RC Lens logra una remontada épica en Praga
RC Lens estuvo a un suspiro del ridículo en su estreno en la UEFA Champions League. Acabó firmando una noche para la historia. De ir perdiendo 2-1 en el minuto 89 ante un Slavia Prague con diez hombres, a imponerse 3-2 con una remontada furiosa en el tiempo añadido en el Fortuna Arena.
Un giro brutal en apenas cuatro minutos.
Del abismo a la euforia
El partido parecía sentenciado cuando Sturm firmó su segundo tanto y colocó el 2-1 para Slavia en el 89’. El conjunto de Dino Toppmöller, incapaz de matar el duelo pese a la expulsión de Konecny, se asomaba a una derrota sonrojante para abrir su campaña europea.
Entonces, el encuentro estalló.
En el 91’, un centro preciso del joven de 16 años Mezian Mesloub encontró a Florian Thauvin. El francés, no precisamente conocido por su juego aéreo, se elevó en el área y conectó un cabezazo que silenció a la grada local y devolvió a Lens a la vida.
“¡Lo habremos visto todo en el fútbol si yo empiezo a marcar de cabeza!”, bromeó después Thauvin en Canal+, consciente de la rareza del momento. Para él, el gol fue algo más que una anécdota técnica: “Más que un gol, es un estado de ánimo. Cuando lo das todo hasta el final, marcas con el pie, con la cabeza, con el trasero… Eso es el fútbol”.
El 2-2 no calmó a Lens. Lo desató.
Apenas dos minutos más tarde, en el 93’, apareció Ruben Aguilar para firmar un derechazo brillante y completar una remontada que ya se instala en la memoria reciente del club. De la catástrofe a la gloria en cuestión de instantes.
Un triunfo que pesa más que tres puntos
El 3-2 no solo rescató una noche que amenazaba con convertirse en pesadilla. Rompió una racha de 26 años sin victorias a domicilio en la máxima competición europea: Lens no ganaba fuera de casa en la élite continental desde 1998.
Para un equipo golpeado por una mala dinámica en el campeonato doméstico, el impacto emocional es enorme. Thauvin lo subrayó con claridad: superar un escenario así puede convertirse en el punto de inflexión de la temporada.
El extremo también puso el foco en los cambios de Toppmöller tras el descanso. La entrada de Abdallah Sima, que vio puerta, y del propio Mesloub, asistente en el empate, cambió el pulso del encuentro y dio a Lens la frescura que necesitaba para asfixiar a un Slavia exhausto y en inferioridad numérica.
“Demostramos una verdadera fuerza mental esta noche”, remarcó Thauvin. “Salíamos de un periodo complicado, y reaccionar como lo hicimos hoy nos va a hacer bien. Luchamos como leones, nunca nos rendimos y tuvimos recompensa”.
De Praga a la Ligue 1, con otro aire
El vestuario de Lens sale de Praga con algo más que tres puntos y una remontada de cartel. Sale con una identidad reforzada: la de un equipo que, aun al borde del naufragio, se agarra al partido hasta el último segundo.
El calendario no concede tregua. El domingo espera Le Mans FC en la Ligue 1, un examen inmediato para comprobar si la furia y el carácter mostrados en Champions pueden trasladarse al día a día del campeonato francés.
Después de una noche inolvidable en Praga, la pregunta es sencilla y a la vez decisiva: ¿será este el momento que cambie el rumbo de la temporada de Lens?






