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Rokas Pukstas: El nuevo centrocampista de Middlesbrough

Middlesbrough ha ido a buscar a un centrocampista a un lugar poco habitual para el fútbol inglés: la liga croata. Llega Rokas Pukstas, 22 años, cuatro temporadas en el primer equipo de Hajduk Split y un perfil que encaja de lleno con la exigencia física y la intensidad que pide Kim Hellberg.

Sus números en Croacia hablan de un jugador con impacto constante: 142 partidos, 27 goles y 10 asistencias. No son cifras de mediapunta clásico, sino de un interior que pisa área, que acompaña la jugada y que convierte su llegada desde segunda línea en un arma recurrente.

El periodista croata Lovre Nikolac lo resume con una imagen muy clara: Pukstas aparece cuando la defensa ya cree que ha despejado el peligro.

“Es muy bueno llegando tarde al área y, en cuanto pisa el césped, en cuanto hay un duelo aéreo, lo gana”, explicó en BBC Radio Tees.

Su juego por arriba es una de sus señas de identidad: salta alto, es fuerte y domina el cabeceo. Para Nikolac, en ese aspecto ya está en su techo: “Si hay algo en lo que no puede mejorar, es en eso”.

Ahí se construye buena parte de su amenaza. Llega desde atrás, ataca el espacio libre, caza segundas jugadas y “recoge los restos” dentro del área. Para una Championship plagada de centros laterales, balones divididos y segundas jugadas, ese instinto puede marcar diferencias.

Un box-to-box para el plan de Hellberg

Si algo repite Nikolac es que el valor de Pukstas no se mide solo en goles. Su gran carta de presentación es su despliegue.

“Simplemente corre. No hay otra forma de decirlo. Nunca se para y hace todo lo que se le pide”, describe.

Es el típico centrocampista que sostiene el ritmo del equipo: sube y baja, cubre metros, aparece en campo propio y en campo rival, y rara vez muestra signos de fatiga.

“Es box to box, así que recorre el campo de arriba abajo todo el partido y nunca parece cansado”, añade el periodista.

Justo el tipo de perfil que encaja con un entrenador como Kim Hellberg, que exige intensidad máxima, presión constante y compromiso sin balón.

Pukstas ofrece eso de serie: trabajo, energía, agresividad en el duelo y lectura defensiva. Cierra líneas de pase, salta a presionar y llega a tiempo a las coberturas. No es el centrocampista que se esconde, sino el que aparece donde el equipo lo necesita.

El punto débil: el pase

No todo está pulido. Nikolac señala con claridad el área de mejora: la parte técnica, especialmente el pase.

“No es bueno pasando el balón, pero en todo lo demás está casi perfecto. Defiende, lee el juego, llega tarde al área, marca goles”, apunta.

En otras palabras: su impacto físico y táctico está por delante de su finura con la pelota.

En el fútbol inglés, donde la intensidad suele encajar bien con este tipo de perfiles, su adaptación puede ser rápida en lo físico. La gran pregunta es cuánto podrá crecer con balón. Si mejora su capacidad de pase y de asociación, el techo cambia por completo.

“Si puede mejorar eso, entonces tienes un jugador completo, un verdadero centrocampista. Puedes usarlo donde quieras. Tiene la físico para hacer cualquier cosa”, sentencia Nikolac.

Ahí está el reto. Middlesbrough ficha hoy a un centrocampista de ida y vuelta, poderoso por arriba, incansable y con olfato para el gol desde la segunda línea. Si el club y el jugador consiguen afinar su juego con balón, Hellberg no solo habrá sumado piernas y energía. Habrá encontrado el centro del campo alrededor del cual construir el próximo Boro.