones por todos los cauces disponibles y esperamos un proceso de arbitraje ético e imparcial”.

Los Clippers, golpeados en los despachos y en el futuro deportivo por la pérdida de cinco primeras rondas, se colocan en el centro de una batalla legal que promete ser larga y ruidosa. La NBA, por su parte, envía una señal inequívoca sobre su tolerancia cero con cualquier intento de bordear el tope salarial a través de acuerdos externos.

Leonard, entre la responsabilidad y el nuevo comienzo

En medio del huracán institucional, la figura de Kawhi Leonard queda expuesta como nunca. El alero, habitualmente hermético, emitió un comunicado a través de su nuevo agente, Harrison Gaines.

“Acepto plena responsabilidad por los errores de juicio de personas dentro de mi círculo cercano y lamento la distracción que esta situación ha causado a los aficionados y a mi familia”, afirmó Leonard.

El jugador defendió, al mismo tiempo, la legitimidad de sus acuerdos contractuales: “Firmé mi contrato con los Clippers, así como los acuerdos en cuestión, de buena fe, plenamente comprometido a cumplir mis obligaciones y sin conocimiento de ninguna intención por parte de nadie de eludir el tope salarial”.

La investigación y las sanciones no solo afectan a el presente de los Clippers. También han tenido en suspenso uno de los movimientos más comentados de la liga: el traspaso de Leonard a Toronto Raptors. La operación quedó congelada a la espera del veredicto de la NBA.

Raptors, sin embargo, nunca escondió su postura: seguían queriendo a Leonard. Y el jugador, que conquistó el anillo en 2019 con la franquicia canadiense y fue elegido MVP de las Finales, dejó claro que ve en Toronto una oportunidad para pasar página.

“Mientras regreso a Toronto, estoy centrado en lo que puedo controlar, en cerrar este capítulo y seguir adelante con una hoja en blanco”, subrayó en su comunicado.

El castigo a los Clippers redefine el mapa de poder en la liga y abre un frente jurídico que puede marcar precedentes en la relación entre franquicias, estrellas y acuerdos comerciales externos. Leonard mira al norte en busca de un nuevo comienzo. Ballmer y la organización, en cambio, se preparan para la batalla fuera de la cancha, con cinco primeras rondas menos y una pregunta incómoda flotando sobre el proyecto: cuánto tiempo tardará en notarse este golpe en el parqué.