NBA sanciona a los Clippers por violar el tope salarial
La NBA ha hecho caer el mazo sobre Steve Ballmer, Kawhi Leonard y Los Angeles Clippers. Y, de rebote, ha puesto a los Toronto Raptors frente a una decisión incómoda sobre su futuro inmediato.
Once meses de investigación, un despacho de abogados de élite contratado por la liga y un veredicto demoledor: los Clippers vulneraron el tope salarial al facilitar presuntos acuerdos de patrocinio “fantasma” para Leonard, su antigua estrella. El anuncio llegó este miércoles 2 de septiembre en un comunicado oficial. El golpe, deportivo, económico e institucional, es enorme.
Un castigo histórico para los Clippers
Las sanciones hablan por sí solas. Multa de 30 millones de dólares para la franquicia angelina y la pérdida de cinco primeras rondas del draft: 2029, 2030, 2031, 2032 y 2033. Un peaje brutal para cualquier proyecto que aspire a reconstruirse a través del talento joven.
Kawhi Leonard, por su parte, deberá pagar 700.000 dólares a la NBA, aunque esquiva la suspensión. Steve Ballmer no ha tenido la misma suerte: el propietario queda apartado de toda actividad relacionada con la liga durante un año. Un mensaje directo desde la oficina del comisionado.
El cerco se estrecha también alrededor del entorno de Leonard. Su tío, Dennis Robertson, figura clave en los acuerdos comerciales investigados, queda vetado durante cinco años para hacer negocios con cualquier franquicia en nombre de jugadores.
No habrá apelación. Según la propia liga, NBA y National Basketball Players Association alcanzaron un acuerdo por el que las sanciones son “finales y vinculantes” para todas las partes. La puerta a un recurso, sencillamente, no existe.
Leonard asume la culpa… pero marca distancias
Kawhi Leonard salió al paso con un comunicado difundido por su agente. Negó haber tenido conocimiento de maniobras irregulares, pero asumió el coste del escándalo.
“Integrity and respect for this game are fundamental to who I am”, afirmó Leonard en su declaración, antes de aceptar “la plena responsabilidad por los errores de juicio de personas de su círculo íntimo” y lamentar la distracción generada para aficionados y familia. Recalcó que firmó su contrato con los Clippers y los acuerdos cuestionados “de buena fe” y “sin conocimiento” de cualquier intento de burlar el tope salarial.
Recordó sus 15 años de carrera, centrado en su familia, el juego y sus compañeros, y dejó un mensaje claro sobre el siguiente paso: de vuelta a Toronto, su prioridad es “cerrar este capítulo” y “avanzar con la hoja limpia”.
Ese matiz es clave: Leonard no será suspendido. Deportivamente, eso despeja el camino para que el traspaso con los Raptors pueda completarse.
Los Clippers contraatacan: “investigación sesgada”
La reacción de la franquicia angelina fue tan contundente como el castigo. En un comunicado, los Clippers negaron de plano las conclusiones de la NBA y prometieron “challenge” agresivamente la decisión.
“We vehemently reject the NBA's findings”, arrancaba el texto, en el que acusaban a la liga de una investigación “fuertemente sesgada” y diseñada para justificar “una narrativa predeterminada” más que para seguir los hechos. El club aseguró que lo que la NBA les comunicó en privado no coincide con lo anunciado públicamente y cuestionó que el proceso haya respetado el estándar de “equidad y precisión” prometido por Adam Silver.
Los Clippers subrayaron su cooperación y su buena fe durante el proceso y avisaron: usarán “todas las vías disponibles” para impugnar las conclusiones y confían en un arbitraje “ético e imparcial”.
El núcleo del caso: patrocinios, cláusulas y un vacío legal explotado
El foco inicial apuntaba a los acuerdos de Leonard con Aspiration, una empresa de servicios financieros “verdes” ya desaparecida, y con Daktronics. La investigación, sin embargo, destapó dos contratos adicionales con Boingo Wireless y Lockton Insurance.
La NBA encargó la investigación al bufete neoyorquino Wachtell, Lipton, Rosen & Katz, un viejo conocido en este tipo de casos. Durante las últimas semanas, la liga fue compartiendo los hallazgos con las partes implicadas antes de formalizar el castigo.
El origen público del escándalo se remonta al trabajo del periodista Pablo Torre en su programa “Pablo Torre Finds Out”, emitido el 3 de septiembre de 2025. Torre accedió a miles de páginas de documentos legales, entre ellos un contrato firmado por Leonard por 28 millones de dólares en cuatro años para promocionar Aspiration, compañía en la que Ballmer había invertido de forma significativa.
