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Babar Azam y la polémica en Lord's: Inglaterra gana la serie

En Lord’s, el ruido no vino solo del bat y la pelota. El histórico escenario londinense fue el telón de fondo de un Test marcado por una polémica televisiva, un vestuario bajo la lupa y, al final, una victoria contundente de Inglaterra que vale una serie.

En medio de todo, Babar Azam levantó la voz… para negarlo todo.

“No, no, no. No he oído nada de eso”, respondió a BBC Test Match Special al término del Test en Lord’s. Preguntado de nuevo sobre si conocía esas conversaciones, fue aún más escueto: “No”. Nada más. Sin matices.

La entrevista, realizada por el ex capitán de Inglaterra Michael Atherton, se emitió durante la pausa del almuerzo del primer día. Dieciocho minutos de televisión que encendieron el debate y pusieron al Pakistan Cricket Board bajo el foco, pero no detuvieron el juego: Pakistán volvió al campo a la hora prevista y el Test siguió su curso sin interrupciones.

Política, televisión y un vestuario en el centro del huracán

El contenido del programa tocó una fibra extremadamente sensible. Atherton centró la conversación en las preocupaciones de los hijos de Imran Khan sobre el trato, la salud y las condiciones del ex primer ministro en prisión. Un tema explosivo para cualquier pakistaní, todavía más en una gira internacional.

El PCB, presidido por Mohsin Naqvi, ya había endurecido el discurso antes de la serie: orden clara a los jugadores para evitar comentarios políticos durante la gira por el Reino Unido, una reacción directa a todo el caso Imran Khan. Con ese contexto, la emisión de la entrevista no cayó precisamente en terreno neutro.

Según se informó, el PCB habría mostrado su rechazo a que el programa saliera al aire, lo que añadió tensión al arranque del Test. Sin embargo, puertas adentro, el mensaje desde el equipo fue otro. La versión de Babar encaja con la del seleccionador Sarfaraz Ahmed, quien previamente había asegurado que ni él ni los jugadores estaban al tanto de ninguna amenaza sobre la continuidad del partido.

Ruido fuera. Silencio dentro. Y el cricket, al menos sobre el césped, siguió su propio guion.

Inglaterra no perdona: un triunfo de 194 carreras y la serie en el bolsillo

Mientras el debate se encendía en los micrófonos, Inglaterra fue construyendo una victoria que no admitió discusión. El triunfo por 194 carreras en Lord’s selló un 2-0 inalcanzable en la serie de tres Tests y puso fin a una espera incómoda: era su primer triunfo en una serie de Test desde diciembre de 2024.

El último día ofreció un marcador claro. Con un objetivo exigente de 389, Pakistán se quedó muy corto: 194 y todo el equipo de vuelta al vestuario. Solo Saud Shakeel rozó la épica, quedándose a tres carreras de un centenar que habría cambiado el tono, si no el resultado. Su resistencia dio algo de estructura a una persecución que, por momentos, pareció deshilacharse demasiado pronto.

Inglaterra, con ventaja en el marcador y en la dinámica, manejó el cierre con oficio. El trabajo se vio facilitado por una ausencia clave: Imam-ul-Haq, lesionado en la pantorrilla el primer día, no pudo volver a la crease. Sin su opener zurdo, la alineación de Pakistán perdió equilibrio y profundidad justo cuando necesitaba una base sólida para soñar con la remontada.

La presión terminó por quebrar la resistencia visitante. Cada wicket acercaba a Inglaterra no solo a la victoria, sino a una sensación de alivio colectivo: la racha sin ganar series de Test, al fin, quedaba atrás.

Próxima parada: Edgbaston y un último examen

Con la serie ya decidida, el tercer Test en Birmingham adquiere un matiz distinto. Inglaterra llegará a Edgbaston con la tranquilidad del deber cumplido y la oportunidad de firmar un 3-0 que reforzaría su narrativa de resurgimiento.

Para Pakistán, el escenario es otro. El equipo de Babar afrontará el duelo final con preguntas abiertas dentro y fuera del campo: una alineación golpeada físicamente, una gira marcada por instrucciones estrictas del PCB y un capitán que insiste en que, sobre la polémica televisiva, no sabía nada.

El último acto comienza el 9 de septiembre. La serie ya tiene dueño, pero todavía falta saber qué versión de Pakistán aparecerá en Edgbaston. Y, quizá más importante, qué cicatrices dejará Lord’s en el camino de este equipo.