Team USA enfrenta el desafío de la Copa del Mundo Femenina FIBA
Kara Lawson lo tiene claro: no hay tiempo para lamentos. Sin A’ja Wilson ni Kelsey Plum, descartadas por motivos de salud para la Copa del Mundo Femenina FIBA, la seleccionadora de Team USA no quiere mirar al retrovisor. El reto está delante, en Berlín, ante un mundo que ya no se encoge ante el poder estadounidense.
No tenemos tiempo para preocuparnos por quién no está
dijo Lawson. Y la frase encaja con el momento. El baloncesto femenino internacional ha acelerado. El margen de error se ha encogido. Y esta Copa del Mundo apunta a ser la más dura que ha afrontado Estados Unidos.
Wilson, vigente MVP del Mundial FIBA y líder del cuarto título consecutivo en 2022, también fue la gran figura del oro olímpico en París 2024. Plum, decisiva con 12 puntos en aquella final apretada, tampoco estará. Dos ausencias mayúsculas. Pero la camiseta sigue pesando igual. El nuevo rostro de Team USA deberá cargar ahora con la responsabilidad de defender la hegemonía ante otras 15 selecciones llenas de talento. Todo arranca el 4 de septiembre, en Berlín.
Entre ese talento global, hay 10 nombres que marcan el pulso del torneo.
10. Han Xu, China: la torre que viene de Wuhan
Con 2,06 metros, Han Xu es el tipo de jugadora que cambia un partido solo por estar en pista. La pívot china afronta su tercera Copa del Mundo tras firmar una clasificación sólida en Wuhan, donde promedió 12,4 puntos y 5,6 rebotes y se llevó un premio a Jugadora del Partido ante Brasil.
A sus 26 años, combina tamaño con una muñeca que sorprende para su estatura. Y aunque no será el mayor problema de Team USA en el debut ante China, el paquete interior que presenta el conjunto asiático impresiona: Li Yueru, pívot de 2,01 metros de Dallas Wings, y la adolescente Zhang Ziyu, listada con 2,18 metros y elegible para el draft WNBA de 2027. Pocas zonas pintadas intimidan tanto como la de China ahora mismo.
9. Megan DiLeo, España: la referencia total
España llega a Berlín con etiqueta de aspirante seria. El ranking de poder de FIBA la coloca tercera, y buena parte de esa expectativa pasa por Megan DiLeo. La interior de 1,93 está en el mejor momento de su carrera con Portland Fire y viene de dominar en los Juegos Olímpicos de París: 18,0 puntos y 9,3 rebotes por partido, líder española en ambas facetas.
Será su debut en un Mundial, pero no juega como novata. DiLeo está llamada a ser el ancla de un bloque joven que incluye a Awa Fam y Maria Conde. Si España quiere morder en Berlín, su producción en los dos lados de la pista no admite descanso.
8. Julie Allemand, Bélgica: el cerebro que roba y manda
Emma Meesseman es el gran nombre de Bélgica. Pero sin Julie Allemand, el engranaje se resiente. La base de Toronto Tempo llega al torneo como una de las directoras de juego más influyentes del mundo.
En el Preolímpico de Wuhan 2026 fue nombrada MVP tras firmar 9,4 puntos, 5,6 asistencias y 3,4 robos por encuentro. En ese mismo clasificatorio fijó un récord histórico de robos en un partido de las Ventanas Mundialistas con siete recuperaciones ante Sudán del Sur. No solo organiza: desmantela ataques rivales.
A nivel de clubes, condujo a Fenerbahçe al título de la EuroLeague Women 2025-26 y fue elegida MVP del Final Six. Con Bélgica, ha sido pieza clave en los oros de EuroBasket 2023 y 2025, siempre incluida en el quinteto ideal. Si el balón pasa por sus manos, Bélgica juega a su ritmo.
7. Mai Yamamoto, Japón: pequeña estatura, impacto gigante
Mai Yamamoto se ha ganado rápidamente a la afición de Las Vegas Aces, pero su currículum internacional es aún más profundo. Siete torneos FIBA de máximo nivel, incluido el Mundial 2022 y los Juegos de París 2024. Ante Estados Unidos, en el debut olímpico japonés, firmó 17 puntos, 3 rebotes y 5 asistencias pese a la derrota por 102-76.
Japón sabe cómo competir en Asia con ella al timón: oro en la FIBA Asia Cup 2021 y plata en la edición de 2023. Con apenas 1,63 metros, su arma letal está a metros del aro. Su mecánica de dos manos desde el perímetro es casi automática. En el torneo de clasificación olímpica de 2024 convirtió el 64% de sus triples; en el clasificatorio mundial de San Juan, un 50% desde la larga distancia. Si se calienta, la línea de tres se convierte en un volcán.
6. Ezi Magbegor, Australia: la tormenta del bronce
Australia persigue un tercer podio internacional consecutivo y mira a Ezi Magbegor como su gran faro interior. La pívot de Seattle Storm viene de firmar una actuación histórica en el partido por el bronce de París: 30 puntos con un 12/17 en tiros de campo y 13 rebotes. Récord de eficiencia en un solo partido de baloncesto femenino olímpico.