Ese contrato incluía una cláusula llamativa: KL2 Aspire LLC, empresa gestionada por Leonard, podía “rechazar llevar a cabo cualquier acción deseada por la compañía”. En la práctica, abría la puerta a que el jugador cobrara sin realizar trabajo alguno. Otra cláusula ligaba los pagos a que Leonard siguiera siendo jugador de los Clippers.
La investigación también puso bajo la lupa un pago de 1,75 millones de dólares realizado a Leonard en diciembre de 2022. Según reveló Torre el 11 de septiembre, ese abono, que llevaba retraso, se efectuó apenas nueve días después de que una empresa liderada por el accionista minoritario de los Clippers, Dennis Wong, invirtiera en Aspiration.
Aspiration, además, había sido patrocinador del equipo entre 2021 y 2023. La compañía se declaró en bancarrota en marzo de 2025 y afronta una investigación federal por fraude. El cóctel era demasiado explosivo para que la NBA mirara hacia otro lado.
No es la primera vez que Ballmer y los Clippers cruzan la línea. En 2015, apenas un año después de que se oficializara la compra de la franquicia, la liga les multó con 250.000 dólares por ofrecer oportunidades de negocio no autorizadas al pívot DeAndre Jordan durante su agencia libre.
Silver marca territorio
Adam Silver no escondió su malestar. El comisionado, que ya en septiembre de 2025 había hablado de su “muy amplio poder” para sancionar al equipo, firmó una declaración que sonó a reprimenda pública.
“El sistema de compensación de jugadores acordado colectivamente es un componente fundamental de la competición de baloncesto que la liga supervisa en beneficio de equipos, jugadores y, en última instancia, aficionados”, señaló. Y fue más allá: se declaró “profundamente decepcionado” por las “flagrantes violaciones” de las normas y por los “fallos institucionales y de liderazgo” de los Clippers.
La dureza de las sanciones refleja, según Silver, la gravedad de las infracciones. Un aviso para navegantes en una liga que vive al límite del tope salarial y donde cada ventaja marginal cuenta.
Suspensiones en los despachos, vigilancia a largo plazo
Aunque Leonard no será apartado de las canchas, la estructura ejecutiva de los Clippers sí queda seriamente tocada.
La presidenta de operaciones de negocio, Gillian Zucker, ha sido suspendida un año sin sueldo por actuar como principal contacto en la organización de los acuerdos de patrocinio y por “proporcionar declaraciones falsas y engañosas” a los investigadores.
Lawrence Frank, presidente de operaciones de baloncesto, cumplirá seis meses de suspensión sin sueldo por su implicación y por “aprobar gastos no permitidos” relacionados con Leonard y su familia.
Además, la franquicia quedará sometida a un programa de cumplimiento y supervisión directa por parte de la oficina de la NBA durante cinco años. Un corsé administrativo que limitará cualquier margen de maniobra fuera del manual.
El efecto dominó en Toronto: el traspaso que espera
En paralelo al terremoto disciplinario, hay un movimiento deportivo pendiente que afecta de lleno a los Raptors. Clippers y Toronto alcanzaron un acuerdo el 30 de junio para enviar a Leonard de vuelta a Canadá. Pero el 9 de julio, ambos equipos emitieron comunicados explicando que la ejecución del traspaso quedaba en suspenso hasta que terminara la investigación.
La NBA fue clara con las dos franquicias: el traspaso “solo puede finalizarse si el grupo propietario de los Raptors asume el riesgo de sanciones relacionadas con el contrato de Kawhi que pudieran derivarse de la investigación en curso”.
Toronto decidió esperar. Ahora el informe ya está cerrado, las sanciones están definidas y Leonard no ha sido suspendido. El escenario cambia.
Sobre la mesa, el paquete acordado: los Clippers recibirán a Brandon Ingram, Gradey Dick, dos primeras rondas, un intercambio de primera ronda y dos segundas rondas. Para una franquicia que ya se había lanzado a una reconstrucción con la salida de James Harden a los Cavaliers y el traspaso de Ivica Zubac a los Pacers, la operación con Toronto encajaba en la lógica de mirar al futuro.
Los Clippers terminaron novenos del Oeste con un 42-40 y cayeron en el Play-In, fuera de los playoffs. Sin cinco primeras rondas por delante y con la reputación dañada, cada elección de draft y cada joven con potencial se convierten en un activo aún más valioso.
Ahora el balón está en el tejado de los Raptors. Con el castigo ya dictado y Leonard disponible, ¿apostará Toronto por cerrar el círculo con la estrella que les dio un anillo o leerá estas sanciones como una última advertencia antes de volver a arriesgarlo todo?






