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Sheffield United extiende su invicto ante Norwich en casa

En Bramall Lane hay costumbres que pesan. Una de ellas, cada vez más marcada, es la resistencia de Sheffield United cuando aparece Norwich en el calendario liguero. El conjunto de Yorkshire suma ya cinco partidos consecutivos sin perder en casa ante los Canaries en liga, con tres victorias y dos empates, desde aquel 0-1 de septiembre de 2017 que hoy parece muy lejano.

La estadística no es un simple detalle de archivo: describe una relación de fuerzas que se ha ido inclinando, año tras año, hacia el lado de los Blades cuando el duelo se disputa en su feudo. Norwich ha aprendido a sufrir cada visita, a lidiar con un estadio que aprieta y un rival que se crece.

El único respiro reciente para los Canaries llegó en marzo, cuando su 2-1 sobre Sheffield United puso fin a una racha de diez encuentros ligueros sin ganarles (cuatro empates y seis derrotas). Aquel triunfo tuvo sabor de liberación. Rompió una dinámica pesada, casi psicológica, que empezaba a convertirse en complejo. Pero no ha sido suficiente para borrar la tendencia general.

Mientras tanto, el arranque de temporada refleja dos estados de ánimo muy distintos. Sheffield United ha comenzado sólido, difícil de tumbar. Permanece invicto en sus cuatro primeros partidos de liga (una victoria y tres empates), algo que solo ha logrado dos veces en las últimas tres campañas. Antes de este ciclo reciente, el club no encadenaba un inicio así desde la temporada 2012-13, cuando peleaba en la tercera categoría. Hoy, el dato habla de continuidad y de un proyecto que, con sus altibajos, ha recuperado cierta estabilidad competitiva.

Norwich vive el escenario opuesto. Ha perdido tres de sus cuatro primeros encuentros ligueros fuera de la Premier League por primera vez desde la 2000-01, también en la segunda división. No es un simple tropiezo de agosto: es un aviso. Un equipo que aspira a estar arriba no puede permitirse arrancar con este lastre, menos aún en un campeonato tan largo y exigente.

La historia reciente entre ambos marca el guion: Sheffield United se hace fuerte en casa y Norwich llega con dudas y heridas tempranas. Los números no ganan partidos, pero pesan en la mente. La cuestión, ahora, es si los Canaries serán capaces de repetir la rebeldía de marzo o si Bramall Lane volverá a dictar sentencia.