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Barcelona y Arsenal se enfrentan en la UEFA Women's Champions League

NYON, Suiza — La defensa del trono europeo de Barcelona arrancará con una cuenta pendiente: recibir a Arsenal en una reedición de la final de 2025, aquella que se llevó el club londinense y que aún escuece en la Ciudad Condal.

El sorteo de la fase de liga de la UEFA Women's Champions League, con 18 equipos en liza, dejó un cuadro exigente, pero manejable, para el vigente campeón. Un Barcelona en plena transición, sin la dos veces Balón de Oro Alexia Putellas ni varias de las grandes figuras de la selección española que abandonaron el club en verano, afrontará un calendario cargado, aunque sin un “grupo de la muerte” clásico.

Un Barça en reconstrucción, pero con cartel de favorito

Barcelona tendrá seis rivales en esta fase. En casa, además de ese duelo de alta tensión ante Arsenal, recibirá a Paris FC y a Servette. A domicilio, le esperan visitas de peso: Bayern Munich, Roma y el HB Køge danés.

Es un itinerario que mezcla glamour, trampa y memoria reciente. Bayern y Roma miden el nuevo techo competitivo del campeón; Paris FC y Servette pondrán a prueba la profundidad de plantilla; Køge, la capacidad de no desconectarse en desplazamientos menos mediáticos.

La sensación es clara: pese a la reconstrucción, el margen de error será mínimo.

Arsenal, Lyon y un triángulo de poder

El otro gran foco del sorteo pasa por Arsenal y OL Lyonnais, finalista derrotado en mayo. El equipo inglés, que vuelve a la élite con ambición declarada, no tendrá un camino sencillo. En Londres recibirá a OL Lyonnais, Benfica y Køge, y deberá viajar a los campos de Paris FC e Inter Milan.

Cada jornada promete un matiz distinto: noches europeas de alto voltaje ante el gigante francés, partidos de control obligado ante Benfica y Køge, y salidas incómodas a París y Milán donde cualquier despiste se paga.

OL Lyonnais, herido pero nunca domesticado en Europa, también afronta un calendario pesado. Tendrá que ir al campo de Arsenal, Juventus y Servette, mientras que actuará como local frente a Chelsea, Häcken —vigente campeón de la Women's Europa Cup— e Inter Milan. Una secuencia de partidos que, para cualquier otro club, sonaría a exceso. Para Lyon, es casi la rutina de una dinastía acostumbrada a vivir en la zona roja de la exigencia.

Manchester City, Real Madrid y el pulso anglo-español

El sorteo dibujó además un bloque de máxima exposición mediática para el campeón inglés, Manchester City. El equipo celeste recibirá en casa a Paris Saint-Germain, Real Madrid y Austria Vienna, y deberá visitar a Bayern, Häcken e Inter.

Tres grandes nombres —PSG, Real Madrid, Bayern— y un segundo escalón nada complaciente. Cada desplazamiento, cada rotación, contará.

Real Madrid, por su parte, tendrá un calendario que le obliga a madurar a golpe de viaje. En casa recibirá a los dos clubes de la capital francesa, Paris Saint-Germain y Paris FC, además de Inter. Fuera, le esperan Bayern, Roma y Manchester City. Poca protección, mucha exposición. Justo el tipo de escenario que define si un proyecto está listo para dar el salto o debe seguir creciendo en la sombra.

Un formato que no perdona despistes

La fase de liga arrancará el 22 de septiembre y se prolongará hasta el 16 de diciembre. Seis jornadas que, en un calendario comprimido, no dejan margen para crisis largas ni rachas de dudas.

Los cuatro primeros de la clasificación general de 18 equipos avanzarán directamente a los cuartos de final, que comenzarán en marzo. Del quinto al duodécimo se verán obligados a pasar por un playoff de eliminación directa en febrero. Un corte duro, que convierte cada punto en capital y que puede dejar a un grande fuera del cuadro principal antes de tiempo.

La final se disputará a finales de mayo en el Estadio Nacional de Polonia, en Varsovia. Un escenario neutro, frío en el clima, pero que promete una atmósfera ardiente si se cruzan de nuevo algunos de los gigantes que hoy miran el sorteo con ambición y cierto vértigo.

El nuevo mapa económico de la élite

El crecimiento deportivo viene acompañado de un salto económico. Los 18 clubes participantes en esta edición de la Champions femenina se repartirán un fondo de premios de 18,2 millones de euros, con un mínimo garantizado de 505.000 euros por equipo solo por disputar la fase de liga.

El mensaje es nítido: la competición ya no solo otorga prestigio, también estructura presupuestos, atrae inversión y condiciona proyectos. Por debajo, la Women's Europa Cup —segundo escalón continental, estrenado el curso pasado y conquistado por Häcken— repartirá 5,6 millones de euros.

En la cúspide del sistema, sin embargo, todo se reduce a una pregunta sencilla y brutal: ¿quién será capaz de destronar a Barcelona… o de impedir que Arsenal reabra la herida de aquella final de 2025 en el corazón del campeón?