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Antonelli brilla en caótico FP3 del Gran Premio de España

Kimi Antonelli puso su nombre en lo más alto de la tabla de tiempos en una tercera sesión de entrenamientos libres del Gran Premio de España rota a golpes por dos banderas rojas y largos parones. Entre interrupciones, reparaciones y coches dañados, el joven italiano encontró la vuelta perfecta cuando casi nadie pudo rodar con continuidad.

La sesión arrancó con el habitual programa de tandas medias y trabajo de ritmo, pero el plan saltó por los aires con el primer gran susto del día. Lewis Hamilton perdió el control de su coche a mitad de sesión, se fue contra las barreras y provocó una bandera roja que se alargó más de lo previsto por los trabajos de reparación en la zona dañada. El incidente no solo destrozó su FP3, también desordenó por completo el guion del resto.

El siete veces campeón vivió una mañana para olvidar: accidente, coche tocado y un regreso a boxes intentando llevar el monoplaza de vuelta pese a las indicaciones contrarias del muro de Ferrari. Un choque frontal con la realidad justo antes de la clasificación.

Con el reloj ya mordiendo y el asfalto mejorando a cada vuelta, los pilotos salieron en tromba en los últimos minutos para buscar una referencia clara a una vuelta. Ahí emergió Antonelli. Con aire limpio y nervio frío, firmó un giro fulminante que le colocó primero, casi dos décimas por delante de Charles Leclerc, que se quedó sin réplica en su intento final.

Por detrás, Oscar Piastri se situó tercero, con Lando Norris y Max Verstappen completando un top cinco comprimido pero sin alcanzar el registro del italiano. Entre tráfico, banderas amarillas y la amenaza constante de otro incidente, cada vuelta lanzada valía oro.

Y el golpe final llegó justo antes del banderazo. Oliver Bearman perdió el coche y se estrelló con fuerza a falta de apenas un minuto para el final, provocando la segunda bandera roja y dando por terminada la sesión de manera abrupta. Sin tiempo para reanudar, la clasificación de tiempos quedó congelada con el nombre de Antonelli en lo más alto.

En un FP3 roto por los errores y las barreras, el piloto que mejor supo aprovechar los escasos minutos de pista limpia se marchó al garaje con algo más que una vuelta rápida: la sensación de que, si el caos vuelve a aparecer en clasificación, está preparado para gobernarlo.