Raul Asencio y su difícil situación en el Real Madrid
En junio, el Real Madrid sacudió el tablero con el regreso de José Mourinho. Tres años de contrato, un vestuario de estrellas y un club que exige títulos desde el primer día. Pero entre los muchos frentes que el portugués ha tenido que gestionar, hay uno que no se resuelve con pizarras ni alineaciones: Raul Asencio.
El joven defensa, de solo 23 años, se ha convertido en el epicentro de un terremoto extradeportivo que amenaza con marcar su carrera justo cuando debería estar despegando.
Una madrugada, un Porsche y un error grave
La escena se escribió en el sur de Gran Canaria, a las 6:30 de la mañana del 16 de agosto. Asencio conducía un Porsche Macan GTS cuando fue detenido en un control de alcoholemia. No fue un simple susto. Los dos test de aire expirado superaron con creces el límite legal en España.
Según el medio canario Atlántico Hoy, las pruebas arrojaron 0,90 y 0,88 miligramos de alcohol por litro de aire espirado. Más del triple de los 0,25 mg/l permitidos. Imposible minimizarlo. No era un desliz menor, sino un delito claro de conducción bajo los efectos del alcohol.
La respuesta judicial fue inmediata. Asencio fue citado a un juicio rápido y salió de allí con una multa de 14.400 euros, calculada a razón de 120 euros diarios durante cuatro meses. Además, ocho meses de retirada del carnet de conducir. Un castigo contundente, acorde con la gravedad de los hechos.
Y aun así, lo peor para él quizá no estuviera en los tribunales.
Un segundo frente judicial
El juicio rápido por el alcohol llegó, además, en la víspera de otra cita con la justicia. Un día después, Asencio debía comparecer por un procedimiento distinto, relacionado con la difusión de un vídeo sexualmente explícito, presuntamente grabado en 2023 por tres excompañeros suyos de la cantera del Real Madrid.
La acusación sostiene que el defensa mostró en su teléfono imágenes explícitas de dos denunciantes a otra persona. No se le señala como autor de la grabación, pero sí como quien enseñó el contenido. Un gesto que ha tenido consecuencias.
De puertas adentro, Asencio ha pedido perdón en privado a las dos mujeres implicadas y les ha abonado una compensación económica. Ambas, según las informaciones, le han perdonado. El daño público, sin embargo, ya estaba hecho. Su nombre había quedado asociado a dos escándalos en menos de un año.
El castigo que se viene… dentro del club
En Valdebebas, el caso no ha pasado ni mucho menos desapercibido. Según Defensa Central, el Real Madrid ha abierto un expediente disciplinario interno por el episodio de conducción bajo los efectos del alcohol. El club quiere marcar una línea clara.
La entidad estudiará la gravedad del caso y, a partir de ahí, decidirá el castigo. Sobre la mesa, una sanción económica, alguna otra medida disciplinaria o una combinación de ambas. Hasta que el procedimiento interno no se cierre, su reintegración total al grupo queda en suspenso.
La sensación en el club es evidente: Asencio tendrá que ganarse de nuevo la confianza. No solo la de la directiva. También la del vestuario y la grada.
Mourinho, el espejo y la última oportunidad
En este contexto, la figura de José Mourinho adquiere un peso especial. El técnico portugués, acostumbrado a gestionar personalidades complejas y situaciones límite, se encuentra ante un caso que va más allá de lo deportivo.
Las informaciones apuntan a que Asencio ya ha mantenido una reunión personal con Mourinho. Cara a cara, el defensa le habría prometido centrarse por completo en su carrera, mejorar su fútbol y dejar atrás definitivamente sus errores recientes. No es una frase de manual: es, probablemente, su última bala en el club.
No será un camino sencillo. Algunos reportes señalan que el Real Madrid llegó a valorar seriamente su salida este verano. Solo una lesión habría frenado la posibilidad de escuchar ofertas. El mensaje, implícito pero claro: el margen de error se ha agotado.
Un futuro por escribir
Asencio sabe que ya no juega solo por minutos. Juega por credibilidad. Cada entrenamiento, cada concentración, cada gesto fuera del campo será observado con lupa. El talento le abrió la puerta del Real Madrid. Su comportamiento ha estado a punto de cerrársela.
Ahora, con un expediente abierto, una multa ejemplar y la mirada de Mourinho sobre él, el defensa se enfrenta al partido más difícil de su vida: demostrar que su nombre puede volver a asociarse al fútbol y no a los tribunales.
La pregunta ya no es qué hizo Raul Asencio, sino si será capaz de convencer al Real Madrid de que merece seguir escribiendo su historia de blanco.






