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Chimaev arrasa a Burns y mira al cinturón de Covington en RAF 13

Khamzat Chimaev necesitó algo que hasta ahora nadie le había exigido en RAF: un segundo periodo. El resultado, sin embargo, sonó a lo de siempre. Dominio, presión y una victoria contundente por 15-4 ante un combativo Gilbert Burns en el combate coestelar de RAF 13.

El checheno ya está 3-0 en la organización y ahora mira directamente al oro.

«Por supuesto, ¿por qué no? Él tiene el cinturón», lanzó Chimaev cuando le preguntaron por un posible duelo con el campeón crossover de RAF, Colby Covington.

Un vendaval desde el inicio

Desde el primer intercambio quedó claro el plan de Chimaev: imponer su lucha y su ritmo. Apenas se midieron, se lanzó a por una rápida entrada a las piernas. El doble derribo no llegó a completarse en el centro, pero el empuje sacó a Burns fuera de los límites y le dio a Chimaev el primer punto casi sin despeinarse.

No hubo respiro. Chimaev encadenó una proyección limpia de cuatro puntos que lo colocó 5-0 arriba y dio la sensación de que el trámite sería corto. Burns, sin embargo, se negó a ser un mero figurante.

El brasileño reaccionó con orgullo. Encontró el ángulo, explotó hacia delante y logró su propio derribo de dos puntos. Ese momento no solo recortó la distancia en el marcador; encendió aún más a Chimaev.

El checheno respondió como suele hacerlo: pisando el acelerador. Volvió a entrar con potencia, aseguró otro derribo y estiró la ventaja hasta el 11-2 para cerrar un primer periodo frenético. Para Burns, ya había un pequeño logro: había obligado a Chimaev a pisar el segundo periodo, algo que ningún rival había conseguido hasta ahora en RAF.

Burns resiste… hasta que la brecha se hace insalvable

Lejos de hundirse, Burns abrió el segundo periodo con la misma rebeldía. Se aferró a las piernas de Chimaev y arrancó otro derribo de dos puntos. El marcador se movía, el ritmo era alto y el brasileño se negaba a desaparecer de la pelea.

Pero la presión constante de Chimaev acaba pasando factura. En cuanto encontró de nuevo la distancia, se lanzó a otro doble derribo, esta vez con toda la inercia a su favor. Burns cayó con fuerza al tapiz en una acción de cuatro puntos que cerró el combate y fijó el 15-4 definitivo.

Burns se marcha con la cabeza alta. Compitió, puntuó, forzó un segundo periodo y dejó claro que merece otra oportunidad en RAF. Chimaev, en cambio, sale con el aura intacta: 3-0, todas victorias dominantes y la sensación de que aún tiene margen para apretar más.

Covington en el horizonte

Desde su llegada a RAF, Chimaev no ha hecho otra cosa que arrasar. Cada salida al tapiz refuerza la idea de que está preparado para algo más grande. Ese “algo” tiene nombre y apellidos: Colby Covington, el hombre con el cinturón crossover de la organización.

El posible duelo no solo sería el examen más duro para Chimaev en RAF; también el choque de estilos y personalidades que cualquier promotor sueña con firmar. Chimaev ya levantó la mano. Covington tiene la llave del oro.

La cuestión es sencilla y, al mismo tiempo, decisiva: ¿está RAF lista para ponerlos frente a frente?