Con 1,93 de altura, movilidad y una presencia constante en el rebote, Magbegor es la base del plan australiano. Si domina la pintura como en París, Australia puede meterse en cualquier conversación de medalla.
5. Leonie Fiebich, Alemania: la bandera del país anfitrión
Pocas jugadoras encarnan tanto a su selección como Leonie Fiebich a Alemania. La alero de 1,93, pieza de New York Liberty, será el rostro del equipo anfitrión. Anota, rebotea, defiende, abre la pista. Y cuando se levanta desde el perímetro, la defensa rival se tensa.
En el clasificatorio olímpico que llevó a Alemania a París, promedió 18,0 puntos y 7,3 rebotes. Luego rubricó un debut olímpico histórico en 2024. Berlín la verá en un papel aún más grande: líder emocional y referencia táctica de un equipo que quiere aprovechar el impulso de jugar en casa.
4. Caitlin Clark, Estados Unidos: la debutante más observada del planeta
Caitlin Clark aterriza en su primer Mundial como la jugadora más famosa del torneo. Pero su candidatura no se sostiene solo en el nombre. La estrella de Indiana Fever llega con el sello de MVP del Torneo de Clasificación del Mundial en San Juan.
Allí, pese a ser titular en solo uno de los cinco partidos de Team USA, lideró al equipo en puntos (58) y asistencias (32) en un recorrido invicto. Su rango de tiro, su capacidad para doblar el balón en el último segundo y su instinto competitivo encajan en un escenario grande. Su debut mundialista no será un simple trámite: será uno de los ejes narrativos del campeonato.
3. Gabby Williams, Francia: talento con una cuenta pendiente
Gabby Williams es el corazón competitivo de Francia. Referente de Golden State Valkyries, en 2024 se llevó el prestigioso Trofeo Alain Gilles a la mejor jugadora o jugador francés del año y fue MVP de la FIBA Europe SuperCup tras liderar a Fenerbahçe al título continental.
El verano de 2024 dejó una herida abierta: la plata olímpica en París. Francia cayó 67-66 ante Estados Unidos en una final dramática. Williams firmó 19 puntos, máxima anotadora del encuentro, y rozó el tiro que cambiaba la historia. Su lanzamiento final fue revisado y considerado de dos puntos, no de tres. Nada de prórroga. Nada de milagro local.
Ese desenlace alimenta ahora una versión todavía más afilada de Williams. Con dos Copas Presidenciales de Turquía, una EuroLeague, un MVP de Final Four y dos premios a Mejor Defensora de la EuroLeague en su hoja de servicios, la alero de 1,80 se presenta como una amenaza completa. Francia no ha olvidado París. Ella, menos aún.
2. Emma Meesseman, Bélgica: la arquitecta de los “Belgian Cats”
El palmarés internacional de Emma Meesseman es un catálogo de éxitos. La jugadora de New York Liberty ha levantado múltiples EuroBasket con Bélgica y ha sido MVP del torneo en ediciones consecutivas. Dos títulos con las Belgian Cats la sitúan como una de las grandes figuras de la escena europea.
En 2025 volvió a dominar: lideró a Bélgica al título de la FIBA Women's EuroBasket y repitió como jugadora más valiosa. A sus 33 años, ha ganado en casi todos los niveles. En la WNBA fue MVP de las Finales en 2019 con Washington Mystics. Le queda una espina: el oro mundial. Berlín puede ser su última gran oportunidad para completar el círculo.
1. Breanna Stewart, Estados Unidos: la heredera de la dinastía
Sin A’ja Wilson, la jerarquía de Team USA mira a Breanna Stewart. La estrella de New York Liberty, leyenda de UConn y figura dominante desde hace más de una década, se encuentra ante la posibilidad de hacer historia en Berlín.
Sue Bird, ahora directora general de Team USA, es la única jugadora en la historia con cuatro títulos mundiales. Si Estados Unidos levanta el trofeo en Alemania, Stewart igualará ese registro. Y no solo eso: podría convertirse en la primera jugadora en ganar dos veces el MVP de un Mundial, después de haberlo logrado en 2018.
Su hoja reciente impresiona. MVP FIBA en los Juegos de Tokio 2020. Integrante del Quinteto Ideal tanto en el Mundial 2022 como en los Juegos de París 2024. Con 1,91 de altura, versatilidad ofensiva y una lectura del juego que pocos alcanzan, Stewart es el eje sobre el que Lawson quiere sostener el proyecto sin Wilson.
El escenario está montado: una potencia que llega sin su MVP vigente, una generación nueva que irrumpe, estrellas repartidas por todo el mapa y un torneo que ya no admite viejos automatismos. Berlín dictará si el dominio de Team USA resiste otra embestida global o si el mundo, por fin, rompe la puerta.






